Dolor y gloria, la intimista ganadora del Goya

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Pedro Almodóvar es un cineasta excéntrico y excesivo, a veces algo polémico, cuya impronta inconfundible le ha creado tanto detractores como una fiel legión de seguidores. Se trata del director español más importante y reconocido con vida junto a otro grande como José Luis Garci… pero, a diferencia de este, sus mejores películas son las actuales. Quizás esta afirmación sea algo controvertida por el impacto cultural de su filmografía, pero algunos de sus primeros esfuerzos cinematográficos destacan más por su papel subversivo que por un acabado de calidad, aunque muchas de estas cintas sean más que entretenidas. Por el contrario, sus obras más modernas (con la vergonzosa excepción de Los amantes pasajeros), como la lacrimógena Volver o la deliciosamente enfermiza La piel que habito son capaces de aunar esta vena subversiva con un admirable talento cinematográfico fortalecido después de décadas tras las cámaras.

Dolor y gloria, protagonizada por un soberbio Antonio Banderas, ha sido galardonada con el Premio Goya a mejor película, lo que ha reavivado el interés en el último filme del manchego. Este largometraje se trata sin duda de su trabajo más personal y autobiográfico, lo cual es mucho decir. Esta cinta es Almodóvar, para bien y para mal, en su versión más madura y contenida. Veamos qué tal se desenvuelve este director que ya no tiene nada que demostrar.

El primer deseo

A lo largo de los más de cien minutos de metraje, seguimos los pasos de Salvador Mallo. Este director de cine, ya maduro y aquejado por todo tipo de dolencias médicas, tendrá que reencontrarse con uno de sus actores para que le acompañe en la presentación de su recién restaurado filme Sabor, tras haber estado distanciados durante una treintena de años, y se tendrá que encontrar con una gran cantidad de figuras de su turbulento pasado.

Al mismo tiempo, a través de unos flashbacks que vienen con sorpresa, acudimos a la infancia de Salvador durante la posguerra, en la que se muestra su educación dentro de un entorno religioso y los esfuerzos que tuvieron que hacer sus padres para que pudiera escapar de su entorno de pobreza. Asimismo, veremos cómo sus primeros deseos empezaron a despertar y cómo esto tuvo una profunda influencia sobre su vida y carrera posteriores.

Basada en hechos reales

Si algo se le puede achacar a la película es que resulta repetitiva para los conocedores de este director. Al fin y al cabo, no es ningún secreto que el estilo tan único del cineasta es un arma de doble filo: a veces puede resultar algo cansado ver tantos largometrajes semejantes entre sí… y, sin embargo, en Dolor y gloria consigue integrar todos los elementos de su filmografía de un modo tan magistral que parece extraordinariamente sencillo: hay tintes de su comedia descarada en alguna de las interacciones del director con el actor y retazos de sus historias más autobiográficas en las escenas de la infancia, por no hablar de los dilemas internos del personaje a quien seguimos en todo momento. Donde otras películas mostraban facetas de su vida, este es un retrato completo.

Pero, si hay algo en que destaca esta película, es en su madurez y su sobriedad. Independientemente de que conozcamos o no la trayectoria de Almodóvar, los conflictos a los que se enfrenta el personaje de Antonio Banderas resultan realistas y tienen una carga dramática nada desdeñable, pero este dramatismo no resulta artificial. Los personajes se comportan como personas y, en consecuencia, llegan a rozar el patetismo en algunas de sus intervenciones, pero también consiguen enfrentarse a sus problemas con una prudencia que ya quisieran otros protagonistas del realizador. Así, mientras la trama va avanzando y se ahonda en la psique del personaje principal, la progresiva sinceridad de los diálogos consigue tocar alguna fibra sensible y nos revela que detrás de ellos hay una vida genuinamente humana, algo lamentable pero también optimista. Como la vida misma.

Conclusión

¿Es Dolor y gloria la mejor película de Almodóvar? Quizás Volver o Todo sobre mi madre tengan algo que decir sobre eso, pero merece el apoyo que ha recibido por parte de la crítica nacional e internacional. No hay grandes artificios en este largometraje, a pesar de que todavía guarda alguna sorpresa que otra dentro de su sencilla estructura. Las brillantes interpretaciones de Antonio Banderas y Penélope Cruz son el broche de oro para una obra maestra tan autobiográfica como universal.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado siete libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

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