El cómic de la semana: 100% Marvel HC. Hombre-Cosa de R. L. Stine

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Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a El cómic de la semana. Hoy toca el cómic 100% Marvel HC. Hombre-Cosa de R. L. Stine

Introducción

El escritor estadounidense R.L. Stine, conocido por su saga de terror infantil Pesadillas, anunció ya en 2016 que realizaría un tebeo para Marvel. Cuando la editorial anunció que este versaría sobre el Hombre-Cosa, personaje denostado durante muchos años a pesar de tener buenas etapas en el pasado, muchos depositaron sus esperanzas en este autor para devolver a este entrañable monstruo del pantano a su gloria pasada.

El Hombre-Cosa es en realidad el científico Ted Sallis, que trató de desarrollar un suero del supersoldado similar al que dio vida al Capitán América pero que fue mutado  hasta convertirse en una criatura horrible. Tras la traición de su novia, que trabaja para una organización que quiere hacerse con el compuesto, este termina huyendo para estrellarse con su coche en el pantano donde trabajaba. Desde entonces, se convirtió en un monstruo capaz de quemar a cualquiera que sintiera miedo cerca de él, y que dedica su existencia a vigilar el Nexo de Todas las Realidades para evitar la intervención de amenazas externas y proteger el equilibrio en el Multiverso.

Por su parte, Robert Lawrence Stine es conocido por la antología de novelas de terror Pesadillas, pero ha trabajado en otras obras que tratan temas relacionados con este género, casi siempre desde una óptica humorística. Con el reciente estreno de la película basada en sus novelas, este autor parece estar de nuevo de actualidad, por lo que es interesante analizar si ha conseguido aportarle algo nuevo al Hombre-Cosa en la miniserie publicada por Panini.

Una oportunidad desaprovechada

Este cómic contiene buenas ideas, de eso no hay duda. Sin ir más lejos, el primer número nos introduce a un Ted Sallis que ha recuperado su mente humana e intenta protagonizar una superproducción de Hollywood… solo para ser rechazado por su horrible aspecto y desagradable olor corporal. A partir de ese momento, el Hombre-Cosa volverá a su pantano para encontrarse con una vieja conocida de la universidad, y tendrá que salvar al Multiverso de una nueva amenaza rescatando a su nuevo protector. El punto de partida parece interesante, y se mantiene un buen nivel durante los dos primeros números. El problema es el siguiente: nunca se nos explica cómo ha recuperado el monstruo su habla, ni quién es el nuevo guardián del Nexo de Todas las Realidades, ni qué motiva a la villana de esta miniserie. Stine nos explica nada de nada, sino que se limita a poner sobre el papel ideas entretenidas, descabelladas y a veces interesantes, pero que no logra hilar adecuadamente.

El resultado final es un tebeo que se lee en un suspiro, pero no como una de las superproducciones de Mark Millar, sino como una película de sobremesa. Los personajes no tienen peso alguno, ni siquiera el protagonista, y nos importa más bien poco cuando estos mueren. Se trata de una historieta original, algo que se agradece en esta época de eventos demasiado parecidos entre sí, pero la originalidad no basta por sí sola. El humor, con algunos gags excelentes, no consigue distraernos de una historia sin pies ni cabeza. Por supuesto, una parodia sería igualmente válida, pero este producto da la sensación de haberse quedado a medio camino entre una historia de aventuras y una de humor, sin decantarse por ninguna. No logra compaginar correctamente las virtudes de los dos géneros, algo que había sido la seña de identidad del personaje en sus mejores épocas.

Sin embargo, hay que romper una lanza en favor del dibujante Germán Peralta, que ya había participado en la colección de Agentes de SHIELD y que logra ambientar a la perfección esta curiosa e irregular saga con un estilo capaz de reflejar tanto el terror como la comedia. Asimismo, hay un elemento de estos cómics que destaca por encima de los demás: las pequeñas historietas de terror al final de cada número. Estas son realmente novedosas y atractivas, con unos finales inesperados y en ocasiones bastante crueles en la mejor tradición de Historias de la Cripta. Una auténtica delicia que no amerita la compra de este tomo, pero que sí aumenta la calidad media del mismo.

Conclusión

No todos los días se le da a un guionista de cómic tanta libertad dentro de las dos grandes. Por eso, cuando se escucha que un autor de éxito escribirá una serie dentro de las mismas, existen ciertas expectativas. En concreto, las de contemplar algo distinto y único con personajes que ya conocemos. En este sentido, Stine no ha defraudado: sin duda, se trata de algo distinto… lo que no quiere decir que sea bueno. Los cambios no tienen ningún sentido, el tono y la calidad son más que irregulares, los personajes están desdibujados y, en definitiva, fracasa a la hora de provocarnos emociones. Quizás no comprenda el estilo de este escritor, pero me resulta imposible recomendar una obra como esta.

el autor

Estudiante de Periodismo. Escritor y redactor aficionado. Con fobia a los verbos. Autor de dos ebooks disponibles en Amazon y creador de un blog que se ha convertido en un cajón desastre con el paso del tiempo.

2 comentarios

  1. Adrián De La Fuente Lucena el

    Buen post Máximo. Yo leí una entrevista al guionista y no me pareció interesante. Ya sabéis chicos, a leer el Man-Thing de Gerber. La etapa de DeMatties, de los 90, tampoco está mal. Un abrazo.

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