Bienvenidos un sábado domingo más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Spawn Zonas muertas. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Spawn Zonas muertas, la serie regular sigue por buen camino.
Ojo, que toca de nuevo un cómic de Spawn. Aunque me he llevado alguna crítica que otra por hablar en el pasado de Spawn, creo que es de recibo hacer constancia en forma de nueva reseña de un nuevo cómic de este anti héroe. Y es que desde que Spawn volviera a ser un top de ventas en Estados Unidos, miméticamente en otros países como españa, vuelve a estar en todas partes. Y es que no sólo se sigue editando los megatomos de Spawn Integral, sino que en tapa dura se está publicando la serie regular (este tomo es un claro ejemplo) y las series derivadas como Spawn Rey, Spawn GunSlinger y Spawn Scorched.

Como veréis con esta reseña, ya apunto a todas las series menos a Spawn Rey, del que se me escapó hacer del primer tomo, pero intentaré estar aquí para leer y criticar el tomo 2. Avisados estáis.
Y si, Spawn mola, y mola de verdad, por encima de los prejuicios de muchas personas y de los años 90. Y tengo que ser sincero, Spawn no es la mejor colección del mundo, y quizás no se merezca la fama, pero si merece mi reconocimiento para pasar de los 300 números siendo la serie má vendida en Estados Unidos, con el especial de hace un par de años, y manteniendo las series derivadas de las que escribí antes con buena salud en muchos países donde se publica.
Y en este tomo llamado Spawn Zonas muertas volvemos a tener lo de siempre. Un Spawn en solitario contra uno de sus enemigos más míticos en busca de recuperar su alma. Nada nuevo en el horizonte. Pero la verdad es que la serie sigue enganchando. Y además esta vez viene con un invitado muy especial, The Haunt, personaje creado por el propio McFarlane y Robert Kirkman (si, el mismo de The Walkin Dead) que está dentro del universo de Spawn.

Y si, vuelven a producirse mal entendidos y peleas sin sentido entre todo el mundo, incluido nuestros dos antihéroes. Es que Spawn es un cómic palomitero que bebe de sus fuentes de los años 90.
Por cierto, los guiones (o más bien creo que debería decir los argumentos) se basan en ideas del mismísimo Todd McFarlane, pero todo el peso narrativo lo lleva Rory McConville. Y es que el creador de esta serie ya lleva desde antes del número 300 dándolo todo por llevar esta colección a buen puerto. Y ahora, los guiones recaen en la pluma de McConville. Y estaremos así varios números más. Pero según veo en Estados Unidos parece que el bueno de Todd dejará por un tiempo la serie. Pero tranquilos porque McConville seguirá a la cabeza, y parece que está haciéndolo bien según leo en reseñas. Además McFarlane volverá, siempre lo hace, solo que ahora está más ocupado en algunos de los spin-offs. Tenemos serie para rato.
Bueno, el dibujo siempre es espectacular, que no bueno, pero al menos es resultón. En este tomo, que contiene los números 324 al 328, los lápices lo lleva Carlo Barberi, que cumple con creces este evento de dibujar Spawn mes a mes. Sin ser un mega artista, al menos es rápido y le da para hacer un cómic al mes. Y no olvidemos que Barberi entro en Spawn en el número 311 y sigue con nosotros, y según leo, en Estados Unidos sigue ejerciendo su labor bajo los guiones de McConville.

¡Spawn por fin se queda solo!
Spawn por fin se queda solo, sin más héroes viviendo en su cuartel general, para centrarse en cumplir su objetivo y encontrar al único enemigo que puede darle el secreto que salvará su propia alma.
Además, el nuevo villano Sinn regresa aquí, haciendo su primera aparición desde el especial UNIVERSO SPAWN, para advertir a Spawn que si no desbloquea las ZONAS MUERTAS, todos sus seres queridos morirán.
Recopila Spawn #324-328.

Un saludo y sed felices.



