Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Usagi Yojimbo Hielo y nieve. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Stan Sakai demuestra que sigue siendo un maestro. Hay autores que necesitan reinventarse cada dos años para seguir llamando la atención. Y luego está Stan Sakai.

El hombre lleva más de cuarenta años contando las aventuras de un conejo samurái… y sigue siendo capaz de dejarte con una sonrisa al cerrar el cómic. Eso tiene mucho mérito.
Porque Usagi Yojimbo Hielo y nieve no intenta revolucionar la serie. Ni falta que le hace. Lo que hace es recordarnos por qué esta colección es uno de los grandes clásicos del cómic mundial. Norma Editorial publica ahora esta nueva aventura de Miyamoto Usagi, un volumen en el que la nieve, el honor y las conspiraciones vuelven a cruzarse en el camino del ronin más famoso del noveno arte.
Lo mejor de Usagi Yojimbo es que nunca necesita contar historias grandilocuentes. Mientras otros cómics intentan impresionarte con universos infinitos, amenazas cósmicas o héroes capaces de destruir planetas de un estornudo, Sakai sigue apostando por algo mucho más difícil, contar buenas historias. Y vaya si las cuenta.
Cada viaje de Usagi parece sencillo. Un encargo, una aldea perdida, una tormenta o un encuentro inesperado. Pero siempre termina hablando de amistad, lealtad, sacrificio o justicia sin dar la sensación de estar soltándote un discurso. Todo fluye con una naturalidad envidiable.
Además, detrás de ese conejo tan famoso (que ya ganó el Eisner al mejor cómic del año) hay muchísimo trabajo de documentación. Stan Sakai lleva décadas inspirándose en el Japón del período Edo y, especialmente, en la figura histórica de Miyamoto Musashi, el legendario espadachín cuya vida inspiró la novela Musashi, de Eiji Yoshikawa.

También resulta inevitable acordarse de las películas de Akira Kurosawa. Si alguna vez habéis disfrutado de Yojimbo, Los siete samuráis o Sanjuro, vais a reconocer ese mismo sabor a aventura clásica donde los personajes importan mucho más que los efectos especiales.
Y quizá ahí esté el secreto de esta serie. Mientras medio mundo intenta hacer el cómic más grande del año, Stan Sakai sigue dibujando y escribiendo el lado más humano de sus personajes. Y ojo, lo más importante es que sus actores son animales, pero sin embargo son más humanos que casi cualquier otro personaje de cómic.
Le basta un camino cubierto de nieve, una katana al cinto y un protagonista que sabe que la mayor victoria no siempre consiste en ganar un combate.
Después de tantos años, Usagi Yojimbo sigue siendo uno de esos cómics que puedes recomendar sin miedo a equivocarte. Da igual si llevas décadas leyendo historietas o si acabas de empezar. Porque las buenas historias, igual que los grandes samuráis, nunca pasan de moda. Larga vida a Usagi Yojimbo.

Stan Sakai regresa a Dark Horse con su querida serie del conejo ronin.
Tras los acontecimientos de «El dragón verde», Usagi y Yukichi siguen en las nevadas cimas de las montañas del norte de Japón. Se ven atraídos hasta la cabaña de una extraña ermitaña que les permite pasar allí la noche. Mientras tanto, el maníaco Jei y su familiar, Keiko, siguen el rastro de Usagi. Se topan con la guarida de unos bandidos y someten al grupo de canallas y ladrones.
Stan Sakai regresa a Dark Horse con su querida serie del conejo ronin, con el trabajo de coloreado de HiFi Colour Design y un nuevo preámbulo de Zack Davisson (Yurei: The Japanese Ghost, Demon Days).
«Una narrativa sencilla y clara que por momentos es lírica, directa, sutil, cautivadora, divertida y, en ocasiones, trágica. El dibujo de Stan, en todos los sentidos, siempre está al servicio de su historia.»

Un saludo y sed felices.



