A ver, almas de cántaro y devoradores de grapas. ¿Os pensabais que después de todo el revuelo veraniego con las grandes convenciones íbamos a dejar de lado el Universo Cinematográfico Marvel? Ni mucho menos, aún tengo mucho que contar porque este universo me hace muy feliz. Hoy inauguramos un recorrido muy especial en Las Cosas que nos hacen felices para diseccionar, paso a paso, qué demonios nos espera en la gran pantalla de aquí a finales de década y empezamos con una serie de artículos titulados El futuro de Marvel en el cine.
Y es que, seamos sinceros, nos encontramos en un punto de inflexión absoluto. Tras el paso por taquilla y el terremoto emocional que ha supuesto el estreno de Spider-Man: Brand New Day, el tablero de juego del UCM está completamente reconfigurado. Ya no vale mirar hacia atrás con nostalgia ya que la maquinaria pesada de Kevin Feige ha puesto la directa hacia un horizonte donde las reglas del juego van a cambiar para siempre.
El final del multiverso. Spider-Man: Brand New Day arrasa con todo, hasta con la taquilla
Para entender hacia dónde caminamos, hay que mirar un segundo al punto de partida más inmediato. Las aventuras recientes de nuestro trepamuros favorito han funcionado como el perfecto puente de plata entre el caos multiversal que llevamos arrastrando en los últimos años y la inminente llegada del colapso definitivo.
Lejos de ser una aventura aislada, la película ha servido para recolocar las piezas a ras de suelo, recordándonos que, por muy grandes que sean las amenazas cósmicas, el corazón de Marvel siempre ha latido en las calles de Nueva York.
Pero este respiro urbano tiene los días contados. El propio desarrollo de la trama ha dejado claro que la realidad se está colapsando por todas partes, preparando el terreno para el gran evento que va a monopolizar todas nuestras conversaciones de aquí a diciembre, Vengadores Doomsday.

La sombra alargada del fin del mundo
Con el mapa de ruta ya sobre la mesa y las fechas de la Comic-Con y el D23 asimiladas por el fandom, sabemos perfectamente que el 2026 no se va a despedir con un villancico precisamente. La recta final del año apunta directamente a la línea de flotación del multiverso con el estreno de Vengadores Doomsday.
La decisión de girar el timón de esta manera, apostando por el regreso de los hermanos Russo y el giro de tuerca con la llegada de Robert Downey Jr. enfundado en la armadura de Doctor Doom, demuestra que Marvel necesitaba un golpe de efecto mayúsculo. Ya no estamos ante el típico villano de usar y tirar, sino ante la tormenta perfecta que obligará a la vieja guardia a tener un final (sea el que sea) digno.
Pero no nos engañemos. Este cambio de tercio fue provocado por la condena por agresión de Jonathan Majors, el actor que interpretaba a Kang. Y si Marvel hubiera seguido el camino de Kang, creo que todo se hubiera ido al traste.
Puede sonar cruel, pero creo que a Marvel le vino que ni pintada la condena por agresión, ya que dijeron que no iban a cambiar al actor que interpretraba a Kang. Realmente fue una excusa para cambiar el rumbo del UCM y centrarse ahora en otro villano de postín, en el villano «más importante» del universo Marvel comiquero, el Doctor Doom (Doctor Muerte en los cómics de España).
Y para dar más fuerza al personaje, presentaron al mítico Doom en la Comic-Con y bajo la máscara estaba el actor más famoso de sus películas, el oscarizado Robert Downey Jr. Eso fue un golpe de efecto bajo la mesa. Ya no importaba Kang ¿quién era Kang?, ahora sólo importaba Victor Von Doom.
Marvel despide a Jonathan Majors tras ser condenado por agresión. ¿Cuál será el futuro del Kang?
Este primer gran tramo del viaje nos deja con la sensación de estar en la cresta de la ola antes de la caída libre. Y lo mejor de todo es que esto es solo el principio de nuestro repaso, la llegada de los Vengadores Doomsday.
En la próxima entrega de esta serie de artículos, cogeremos carrerilla para adentrarnos en el año 2027 y en cómo el camino hacia Secret Wars va a dinamitar por completo el status quo del UCM.
Un saludo y sed felices.



