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Análisis de From Hell (1993-1997), edición a color. La obra maestra que se supera a sí misma.

From Hell no necesita presentación. Puede gustar más o menos, pero se trata de una de las novelas gráficas más conocidas de Alan Moore, considerado por muchos como el mejor guionista de la historia del cómic. Autor de, entre otras, La cosa del Pantano, V de Vendetta o Watchmen, se embarcó durante años, con el dibujante Eddie Campbell en esta From Hell que ahora procedemos a analizar en base a dos preguntas: ¿Merece la pena? Y ¿Merece la pena en color?.

Todos los cómics de Alan Moore analizados en Lascosasquenoshacenfelices

La primera pregunta es como para planteársela. Desde el punto de vista crítico, estos son los premios que ha cosechado la obra:

  • Premio Eisner al mejor guión en 1995, 1996 y 1997.
  • Premio Eisner a la mejor reimpresión de una novela gráfica en 2000.
  • Premio de la crítica en el Salón del Cómic de Angouleme 2001.
  • Premio Harvey a la mejor historieta serializada en 1993.
  • Premio Harvey a la mejor serie limitada en 1995.
  • Premio Harvey al mejor guión en 1995 y 1996.
  • Premio Harvey a la mejor novela gráfica con material ya publicado en 2000.
  • Nominado al premio a la mejor obra extranjera en el Salón del Cómic de Barcelona 2001.

¿DE QUÉ VA FROM HELL?

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El comienzo de la obra

From Hell, en español Desde el infierno, es el comienzo de una de las muchas cartas que la comisaría de Whitechapel recibió durante aquellos meses de 1888. Pero la única que los historiadores atribuyen a Jack el Destripador.

Como (casi) todos saben, Jack el Destripador fue un asesino en serie de, al menos, cinco prostitutas del distrito de Whitechapel en 1888 que nunca fue capturado.

Casi cien años después, en 1976, Stephen Knight publicó The final solution, un ensayo que avala, con bastante profundidad pero escaso rigor, que los asesinatos de Jack el Destripador se debieron a una conspiración monárquico masónica para encubrir el desliz del príncipe Alberto, casado en secreto y dejando embarazada a la dependienta Annie Crook. Sus amigas, prostitutas, se enteraron e intentaron chantajear a Walter Sickert, pintor e íntimo amigo del príncipe Alberto, que actuó como celestino en el encuentro en el heredero de la monarquía y Annie Crook.

La reina Victoria decide encargar la tarea de silenciar a esas mujeres a William Gull, médico real y masón, que se toma la misión como algo “personal”.

Grosso modo, esta es la trama principal de From Hell. La teoría de Stephen Knight hace aguas históricas por todos lados, pese a su éxito. Incluso se rodó una película basadas en las tesis de Knight con el protagonismo de Sherlock Holmes, la notable Asesinato por decreto.

El caso es que Alan Moore tampoco es un ferviente creyente de esta teoría, como deja claro en los extensos e imprescindibles apéndices de From Hell. Pero su interpretación de las tesis de Knight le sirve, como buen afiliado al anarquismo, para atacar al sistema, ejemplificado en la monarquía y la masonería.

¿POR QUÉ MERECE LA PENA FROM HELL?

A lo largo de catorce capítulos, un prólogo y un epílogo, Alan Moore realiza una crítica profunda a toda la Inglaterra victoriana, a la manera de The Wire, que utiliza un caso de narcóticos para analizar la decadencia de la sociedad americana desde todos sus ámbitos más importantes.

Documentada a un nivel exhaustivo que ya quisieran para sí muchos historiadores, Moore refleja las andanzas de Gull como la historia de un encubrimiento: el de las élites que buscan esconder la locura de uno de sus altos cargos.

Continuamente asistimos al contraste entre las élites y la plebe. No solo en el lenguaje, ya que Moore utiliza jergas de la época. También en escenas tan magistrales como aquella en la que se contrapone la rutina matutina de William Gull frente a la de una de las prostitutas que va a asesinar.

Ese es otro de los grandes méritos de la obra. Moore da voz, nombre y contexto a todas y cada una de las mujeres (no solo prostitutas) asesinadas. Nos pone de su parte y hace que nos indigne aún más las trabas que ponen a Frederick Abberline, inspector a cargo del caso y el otro protagonista de la obra de Moore.

La crítica no solo alcanza a la policía, un organismo del orden público que, al final, lo único que hace es acatar las órdenes de los poderosos hasta el punto de forzar la muerte de un hombre inocente con tal de convertirlo en un chivo expiatorio o encubrir al mismísimo culpable. También enfoca su furia hacia la prensa, retratando el inicio del amarillismo a través de la figura de un tal Best, cuyo piso franco es la actual sede del diario británico The Sun. Más claro, imposible.

Toda la crítica al sistema victoriano tiene un objetivo: mostrar que todos los males del siglo XX surgen en la década de 1880. De hecho, ya en el primer capítulo, unos ancianos Abberline y Lees afirman echar de menos que en Inglaterra se hubiera llevado a cabo una revolución izquierdista y sangrienta a la manera de la Rusia Soviética.

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Toda una lección de psicoarquitectura a color

Además, en un capítulo asombroso a más no poder, Gull expone todo su delirio mesiánico-misógino al analfabeto cochero Netley. A través de un paseo por el Londres victoriano, William Gull (Alan Moore) nos da toda una lección de psicoarquitectura. Esto es, que la forma, localización y estilo de algunos de los edificios emblemáticos de la ciudad esconden símbolos. En este caso, los arquitectos dionisiacos reflejan la lucha entre razón u locura, entre hombre y mujer. Gull nos cuenta que, inicialmente, la mujer tenía el poder pero el hombre se lo consiguió arrebatar. Viendo la deriva con la que terminaba el siglo XIX, Gull teme que las mujeres se den cuenta de su sumisión y se rebelen, por lo que busca recordarles su posición a través de sus crímenes rituales.

¿POR QUÉ MERECE LA PENA EN COLOR?

El dibujo original de Eddie Campbell se realizó en blanco y negro, deudor de las ilustraciones de la época. La nueva edición a color (realizada por el mismo autor) es todo un acierto porque, además de hacer más digerible el productor, aclara mucho las escenas, las redimensiona y no les quita ni un ápice de oscuridad a la obra.

En definitiva, From Hell es una novela gráfica (más novela que nunca) absolutamente imprescindible para los fans de Alan Moore, pero también para todos aquellos interesados en las teorías conspiranoicas y, en general, en todas las historias ambientadas en la Inglaterra victoriana. No es un cómic de intriga al uso. Es denso y admite múltiples lecturas, como bien nos refiere Moore en sus imprescindibles apéndices. Pero si le dais una oportunidad a la más digerible versión en color, no os arrepentiréis. 

Enlace a From Hell, edición en color, de Planeta Comics

Un saludo y sed felices!

Fernando Vílchez
Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

1 COMENTARIO

  1. Obra maestra. Para mi, el mejor comic/novela grafica de la historia y mi trabajo favorito de Moore. Ojala algun dia una miniserie por parte de la BBC o HBO de esta maravilla. Si la hacen bien, ahi tienen otra obra maestra.

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