El género superheroico vive en estos momentos una época dorada en el cine y la televisión sin precedentes. Desde que empezó el siglo XXI con la primera trilogía de X-Men de Singer, pero especialmente a raíz del éxito de la trilogía del Batman de Nolan (que dicho sea de paso marcó un estilo realista que ha servido de inspiración a otros), las grandes editoriales y productoras vieron que las películas de superhéroes tenían un cálido recibimiento y decidieron centrar buena parte de sus recursos en llevar a la pantalla sus variopintos personajes. Sin embargo, las dos trilogías citadas no dejaban de ser un microcosmos, un universo individual en el que cada película era la secuela de la anterior y sin ningún tipo de relación con otra franquicia.
Fue en 2008 cuando Marvel decidió dar un paso más e iniciar con “Iron Man” la idea de crear un Universo Compartido con los personajes de quienes posee sus derechos. Eso significaba que a diferencia del Batman de Nolan o los X-Men de Bryan Singer, Tony Stark (Iron Man) sí viviría en un mundo en el que existirían otros superhéroes y no solo eso, también estos tendrían sus propias películas individuales, se cruzarían en algún momento y todo estaría conectado. La idea de crear un Universo Compartido no era nueva, pues ya es algo muy común en las viñetas y que en alguna ocasión se había llegado a plantear para el cine de DC Comics. No obstante, no ha sido hasta ahora, gracias al éxito incontestable del Marvel Cinematic Universe (MCU), que esto ha sido llevado y tomado en serio.

Este artículo quiere tratar varios puntos, como los distintos universos existentes que podemos encontrarnos en la actualidad en el cine y televisión de distintas compañías, lo que sabemos, sus proyectos futuros y qué dificultad conlleva crear un buen Universo Compartido.
Sin más preámbulos, empezamos. Como ya se ha comentado antes, no sería hasta el 2008 cuando podríamos ver el primer proyecto estable y de futuro con la película que sentaría las bases del MCU con “Iron Man” y es que sí, se trataba de una película individual y de orígenes del personaje, pero la película ya sentaba las bases para la creación de algo más cuando en ella aparecía la organización SHIELD o Nick Fury avanzando el “Proyecto Vengadores”.
El éxito brutal de Marvel Studios al crear un universo compartido, ha permitido también de forma muy inteligente por parte de la editorial, reclamar personajes totalmente desconocidos para el gran público como los Guardianes de la Galaxia o Ant-Man, los cuales han tenido también sus propias películas y con mucho éxito y están planteadas sus secuelas. Sin un Universo Compartido, difícilmente un estudio hubiera dado luz verde a estas películas.
Teniendo en cuenta este éxito arrollador del MCU, muchas otras productoras han visto la oportunidad de tomar prestada su idea, subirse al carro de los Universos Compartidos y tratar de ganar dinero con sus personajes, como podría ser el caso de DC Comics, Fox o incluso Sony.
En algunos de estos casos les está yendo muy bien (Marvel Studios, de ellos salió la idea de hacerlo en el cine), a otros no tanto o es demasiado pronto para juzgarlos (DC Comics), y luego hay casos en el que es de momento un despropósito (Fox) aunque como películas individuales son siempre entretenidas. ¿A qué se debe esta diferencia tan notable? Básicamente se debe a la planificación de cada uno. No se puede crear un Universo Compartido o común sin incoherencias si no hay una buena planificación y un buen trabajo de organización en el que siempre se debe tener en cuenta lo ya establecido para no tener un error de continuidad. Si ese control no se lleva de la forma correcta, puede haber un desbarajuste absoluto que produciría lagunas y da la sensación de improvisación y descuido. Uno de los Universos Compartidos que más fallos de continuidad y cohesión tiene es el universo mutante de la Fox, ya que si bien entre la primera trilogía la continuidad está bien llevada (no era difícil, cada película era la secuela de la anterior), a partir de los spin-off de Lobezno se generan incoherencias con el canon, como también entre la nueva trilogía (si bien entre sus tres películas es correcta) y la primera.

A día de hoy tenemos 4 Universos Compartidos: el MCU quien comparte cine y televisión, el DC Extended Universe (DCEU), el universo mutante de la Fox (ambas solo en el cine) y el “Arrowverse” también de DC Comics en televisión. De todos estos es el primero quien tiene claramente un universo establecido y sin problemas ni errores de continuidad, el DCEU tampoco tiene estos errores si bien apenas ha comenzado y es que cuenta con una película ideada como individual y un Batman v Superman que pese a la división en críticas sí sienta las bases para un Universo Compartido, pero es demasiado pronto de momento para juzgarlo como un todo. Después del MCU seria el “Arrowverse” quien tendría mejor sentadas las bases de su mundo, si bien no se salva de algunos errores de continuidad o de falta de planificación.
Teniendo en cuenta todo esto, la pregunta es ¿Solo Marvel Studios tiene la clave para realizar un universo compartido y sin incoherencias? ¿La única forma correcta de hacer un Universo Compartido es copiando el sistema creado por Marvel? A continuación analizaremos un poco lo que sabemos de cada Universo Compartido y al final haremos una breve comparación y conclusión.

El método de Marvel ha sido hacer sus películas como piezas simples que encajan en un complejo puzzle que es un todo, es el Universo Compartido. Al MCU siempre se la acusa de realizar películas simples, sencillas y sin mucho trasfondo, si bien la grandeza del MCU es que si juntas todas esas películas (y también las series) se transforman en un complejo universo con una infinita (como su próxima guerra) variedad de posibilidades y un desarrollo con mucha coherencia y respeto por lo anterior. Cada película es una pieza que va encajando una a una con la siguiente, todas en un orden cronológico, para ir formando un universo y contando una historia en concreto. Es básicamente por esta razón que la crítica tiene en tan alta estima el trabajo del MCU. Su método es simple pero efectivo: empiezan con películas de presentación del personaje y las encajan con la historia global de forma adecuada para que todo cuadre y cuando cierran una parte de esa historia global es lo que conocen como fase. Otro elemento muy importante de Marvel Studios ha sido el hecho de preocuparse por dar esa sensación de cohesión en su universo, con cameos de personajes en distintas películas o series, guiños, referencias, menciones…
Como segundo ejemplo de Universo Compartido me gustaría analizar el universo mutante de la Fox, puesto que es el más longevo (más que el propio MCU con la diferencia que no nació con esa idea). De momento este es para mi el Universo Compartido más improvisado y mal montado debido a su gran cantidad de incoherencias y errores de continuidad. Lo cierto es que la Fox no empezó con la franquicia mutante con el objetivo de crear un universo compartido, sin embargo, si te inclinas por hacerlo, se debe intentar hacerlo bien. A fin de cuentas, tampoco “El Hombre de Acero” o “Arrow”, de otros universos y como comentaré más adelante, fueron concebidas con esta intención y sin embargo han servido a la perfección para ser el inicio de un Universo Compartido, tratando de esforzarse por tapar las posibles incoherencias. El “Arrowverse” tiene errores, que sin embargo se pueden corregir si el telespectador lo interpreta con otro orden cronológico, por ejemplo haciendo que el episodio 19 de la temporada 4 de “Arrow” no sea exactamente al mismo momento que el episodio 19 de la segunda temporada de “The Flash”. Sin embargo en la Fox los errores no son de ese estilo, son errores de continuidad que ya hicieron mal al empezar con los spin-off. Se notaba más un interés lucrativo, de obtener dinero al momento, que de pensar en un plan mayor. De hecho, los spin-off de Lobezno no nacieron exactamente de la idea de desarrollar un Universo Compartido, sino de ganar dinero con el X-Men más popular en ese momento. Algunos han comentado alguna vez que el principal problema del universo de Fox es el cambio constante de actores para algunos papeles, algo que no estoy en absoluto de acuerdo, ya que por ejemplo en el MCU hemos visto a dos actores interpretar a James Rhodes o a Bruce Banner y no ha habido errores de continuidad. Son esos errores los que miden la calidad de un universo o no. Se agradece la continuidad de los mismos actores ya que ayuda mucho en la coherencia, pero no es lo imprescindible para crear un Universo Compartido, cosa que sí lo es la coherencia temporal y no cometer errores de continuidad que arruinen lo antes establecido.
En mi modesta opinión personal, siempre he considerado que las películas de X-Men se pueden disfrutar a nivel individual, pero cuando las quieres analizar como un conjunto fracasa estrepitosamente. La mejor prueba de eso es con “X-Men: Primera Generación”, una película de exquisita calidad de forma individual pero que arruina el resto de la cronología de la franquicia, como con las películas de Lobezno. Se generan tal cantidad de incoherencias que en muchos momentos no sabes qué ha sucedido y qué no. Con “X-Men: Días del Futuro Pasado” Singer, quien regresó a la franquicia, intentó arreglar las cosas con un reboot camuflado y en el que lo que habíamos visto hasta ahora pasa a ser incierto. Es a partir de ese momento cuando la Fox puede intentar dar coherencia a su universo y a partir de aquí tratar de no cometer más errores de continuidad. Es también a partir de aquí que parece que Fox plantea crear su Universo Compartido con otras películas de mutantes, por ejemplo “Deadpool” que ha sido un éxito espectacular, aunque por el momento se puede considerar más una película individual (dentro de ese mundo) que una parte de un todo.

Cabe mencionar que entre las ideas de la Fox estaba la de juntar a los mutantes con su intento fallido de «Los 4 Fantásticos». Recientemente se ha dicho que no se descarta una secuela de la familia fantástica, algo que prácticamente ningún aficionado cuerdo querría, pero más allá de esto, el problema es que vemos una notable muestra de improvisación en este universo, ya que si la idea hubiese estado realmente planeada, quizá hubieran ofrecido un mejor producto. De momento da más la impresión que Fox trata de ofrecer películas sin un rumbo fijo, no en cambio de crear un buen Universo Compartido. Sabemos que Fox tiene planteadas varias películas, conectadas todas entre sí, pero de momento se tienen poco en cuenta entre ellas, salvo las trilogías principales de los X-Men. Habrá que ver qué nos depara el futuro de este universo que por planificación es el que menos lo tiene y que en consecuencia más difícil es tratar de identificarla con un estilo, salvo que su estilo sea precisamente la no planificación y sí la improvisación.

Obviando pues el universo de la Fox, la gran competencia del MCU seria el DCEU, si bien de momento hay poco por comparar y es que como he dicho antes, solo hay de momento dos películas, la primera de las cuales “El Hombre de Acero” no fue concebida como el inicio de ningún Universo Compartido sino de una franquicia individual. De forma muy inteligente la Warner Bros y DC Comics han sabido aprovecharla para iniciar el universo común a partir de su “secuela” “Batman v Superman. El amanecer de la justicia” que como he dicho antes, si bien no triunfó en las críticas, sí sirve claramente y de forma efectiva como inicio del Universo Compartido. La discusión sería si era necesaria tener tanta prisa por meter tantas cosas en una única película o si podían hacerlo de un modo más pausado. Lo cierto es que la Warner tiene previsto un calendario muy extenso de películas y de hecho el DCEU es una de sus grandes ambiciones ya que invertirán poco capital en otras películas más independientes. De momento, y jugándomela por el orden en que llegarán las películas a las pantallas de cine, diría que el DCEU comparte con el MCU el hecho de ser una historia conjunta y en tener un orden cronológico.
Otra de las cosas en las que destaca el DCEU es que se diferencia del Universo Compartido de Marvel en el sentido en el que no ha querido unir las películas con las series de televisión aunque éstas tienen bastante éxito y en su momento hubo bastante reclamación porque así fuera. Algunos apuestan por la posibilidad del multiverso (cosa que dudo que se lleve a cabo algún día al menos entre Cine y TV) en una “Crisis de Tierras infinitas” y otras dicen que lo que quiere el DCEU es diferenciarse del tono de las series y también por una cuestión de calidad en la diferencia de los efectos especiales. Esto último no ha sido confirmado, aunque sí lo del tono.
Entonces, aunque no comparten universo, muchas de las series de la Warner/DC Comics sí lo comparten entre sí. Es el caso del “Arrowverse”, el último ejemplo de Universo Compartido que voy a analizar. La serie “Arrow” comenzó en 2012 concebida también como una serie independiente que se inspiraba en el tono del Batman de Nolan. No sería hasta la segunda temporada de la serie, cuando mucha gente insistía en querer ver a ese Oliver Queen intepretado por Stephen Amell en “Batman v Superman”, que se empezó a juguetear con la idea de Universo Compartido gracias a la aparición de Barry Allen. Una aparición que recibió tan buena acogida que terminó con un spin-off del velocista escarlata “The Flash” que incluso ha superado en audiencias a su serie madre.

El mismo método empleado para dar a conocer a Barry Allen se ha utilizado para promocionar otro spin-off, en ese caso “DC Legends of Tomorrow” usando algunos de los personajes secundarios de ambas series. El “Arrowverse” se compone de distintas series unidas que avanzan cronológicamente al mismo tiempo y que a veces incluso se cruzan, no solo en referencias, cameos o menciones sino en episodios crossover. Incluso habría que añadir que en este Universo Compartido hay también una serie de animación “Vixen” que forma parte de la continuidad. También “Constantine”, serie cancelada en otro canal podría ser considerada dentro de este Universo Compartido ya que hemos visto a Matt Ryan interpretar a John Constantine en “Arrow” y hacer alguna referencia a su propia serie. De hecho se llegó a plantear que The CW, la cadena que emite todas estas series, acogiera la serie del exorcista británico. Además en el «Arrowverse» se juega la carta del multiverso con la llegada de “Supergirl” a The CW. Aunque Kara Danvers está en otro universo, se ha trasladado a la misma cadena que las otras series y se ha confirmado que habrá un gran crossover de todas ellas.
Si nos fijamos en el método utilizado en este Universo Compartido, vemos como ha tomado su propio estilo y no ha copiado el de Marvel Studios. Todo empezó con “Arrow” y a partir de ahí, luego de una aparición de Barry Allen se hizo un spin-off de él, lo cual provocaría una onda de expansión al estilo Big Bang que provocaría un engrandecimiento de ese universo con la aparición de nuevos personajes y nuevas series, siempre presentados antes en las ya establecidas. Así pues, estamos hablando de todo un universo construido a partir de un único cimiento, la serie del arquero esmeralda.

Ese estilo es también una forma totalmente válida para desarrollar un Universo Compartido, pero siempre dependerá de la planificación que se le dé. Un error común del “Arrowverse” es que parece haber poca comunicación entre sus productores, porque en algunos casos se generan incongruencias temporales como ver a Oliver Queen con el atuendo de la Liga de Asesinos ayudando a Barry Allen cuado se supone estaba siendo vigilado muy de cerca por Ra’s Al Ghul, que Barry acuda al entierro de Laurel con supervelocidad cuando en su serie en estas mismas fechas haya perdido sus poderes o que en “Arrow” estén ante una posibilidad de aniquilación global de la humanidad y ni se les ocurra pedir ayuda a su amigo velocista. Son una serie de fallos que en un universo compartido se deberían cuidar mejor. Como detalle, decir que de momento el DCEU parece haber nacido de una idea similar, pues “Batman v Superman” podría considerarse una secuela al uso de “El Hombre de Acero”, y entonces este Batman de Ben Affleck habría sido presentado al estilo Barry Allen en “Arrow”, solo que con mayor peso. Si bien, está claro por su calendario planteado que no siempre se usará ese método. También Marvel Studios ha utilizado recientemente éste estilo al introducir a Pantera Negra y Spiderman en “Capitán América. Civil War” quienes tendrán próximamente una película individual. Un problema que también tiene este universo es que Warner Bros parece empeñada en impedir que puedan estar los mismos personajes al mismo tiempo en cine y TV, y a excepción de Barry Allen, a todos los demás cuando ha habido interés en llevarlos a la gran pantalla han dejado de aparecer, y eso que por ejemplo «Arrow» tenía buenos villanos o protagonistas como Amanda Waller, Deadshot, Deathstroke o el Capitán Boomerang entre otros.
En definitiva, habiendo analizado estos cuatro universos compartidos puedo llegar a la conclusión de que no hay un método definitivo, puesto que por ejemplo Marvel también ha tomado ejemplo de DC (cine y TV) y al revés, la competencia es sana y les retroalimenta. Gracias a la idea de tener un «Batman v Superman» hemos tenido una Civil War en el MCU y no un Capitán América 3. Sin embargo, sí hay una regla clara: se necesita una buena planificación e intentar reducir al máximo las incoherencias para poder construir un buen universo compartido. A partir de ahí, los cruces (cuando sean necesarios y no gratuitos), las menciones, referencias, cameos etc. siempre serán bien recibidos y ayudarán a dar esa sensación de unidad, pero no debemos pensar que el hecho de construir un Universo Compartido significa crossovers por doquier y limitarse a cameos constantes, sino que significa aprovechar esta unidad como recurso.



