Si el primer episodio de ‘Lanterns’ dejó claro que HBO no buscaba una simple aventura superheroica de capa y superpoderes, este segundo capítulo bebiendo sin miedo de la atmósfera asfixiante de la primera temporada de ‘True Detective’ y ese tipo de la América profunda.
El peso de la pesquisa sigue recayendo sobre un Hal Jordan cínico y cada día más insoportable (en el buen sentido, si lo tiene) y consumido por el desgaste su ‘trabajo’. Jordan no viste el rol de héroe que ayuda a una comunidad, nuestro protagonista investiga desde una obsesión que roza lo insano y amoral. Su dinámica con John Stewart, lejos de suavizarse para dar paso al clásico compañerismo de una buddy movie, se adentra más en situaciones que ponen a ‘junior’ al borde de su paciencia.

En este episodio, Jordan roza la prepotencia y demuestra que los daños colaterales no van con él. Su forma de actuar está poniendo en una situación embarazosa a la Sheriff y eso no parece importarle demasiado. Más allá de empezar a haber cierta atracción entre ellos.
No sé hacia donde se dirige esta serie, pero están consiguiendo que Hal Jordan sea un personaje con el que cada día resulta más difícil empatizar, pese a que como lantern es un gran investigador.
Lo atractivo de este segundo episodio es cómo la balanza de poder empieza a inclinarse silenciosamente hacia Stewart y eso parece molestar a Jordan. A través de pequeñas pistas y escenas, la serie deja caer algo mucho intrigante: John posee un poder latente que escapa por completo a la comprensión de Hal. No se trata simplemente de disciplina militar o mayor fuerza de voluntad; hay algo más.

Esta revelación conecta directamente con el giro temático que se vislumbra en el horizonte. Aunque el capítulo se mueve en este pequeño pueblo, hay algo cósmico detrás (más allá de los alienígenas), algo antiguo, un enemigo que los Lanterns conocen muy bien. La serie maneja con acierto esa transición, sembrando pistas que sugieren esto es el primer síntoma de una amenaza espacial ancestral y a escala galáctica.
¿Qué significa el pájaro? ¿Qué problemas tiene Hal con vestir el uniforme de los Green Lanterns? ¿Quién es el misterioso benefactor de ‘la guerrilla’ del pueblo? ¿Por qué no hay nadie enfermo en este pueblo y el hospital está a estrenar? Son muchas preguntas de las que tendremos respuesta (eso espero) durante los siguientes capítulos de esta ficción.
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Conclusión
‘Lanterns’ se consolida en su segundo episodio como una propuesta madura, áspera y valiente, aunque alejada de lo que cabe esperar de una historia de Gren Lanterns. No me importa, la verdad, ya que la historia y las trama que me presenta me son atractivas e interesantes y eso está por encima de los efectos especiales y los constructos.
Solo por los últimos minutos del episodio, cuando John le entrega la linterna a Hal y le lanza la pregunta, ya merece la pena engancharse a ‘Lanterns’.
Aquí os dejo el tráiler de ‘Lanterns’ de HBO:
Un saludo y sed felices.



