Según se dio a conocer ayer, Shannen Doherty, actriz ícono de la televisión de los noventa gracias a series de éxito como Beverly Hills 90210 (Sensación de Vivir, para España) o Charmed (Embrujadas), falleció a los 53 años tras una larga lucha contra el cáncer. También fue parte de La Casa en la Pradera, así como de los filmes Las Chicas solo quieren divertirse (1985) y Heathers (Escuela de Jóvenes Asesinos, 1988).
De ascendencia irlandesa y nativa americana, Shannen Doherty había nacido en Memphis, Tennessee, un 12 de abril de 1971, criándose en el seno de una familia bien sureña y de fe bautista. Su primera aparición en pantalla la tuvo a los diez años en un episodio de la serie El Padre Murphy para, al año siguiente, ponerle voz al personaje de Teresa en NIMH: El Mundo Secreto de la Señora Brisby (1982), filme animado del gran Don Bluth conocido en América Latina como La Ratoncita Valiente.
Ese mismo año consiguió un papel recurrente en La Casa de la Pradera (madre mía, ¿habrá alguien que no haya pasado de niño por esa serie?) intepretando entre 1982 y 1983 a Jenny Wilder (la sobrina de Laura Ingalls), papel que incluso repitió en dos películas televisivas derivadas. Según propias palabras de la actriz, fue esa serie la que moldeó su carrera y siempre se deshizo en elogios y agradecimientos hacia Michael Landon por enseñarle a “abrazarse a sí misma”.

Con catorce años de edad, encarnó luego a la adolescente Maggie Malena en el filme Las Chicas solo quieren divertirse (Alan Metter, 1985), comedia musical juvenil en el estilo de Footloose o Flashdance que no fue ningún éxito en taquilla, pero sí le sirvió para hacerse conocer al compartir cartel con figuras femeninas en ascenso como Sarah Jessica Parker o Helen Hunt.
Ello le sirvió de puntapié para estar en Heathers (Michael Lehmann, 1988), comedia de humor negro en cuyo elenco aparecían también Winona Ryder y Christian Slater. Aunque cosechó buenas críticas, el filme tampoco fue un éxito comercial, pero con el tiempo acabó convirtiéndose en título de culto y hasta tuvo una celebrada adaptación musical para teatro en 2010.
Su década sería sin duda la de los noventa, sobre todo a partir de su participación en Beverly Hills 90210 (Sensación de Vivir), serie juvenil creada por Darren Star en la cual interpretaba a Brenda Walsh, quien junto a su hermano Brandon (Jason Priestley) caían en un colegio bien “high class” en el cual les costaba en principio instalarse por tener un origen social algo más bajo, pero poco a poco iban sin embargo posicionándose y haciendo amistades.
La serie se emitió con éxito durante diez temporadas entre 1990 y 2000, teniendo incluso un spin-off igualmente exitoso (Melrose Place) e influyendo sobre mucho de lo que vendría después (Élite, sin ir más lejos), pero al principio, sin embargo, pasaba casi desapercibida por competir en mismo horario con Cheers. Al promediar la primera temporada, sin embargo, la Guerra del Golfo le dio una impensada ayuda, pues al estallar el conflicto en febrero de 1991 la mayoría de las cadenas suspendieron sus programaciones habituales para informar del mismo, salvo Fox que no tenía sección de noticias y ello dio a la serie una audiencia leal con ganas de despejar la mente.

Shannen, de todos modos, estuvo hasta la cuarta temporada y salió del programa en 1994. La razón fundamental, más allá de su fama de “chica rebelde”, fue que tuvo roces con la producción, pues ella, para no encasillarse, quería que su personaje fuera gradualmente desapareciendo de la serie, pero no era esa la idea del showrunner ni de los productores, que la consideraban esencial para el éxito y sostenimiento de la misma. A ello se sumaban frecuentes conflictos con su compañera de elenco Jennie Garth que, paradójicamente, interpretaba en la serie a su mejor amiga Kelly.
Pero los noventa le tenían reservado otro éxito en puerta y ese sería Embrujadas (Hechiceras para América Latina), serie creada por Constance Burge y producida por Aaron Spelling que se emitiría con gran suceso en The WB durante ocho temporadas entre 1998 y 2006. En la misma, Shannen componía a Prue Halliwell, la mayor de tres hermanas brujas que, en su caso particular, poseía el don de la telekinesis e incluso desarrollaría más tarde, ya en la segunda temporada, el de la proyección astral.
Sin embargo y al igual que ocurriera con Beverly Hills 90210, Shannen no llegaría al final de la serie, de la cual formaría parte durante tres temporadas y saldría en 2001 por, una vez más, roces con la producción y con compañeras de elenco, en este caso Alyssa Milano.
Sus apariciones a partir de allí se volverían más esporádicas, pero tuvo un reality propio, así como un podcast de éxito e incluso volvió a interpretar a Brenda Walsh en 90210,(en España conocida como Sensación de Vivir: La Nueva Generación) secuela de la exitosa serie de los noventa que se emitió durante cinco temporadas (lo cual implicó hacer las paces con Jennie Garth), así como también en BH 90210, reboot de Fox que, emitido en 2019, no tuvo tanta suerte como sus series predecesoras y solo duró una temporada para terminar cancelado.
También, con motivo del fallecimiento de su antiguo compañero de elenco Luke Perry, quien en Beverly Hills 90210 compusiera a Dylan, participó en la serie Riverdale, específicamente del episodio In Memoriam, que justamente abre la cuarta temporada con el funeral de Fred Andrews, el personaje al que él allí interpretaba. En el mismo, Shannen compone a una mujer sin nombre que llora mientras habla en el cementerio con Archie y sus amigos, sonando sus palabras sinceras, espontáneas y claramente dedicadas a su colega y amigo más que al personaje.

Pero las últimas décadas la tuvieron especialmente luchando con problemas de salud. Ya en 1999 le fue diagnosticada la enfermedad gastrointestinal conocida como Crohn y, a partir de 2015, cáncer de mama. El mal, no obstante, remitió gracias a los tratamientos, pero regresó en 2020 y desde el año pasado le hizo metástasis extendiéndose a huesos y cerebro.
“Con gran pesar – anunció ayer su representante – confirmo el fallecimiento de la actriz Shannen Doherty. El sábado 13 de julio perdió la batalla del cáncer tras muchos años de lucha contra la enfermedad. La devota hija, hermana, tía y amiga estuvo rodeada de sus seres queridos, así como de su perro Bowie. La familia pide privacidad en este momento para que puedan llorar en paz”.
Hasta siempre Jenny, hasta siempre Brenda, hasta siempre Prure. Hasta siempre Shannen y gracias por todo…




