El mundo se está llenando de colores. Cada vez es más amplia la diversidad y heterogeneidad de nuestra especie y la sociedad que nos sustenta. Allá donde alcemos nuestra mirada podremos encontrar personajes que, como si de un espejo de fantasía se hubieran escapado, deambulan por nuestras calles queriéndose aferrar a nuestra realidad. Tal es la noticia que ha saltado en los últimos días como complemento a la que ya llevaba semanas dejándose escuchar. Parece ser que desde algún tiempo, en países como Estados Unidos, Canadá e Inglaterra, están ocurriendo sucesos de reprochable gusto en la que una serie de payasos, a veces incluso provistos de armas blancas, aterrorizan a las personas y sobre todo a niños en los lugares más oscuros y lóbregos como parques al anochecer, calles solitarias o cementerios. Estos acontecimientos que tienen desconcertados a los cuerpos de seguridad, ya que no saben si se trata de simples gamberradas o pueden ir más allá, se han indo haciendo viral alimentando las historias y bulos llegando a ser casi imposible determinar cuáles son verdad y cuáles no, aunque numerosos episodios están totalmente confirmados habiendo incluso testimonios gráficos.

El caso es que a esta noticia en los últimos días se le ha dado una vuelta de tuerca. En Inglaterra, concretamente en Cumbria ha surgido un vecino de la localidad que enfundado en el traje de Batman ha decidido recorrer las calles intentando ahuyentar y detener a estos siniestros payasos. Hace unos días la BBC sacó a la luz una imagen del Caballero Oscuro persiguiendo a uno de ellos y, aunque parezca una locura, parece que este hecho a traído algo de calma a la gente del lugar. Aquí tenéis la imagen.

Si todo formaba parte de un plan previamente establecido, o como yo creo, los sucesos han ido ocurriendo formando una red de acontecimientos que se han ido auto alimentando, es algo que en mi opinión carece de importancia. Quizás donde deberíamos detenernos es en el hecho de que a una acción siempre le corresponde otra. Esos diabólicos payasos estaban robando la sonrisa a los niños y eso es algo que debería de estar mucho más penado. Y ante esa situación tarde o temprano habría una reacción. Esa respuesta ha venido enfundada en la vestimenta del centinela de Gotham pero quién sabe cuántos más se le unirán. A veces basta con un solo paso para que las buenas gentes se unan. Tal vez de aquí a unos días veamos a la Liga de la Justicia al completo ahuyentando a estos bromistas de dudoso gusto que han estado asolando los parques y robando los sueños de nuestros hijos. El mundo y su diversidad se está llenando de colores y siempre hay un héroe que surge para procurar que no se borren.

Un abrazo a todos.




Me parece genial la iniciativa de esta gente, de salir a la calle a decir basta ya a estos payasos sin gracia alguna…