Películas épicas en Netflix: El dios de la guerra, de Gordon Chan

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Soldados imperiales chinos contra piratas japoneses

Almacenada en la categoría “Películas violentas” en Netflix, encontré esta pieza estrenada en 2017 por el productor, director y escritor chino Gordon Chan, ganador en 1998 del Premio Mejor Director en los Premios de Cine de Hong Kong.

God of wares una película histórica que narra a ritmo vertiginoso el exitoso papel del general Qi Jiguang, durante un conflicto armado entre China y Japón ocurrido en el año 1557. El filme reúne todas las características de las películas épicas: una multitud de extras en formación marchando en filas interminables a campo través, héroes invencibles con voluntad de hierro, y una meta común a un grupo de personas, en este caso, expulsar de China a los piratas japoneses que se han establecido en la zona costera cercana a Japón. Sin embargo, es una película de duración moderada (128 minutos) y la cronología narrada abarca apenas cinco años (compárese con otras películas de corte épico como Gladiador (2000) con 155 minutos de duración; El Renacido (2015) con 156 minutos, o La Lista de Schindler (1993) con 194 minutos. Siguiendo el estilo de 300 o Salvando al soldado Ryan, esta película es sangrienta y muestra sin tapujos decapitaciones y degollamientos, aunque todo ocurre a un ritmo tan vertiginoso que apenas deja lugar a que nos sintamos incómodos. Quizá por esto se sitúa en la categoría “Películas violentas” en Netflix, pero el director ha logrado un conjunto realista y bien dosificado. Logra retratar el horror de la guerra, sin banalizar la muerte ni ignorar que 7% de nuestro cuerpo es sangre.

Nuestro héroe repartiendo hostias

Sammo ¿Eres tú?

La película reúne a una serie de personajes, algunos bastante conocidos en Occidente, siendo quizá el principal, el señor Sammo Hung, quien en la década de los 90 protagonizó la serie “Martial Law” personificando a Sammo Law, un detective gordo y en apariencia inofensivo, quien llega de China a Los Angeles para unirse a la búsqueda de un jefe crimininal y de Pei Pei, otra policía proveniente de China que había sido infiltrada en la red criminal. Sin embargo en esta película no tiene el papel protagónico. Interpreta al Comandante Yu, un militar aguerrido pero de poca imaginación que durante meses ha estado atacando el baluarte de los piratas japoneses a la misma hora todos los días, con el mismo resultado de ser repelido una y otra vez, para diversión de los japoneses.

Luego aparece el General Qi (Vincent Zhao), un militar en la plenitud de la vida recién ascendido, quien en forma simple y decidida en una breve y brillante acción obtiene el triunfo que Yu no pudo coronar en tantos meses. Vincent Zhao es una estrella muy conocida en China, tan popular al extremo de que consiguió muchos de los papeles que originalmente habían sido concebidos pensando en Jet Li.

Aparece después la señora Qi, interpretada por Wan Qian (Regina Wan), personaje encantador que va evolucionando a lo largo de la peli, haciendo su primera aparición como una bella esposa atenta y amorosa con el general Qi. Gradualmente, y al parecer al percatarse de la importancia que va adquiriendo el general dentro del ejército, se siente desplazada en los afectos de éste y va adoptando una actitud rebelde y explosiva. Sin embargo, es la evolución perfecta para presentárnosla después como una líder guerrera que conduce con éxito la defensa de la ciudad de Xinhe, atacada por los piratas japoneses en un plan orquestado para destruir al general Qi.

Una película adecuada para una tarde de lluvia

La película no hace un uso excesivo de acrobacias con cuerdas y la única escena en la que es evidente que un combatiente es elevado gracias a ellas, es en la parte final de la película donde el general Qi arremete contra el viejo samurái Comandante Kumasawa, interpretado por otra leyenda del cine chino, Yasuaki Kurata.

La música es otro elemento interesante de la peli, compuesta, curiosamente, por el japonés Shigeru Umebayashi, un ex rockero que en la década de los ochenta lideró la banda de rock new-wave EX.

La única parte de la película que me pareció inverosímil es cuando Qi y sus hombres alcanzan el muelle por donde escapan los japoneses, montados en “caballos de barro”. Pero bien, para ponerse al día con las actuales tendencias visuales de las películas épicas chinas, este es un buen ejemplo. Otra película que debe verse con este mismo fin, pero de corte japonés y más contemporáneo es “The Outsider”, con Jared Leto (aquí tenéis la crítica)

Finalmente, el título original de la peli en caracteres tradicionales chinos se traduce literalmente como “Nubes ondulantes”, un título que definitivamente nos mueve a evocar el rostro de la señora Qi, pero que como gancho de espectadores no tiene tanto filo como “Dios de la guerra”. Al final, son los japoneses cuando se retiran vencidos, quienes nos indican explícitamente quien es este dios. Es el general Qi, quien ha logrado transformar simples aldeanos en verdaderos combatientes. Sin embargo, es un verdadero problema de desambiguación cuando buscas “God of war” en el internet.

el autor

Agrónomo y docente de profesión, buscando siempre oportunidades que signifiquen el establecimiento de nuevos puentes neuronales y nuevas amistades. Un saludo desde América.

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