Continuamos este desembarco individualizado por las viñetas más oscuras del nuevo sello de La Casa de las Ideas. Y si con la Primera Familia (Midnight Fantastic Four 1) nos quedamos con ganas de un pelín más de chicha, lo que nos ha regalado este Midnight Spider-Man 1 (con los guiones firmados por Phillip Kennedy Johnson y los lápices de ScieTronc) es un auténtico cómic como la copa de un pino. De los tres lanzamientos iniciales con los que la editorial ha inaugurado la línea, me atrevo a decir de carrerilla que este es el que mejor ha sabido leer la jugada, un arranque apasionante, valiente en sus giros y que te deja con la boca abierta de par en par.
Un mapa de poder distópico, Oscorp por encima de los gobiernos
Lo primero que enamora de esta aproximación es cómo Phillip Kennedy Johnson reescribe el terreno de juego. Olvidaos del clásico Queens de toda la vida y de la rutina apacible de un estudiante de instituto. Aquí nos topamos con un entorno puro de distopía corporativa, un universo donde gigantes empresariales como Oscorp han sobrepasado por completo la soberanía de los estados y los gobiernos tradicionales, dictando el destino de la sociedad con mano de hierro.
En medio de esta maraña de opresión nos presentan a un Peter Parker que es pura dinamita ideológica. Es un muchacho profundamente idealista, comprometido y metido hasta las trancas en el activismo social en contra del yugo corporativo. La tragedia vuelve a ser el motor de su vida, pero con matices muy distintos, ya que de la tía May no hay ni rastro (se insinúa que está desaparecida o directamente perdida en las sombras del sistema), mientras que sobre sus padres pende la sombra de la muerte a manos de la propia estructura de Oscorp.
Peter vive únicamente con su tío Ben, tratando de mantenerse a flote mientras sus actos de protesta llaman la atención de la mismísima megacorporación, que decide reclutarlo en un intento por controlar esa mente privilegiada, o neutralizar su amenaza desde dentro.

Un arranque que sí quema etapas y un cliffhanger de infarto
A diferencia del tono pausado de Midnight Fantastic Four, aquí la narración no pierde ni un solo minuto. El guion de Kennedy Johnson va al grano desde las primeras viñetas, construyendo una tensión in crescendo que culmina con la mítica picadura de la araña, pero con un enfoque orgánico y turbio que dinamita las convenciones de la franquicia.
La manera en la que el tebeo retrata el accidente y el estado posterior en el que queda sumido Peter Parker es sencillamente espectacular. No hay espacio para las bromas ni para el descubrimiento festivo de los poderes, lo que presencia el lector es una transformación dramática, traumatizante y con unas consecuencias devastadoras para su entorno más cercano. El cierre de esta primera entrega se despacha con un cliffhanger atronador que deja a Peter y a su tío en una situación completamente límite, dejándonos ver solo el principio de lo que promete ser un descenso a los infiernos visual y narrativo de primer orden.

Un apartado visual atípico al que cuesta acostumbrarse, pero que funciona
Si nos detenemos en el apartado artístico, el trabajo de ScieTronc deja unas sensaciones de lo más curiosas. No es el tipo de dibujo al que el lector habitual de Spider-Man está acostumbrado, desde luego. Su estilo se aleja por completo del dinamismo estilizado o de la pulcritud comercial que suele acompañar al trepamuros tradicional.
ScieTronc opta por un trazo mucho más anguloso, expresivo y con un uso de las sombras y de los encuadres que roza lo claustrofóbico. Al principio chirría un poco a la vista porque desencaja con las referencias clásicas que tenemos grabadas a fuego en el cerebro, pero en cuanto la trama coge velocidad te das cuenta de que es el envoltorio idóneo para esta Nueva York distópica. Capta a las mil maravillas la suciedad de la tecnología de Oscorp, el tono opresivo de las calles y, sobre todo, el impacto físico del terror que sufre el propio Peter en sus carnes.
En definitiva, este número uno ha superado con creces las expectativas. Es una relectura fresca, valiente y con muchísimo dinamismo que nos deja en lo más alto de la cúspide para lo que está por venir en los próximos números.
¿Le habéis metido ya mano a este primer contacto con el Spidey del sello Midnight? ¿Os ha gustado este giro más oscuro del trepamuros?
Un saludo y sed felices.



