IniciovideojuegosCríticas de videojuegosPunch Club (PC, Android): el eterno retorno de Rocky

Punch Club (PC, Android): el eterno retorno de Rocky

Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.

Jugaba hace nada al videojuego del que vamos a hablar, Punch Club, cuando me acordé de lo que hablábamos por aquí de “Creed“, la última película de Stallone haciendo del mítico Rocky. La primera de las películas de Rocky es uno de esos milagros por los que Hollywood se convirtió en leyenda. Una película hecha con poco dinero, en la que el propio Stallone la pudo sacar pidiendo favores a sus amigos, tirando incluso de sacar a su perro en la película, haciendo él mismo gran parte del guión…y produciendo una película que parte del patetismo más absoluto del protagonista para terminar en un final inolvidable, impactante, poderosísimo cinematográficamente. Todo esto saliendo de alguien que no es precisamente un poeta ni un prodigio intelectual.

Lo que hizo a Rocky legendaria fue su parte final, cuando el protagonista no puede dormir antes del gran combate contra el campeón del mundo. Hasta ahí, podría haber sido una película de boxeo más. Pero en ese momento Rocky cambia todo cuando, en ataque de lucidez, le dice a su novia que no puede vencer. Que es imposible. Es imposible vencer al campeón del mundo si eres un don nadie. El mundo y sus reglas son así. Si eres menos fuerte te van a arrollar. Pero hay algo que sí puedes hacer: retrasar lo inevitable, tu derrota. Hacer que cueste. Que duela. Que haga sudar sangre al que va a ganar gracias a su genética, al poder, al entrenamiento o al destino. No hay más. Hacer sudar sangre al que va a ganarte. Y que no se le olvide nunca lo que le costó ganarte. Al final acaba el combate con Rocky llamando a gritos a su amada, ignorando a la prensa, al público o a la decisión de los jueces sobre el vencedor. Da igual. Sabe que ha perdido. No podía ser de otro modo. Pero no le han humillado ni le han barrido del ring. Y quiere ver a su novia, otra don nadie como él, para gritarle que ha afrontado lo inevitable con dignidad.

Todo esta parte final es la que convirtió a una película que iba a ser del montón en algo que merecía el Oscar y quedar en la memoria.

Y hemos tenido muchos videojuegos de Rocky. Hasta hemos tenido un juego de Poli Diaz con la canción de Rocky de fondo. Pero todos eran arcades, juegos de acción. Nadie se había atrevido a hacer un videojuego que mezclara aventura gráfica, juego de estrategia y miles de homenajes a Rocky, a Van Damme y su Kickboxer y a las ochocientas películas ochenteras-noventeras de artes marciales y acción.

Hasta ahora. En Enero salió “Punch Club” para Windows, Mac y Linux. También está para móviles. Videojuego hecho por la compañía rusa Lazy Bear Games. Aquí tenéis un vídeo en castellano de la primera hora del juego, que leer es cansado y etcétera.

Es un videojuego hecho por una compañía independiente que apenas ocupa 60 megas. Como puede uno ver, los gráficos tienen un claro aspecto pixelado. Hay incluso la opción de que el aspecto sea aún más parecido al que tenían videojuegos como las aventuras gráficas de LucasArts en la época de The Secret of Monkey Island (ya hablamos de la Historia de las Aventuras Gráficas por aquí también). Teniendo en cuenta las limitaciones gráficas, todo está realmente bien conseguido y emparenta perfectamente con el espíritu de lo que se trata de contar. Al fin y al cabo, el momento en que este tipo de estética estaba más en auge en los videojuegos era cuando este tipo de películas homenajeadas estaba en su momento de mayor éxito.

Pero no sólo es un carrusel de homenajes a Rocky, Kickboxer, Contacto Sangriento, las películas de artes marciales ochenteras cutres, Gran Golpe en la Pequeña China. No sólo hay más detalles y homenajes a El Padrino, Pulp Fiction, El Club de la Lucha, las Tortugas NinjaStreet Fighter o The Warriors. Que también. Es, antes de nada, un videojuego original en su modo de jugarlo.

Al personaje protagonista le matan al padre, que era luchador. Y todo irá de buscar a su asesino, ascendiendo en peleas legales, ilegales, en partes de atrás de bares, en islas misteriosas en las que celebran torneos misteriosos, en la mismísima Rusia pegándonos con Iván Drag…con el campeón ruso, etc. Tendremos que ganar dinero para poder pagarnos la comida o los gastos del gimnasio. Al principio lo haremos con trabajos un poco malos. Según entrenemos iremos mejorando una de nuestras tres características y según ganemos combates ganaremos puntos de experiencia. Estos se cambian por habilidades y golpes.

Y llegamos a los combates. Aquí no estamos en un videojuego de lucha convencional. Antes del primer round decidimos qué habilidades o golpes usará el personaje. Y durante el asalto nuestro luchador peleará sólo, sin que le digamos nada. El resultado de ese asalto dependerá de las puntuaciones que tenga en las características (que hemos entrenado…o no), las habilidades que hayamos elegido ese asalto y lo mismo para el rival. Cuando acabe el asalto, volveremos a poder elegir habilidades. Al acabar el combate lo normal es que tengamos más puntos de experiencia para comprar más golpes o habilidades. Lo de tener más fuerza o agilidad irá entrenando. Es, ni más ni menos, que una forma estratégica de tratar las partes de las peleas. ¿Es Rol? ¿es estrategia? Podríamos decir que es un juego de rol de peleas. O un juego de estrategia de peleas. No lo sé, la verdad. Pero no importa.

Hay que decir que no vale con subir mucho las tres características principales y liarse a yoyas. Tener más fuerza hará que hagamos más daño, pero también que nos cansemos más al dar golpes. Ser más ágil hace que esquivemos más, pero algunos golpes dependen de cuanta fuerza tengamos. Es decir, subir todo por igual puede dar lugar a un luchador que se lleva palizas de impresión frente a gente que estadísticamente es peor…y al revés. El diseño de esta parte es estupendo, y las peleas divertidísimas en sí mismas. El juego no se sostendría sólo por homenajear tantas cosas.

Además hay que tomar decisiones. Igual pasamos por la cárcel y acabamos pegándonos con mafiosos de todo tipo. Igual pasamos por tener representante y luchar por el titulo oficial de campeón. Igual conseguimos tener nuestra propia Adrian o igual nos arriesgamos a doparnos. Uno de los botones del juego nos muestra el árbol de decisiones que hemos tomado. El camino que seguiremos dependerá de qué cosas hagamos…y qué cosas dejemos sin hacer.

Rocky IV y Street Fighter II, unidos con HAMOR

En el “debe” tenemos que comentar que el juego como tal a mi se me hizo corto. Hay muchas cosas divertidas que hacer alternativas a la búsqueda del asesino del protagonista, pero que nadie espere estar media vida ahí. Posiblemente de haber sido más largo hubiera sido malo. O no. Desde luego podría hacerse repetitivo al final, pero la aparición de clones poco disimulados de Ken, Ryu, Sub-Zero o el mismísimo Alien hacen que quieras ir un poco más allá, a ver qué se les ha ocurrido a estos maravillosos rusos que en 60 megas te están sacando tantas sonrisas. Por el continente y por el contenido.

Tyler Durden en píxels

Más allá de los divertidos homenajes/brasa nostálgica, el juego es divertido, entretenido y vergonzosamente fácil de jugar. Quizás tiene un poco demasiado de tiempo que tienes que tener al personaje entrenando y es lo menos divertido del juego…pero jugadlo, Pueblo. Y llegad al final. Encontraos con el sorprendente hasta decir basta final, rematando todo homenajeando a Star Wars.

Sed felices.

Raúl Sánchez
Arriba es abajo, y negro es blanco. Respiro regularmente. Mi supervivencia de momento parece relativamente segura, por lo que un sentimiento de considerable satisfacción invade mi cuerpo con sobrepeso. Espero que tal regularidad respiratoria se mantenga cuando duerma esta noche. Si esto no pasa tienen vds. mi permiso para vender mis órganos a carnicerías de Ulan Bator.

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad