Regresa Magnum P.I.: Hawai, ferraris, helicópteros, camisas horteras y un detective con perilla

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Pues si. Calle 13 ha estrenado en España los dos primeros episodios del nuevo Magnum, P.I., el reboot, remake, nueva versión o como queramos llamarlo de la mítica serie protagonizada por Tom Selleck allá en los 80. Se que muchos van a parar de leer aquí y van a pasar directamente a escribir en los comentarios, comentarios que podría firmar el mismo sujeto. Ya los estoy viendo:

El nuevo Magnum es caca.

Magnum es Tom Selleck y su bigote y no este tipo canijo y con perilla.

En Hollywood no tienen ideas nuevas y solo se mueven por el dinero. Por cierto, ¿para cuando una secuela de Willow?

Que manía con poner a latinos, negros, italianos y sobretodo mujeres en roles que no les corresponden. Lo políticamente correcto es caca y como los 80 no hay nada.

Así que os los podéis ahorrar, nostálgicos de los 80. Ya me los se todos y no aportáis nada nuevo. Para el resto, para los que quieran dejar atrás sus prejuicios y su pensamiento unilateral, podéis seguir leyendo.

¿Por qué Magnum?

¿Y por qué no? Ya se han hecho reboots, remakes, nuevas versiones o lo que queramos llamarlo de casi todo. Magnum no tenía porque ser una excepción y más si tenemos en cuenta que la serie original tampoco era nada del otro mundo. El Magnum de Tom Selleck y su bigote tenían a su favor a Tom Selleck y su bigote, los ferraris, a John Hillerman / Higgins, la sintonía de Mike Post y Pete Carpenter (lo que no es decir demasiado porque casi todas las series de los 80 la tenían) y su ambientación en Hawai (lo que tampoco es mucho decir porque cualquier cosa ambientada en Hawai ya de por si gana mucho). Si la despojamos de todo eso, el Magnum original era un procedimental como otro cualquiera que aquí en España se benefició de ser de las primeras series emitidas por los canales autonómicos en su época. Que Magnum hablase catalán o euskera era para sus seguidores un plus que les daba vidilla. Si en lugar de ser Magnum hubiesen sido Baretta y su loro habrían estado igual de encantados.

Ese bigote, esa camisa, ese pecho lobo y sobretodo ese doblaje al catalán o el euskera ponían palote a más de uno.

¿Por qué nos fijamos nosotros en este reboot, remake, nueva versión o como queramos llamarlo? Pues porque, a pesar de todo, Magnum, P.I. es historia no solo de la televisión (aguantó 8 temporadas y eso no lo aguanta cualquiera) sino de la cultura popular. Por culpa de Magnum, Tom Selleck no fue Indiana Jones y el papel pasó a Harrison Ford y el resto es HISTORIA DEL CINE, con mayúsculas, que siempre queda más de cuñado. Así que es obligado echarle un vistazo a este reboot, remake, nueva versión o como queramos llamarlo.

¿Qué encontramos en Magnum, P.I. – 2018? Pues prácticamente lo mismo. Tom Selleck y su bigote han sido sustituidos por Jay Hernández y su perilla. En este punto,atención a la escena del segundo episodio, cuando se afeita y se deja el bigote delante del espejo, concluyendo que no, que mejor no; estamos de acuerdo. Ese bigote le causó a Tom Selleck una fama de icono gay de la que le ha llevado años deshacerse. Los tiempos cambian y aunque las perillas ya no estén de moda, a Hernández le sienta mucho mejor que el mostacho, aunque es indudable que carece del carisma de Selleck y su bigote. Al igual que su antecesor, Magnum es investigador privado en Hawai (que no detective), vive en la lujosa mansión de un escritor de éxito, Robin Masters, al que conoció en Irak y está acompañado de sus amigos, Rick y T.C., que sobrevivieron junto a él a un campo de prisioneros en Afganistán. Juliet Higgins, antigua espía del MI-6, es el ama de lleves de Robin Masters, encargada de meter a Magnum y sus colegas en cintura.

Jay Hernández es Magnum y su perilla

Lo demás sigue ahí: Hawai, los ferraris, la música (mantener la música era obligatorio), el helicóptero de T.C., los perros (juro que si no lo supiese, pensaría que tanto el helicóptero como los perros son los originales) y Higgins. Bueno, no. Higgins ha mejorado mucho. Por muy memorable que fuese John Hillerman y teniendo en cuenta que los tiempos han cambiado a mejor, sus sustitución por un personaje femenino encarnado por Perdita Weeks es un acierto.

En cuanto a Higgins, definitivamente hemos salido ganando

Bienvenidos al Lenkoverso

Por lo demás, la serie sigue siendo un procedimental como otro cualquiera. Sus tramas y las relaciones entre sus protagonistas los hemos visto ya miles de veces. El único punto a su favor es que se halla encuadrada dentro de lo que ya podríamos bautizar como Lenkoverso. El responsable de este nuevo Magnum es Peter M. Lenkov, el rey de los  reboots, remakes, nuevas versiones o lo que queramos llamarlos de la televisión actual. Lenkov es el responsable de las actuales versiones de Hawai 5-0 y MacGyver, series que, aunque a muchos le chirríe, aguantan el tipo bastante bien. De la primera siempre ha destacado su ritmo y la relación entre los protagonistas principales, encarnados por Alex O’Loughlin y Scott Caan, ya para siempre McGarret y Williams. Llevan 9 temporadas de momento y les quedan algunas más. De la otra hay poco que destacar, la verdad. Lucas Till como MacGyver es un soso, las tramas son bastante infumables, sus comparsas son inaguantables y su jefa es insoportable (encima en España la han doblado con una voz de pito, por aquello de ser enana, que hace que le tengas auténtica manía). Lo único destacable es George Eads, el Nick Stokes del C.S.I. original, que aquí hace un papel totalmente alocado y que demuestra que se lo pasa como nadie. Si Hawai 5-0 es entretenida y podría tener un notable, MacGyver es una serie tirando a mala que no pasa del 4 pero ahí está, en su tercera temporada y siguiendo. Y lo peor es que no me pierdo un episodio.

Algunos integrantes del Lenkoverso

En Magnum, Lenkov no se corta un pelo y aprovechando que les paga a todos de su bolsillo y que están todos en Hawaii, ya ha sacado a la forense del 5-0 y al inefable Kamekona, el entrañable mafioso de medio pelo reconvertido en vendedor de gambas, cocinadas en todas sus variantes. Y eso solo en los dos primeros episodios. Ya hizo una jugada parecida mezclando a MacGyver con los del 5-0 e incluso con los del NCIS Los Ángeles. Si lo hacen en Marvel, él no iba a ser menos. Por lo menos garantiza una buena producción y entretenimiento sin pretensiones.

Todas las series de Lenkov, Magnum incluida, se encuadran perfectamente dentro de lo que Pablo Ferrer definió  en su artículo como Comfort TV:

Comfort TV (Televisión de confort), es un término que se acuñó en Estados Unidos para definir un tipo de televisión que busca deliberadamente hacer sentir bien al espectador, tomando los menores riesgos posibles y sirviendo así como una agradable abstracción de la realidad. A pesar de que el término continúe sirviendo para definir y agrupar a todo un abanico de productos, tanto modernos como de los inicios de la etapa televisiva, los tipos de serie asociados al Comfort TV han ido mutando y adaptándose a la sociedad de cada momento, y que ha tenido un especial crecimiento en los últimos años (…)

Pues eso, series entretenidas, para pasar el rato, familiares y que te hace sentir bien. Incluso, según el episodio, son maravillosas para quedarse dormido en el sofa. A mi me funciona. Un saludo, sed felices y larga vida a Magnum.

Como se que lo deseáis, os dejo también el original. El alzamiento de cejas de Selleck al final no tiene desperdicio pero el resto demuestra que no había para tanto.



el autor

Toda la vida leyendo cómics. Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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