Reseña de Britannia 1 de Medusa Cómics

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De la mano de Peter Milligan, guionista de algunos cómics entre los que destaca Justice League Dark (2011), The Eaters (1995) The Extremist (1993) nos llega Britannia, un cómic protagonizado por El Primer Detective y que nos introduce dentro del seno de una Roma podrida y hastiada por el mandato de Nerón, que se contrapone con la belleza y lujuria que atesoraba su mundo; aderezado con una historia de tintes detectivescos-terroríficos que sabe beber de la mitología de H.P. Lovecraft, a la par que ofrecer una historia interesante. Adentrémonos, así pues, en los primeros 4 números de Britannia. 

Britannia Medusa Comics

Portada de la versión en castellano

La historia comienza con unas primeras páginas a modo de introducción que nos contextualizan dentro del marco político-social de la época: una Roma del año 60 d.C. en la que el Imperio Romano es capitaneado por Nerón, extendiéndose su poder desde Judea, al sur, hasta un país inhóspito, al norte, llamado Britannia; donde se practica la extraña religión de los druidas. El Imperio Romano se basa en la astucia de sus dirigentes y el poder de sus hombres. Sin embargo, un grupo de mujeres, las Vírgenes Vestales, son el pilar de la sociedad y base del Imperio, gracias a sus poderes mágicos y el mantener viva la Llama Eterna, pues si el fuego se extingue la calamidad asolaría Roma. Pero no solo eso, pues este grupo de mujeres también atesora la potestad de salvaguardar los testamentos más importantes y demás objetos sagrados, junto con poder darle la libertad a un esclavo convicto con solo tocarlo, lo que les da una posición de poder única. Su jefa es Rubria, la Vestalis Maxima. 

Britannia (02)

Antonius Axia, protagonista

Tras esto, la historia nos presenta al protagonista de la misma: Antonius Axia, el primer detective, un centurión romano experimentado en las artes del combate que se ve, irremediablemente, mezclado en los asuntos de las Vírgenes Vestales y afectado notoriamente por todo ello, siendo las lecturas del testamento lo que lo hacen salir de la locura más absoluta. Antonius es padre de un niño, Avitus, al que ama con toda locura tras la pérdida de su mujer.

Pero dejándonos de presentaciones, Britannia toma realmente comienzo seis años después de la introducción, cuando Antonius salvó a una de las Vírgenes de caer en las manos de un demonio, Orkus, al mando de un grupo de bandidos. Las Vírgenes y Nerón lo mandan a la región más al norte del Imperio, donde está habiendo unos hechos que no parecen naturales y las tropas romanas se están viendo diezmadas por, teóricamente, la población bárbara de lugar; por lo que El Investigador tendrá que ir allí y averiguar qué está sucediendo. Todo esto deviene en un relato de detectives en una población al borde de la locura, en la que los tejemanejes políticos de la capital parecen haber llegado a las tierras más baldías, en las que los aldeanos son asesinados a golpe de espada y los druidas tienen asegurada su vivencia, lo cuál es un hecho paradójico. Es por ello que el avance de la narrativa se basa en una estructura marcada por los códigos que han establecido al género, es decir, introducción de la figura principal, encargo de un terrible misterio, presentación del mismo, investigación de los principales sospechosos y catarsis, con un giro argumental necesario para mantener la atención del lector. No obstante, donde Britannia realiza un gran papel es en la inclusión del Terror para salpimentar su historia y otorgarle una serie de tintes que la hagan más redonda y más completa, bebiendo de la narrativa del inolvidable H.P. Lovecraft y trayendo consigo grandes dosis que hicieron leyenda algunos relatos del escritor, teniendo símiles en varios apartados de sus tramas.

Britannia (01)

El tono de la historia, realmente crudo

Otra de las grandes bondades es el tono de la misma, aderezado con una viñetas de Juan José Ryp que transportan la obra desde el guion hasta la imagen, retratando con suma crudeza la historia entre manos y la Roma podrida en el poder latente, que es la causa de la mayoría de horror del pueblo. Como todos sabréis, Nerón era un gobernante déspota, y su mirada enloquecedora está plasmada a la perfección en cada una de sus viñetas. Algunos dibujos son realmente sorprendentes.

En definitiva, estos 4 primeros números de Britannia son un buen producto que captan la atención del lector y dejan con ganas de más. En contra tenemos una historia que bebe de algunos clichés pero que, no obstante, sabe aportar su toque de originalidad y llega al final con un claro interés in crescendo por averiguar el misterio que diezma las tierras. Recomendado. 

A continuación, aquí os dejo el enlace a la web de Medusa



el autor

Ex colaborador de Las cosas que nos hacen felices al que agradecemos su tiempo y su aportación. Muchas gracias.

3 comentarios

  1. José Carlos García el

    Saludos Antonio, buen análisis. Es cierto que cuando vi que este cómic salía por estas fechas, tenía claro que muy original no iba a ser, pero sí que se ambientaba en una buena época y el dibujo llamaba la atención para bien, así que me alegra comprobar tras tu reseña que es una buena elección para leer. Mi pregunta final es… ¿La historia es autoconclusiva o se queda aparcada hasta un hipotético segundo tomo?

    ¡Un saludo!

  2. ¡Hola, José Carlos!

    La historia, como indica Juan José, es autoconclusiva, sí. No obstante, se deja una vía abierta para continuar con el personaje.

    ¡Saludos!

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