Reseña de Capitán América #1, de Ta-Nehisi Coates y Leinil Francis Yu. Compromiso sin fisuras.

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Bienvenidos a un nuevo análisis de los comics Marvel más actuales. Antes de nada quiero dar las gracias a mi compañero Juanjo Aviles, que es quien suele realizar estas reseñas, por cederme el testigo por un solo número mientras él está de vacaciones. Y es que si hay una serie que me apetecía analizar es está, el Capitán América de Ta-Nehisi Coates y Leinil Francis Yu.

Make Captain América Great Again

Cuando un autor inicia el nuevo volumen de una serie con tantos números a su espalda, tiene dos opciones. La primera es hacer borrón y cuenta nueva con respecto a la etapa anterior, como ha hecho Nick Spencer en The Amazing Spider-Man; la segunda es coger el toro por los cuernos y asumir la etapa precedente con todas sus consecuencias, que es lo que Coates ha hecho aquí.

Tras un prólogo en Rusia que involucra a Selene, aquella villana inmortal que se inventó Chris Claremont en The New Mutans y que presenta una variedad de poderes que cambia según el gusto del guionista, la acción nos traslada a América. Un ejercito de Nukes, supervillano mitad cyborg, mitad supersoldado obsesionado con Vietman creado por Frank Miller en Daredevil, organizan una masacre a la que responden el Capi, Bucky Barnes y una envejecida Sharon Carter. Quién ha puesto en marcha a estos cyborgs, cuya aparición se repite en el segundo número, es uno de los misterios a resolver por el Capi y sus aliados.

El enfrentamiento con los Nukes centra la acción de los dos primeros números del tándem Coates – Yu. El resto lo conforman varias escenas encaminadas a hacernos un resumen de lo sucedido en la etapa anterior y a presentarnos a los secundarios que acompañaran a Steve Rogers. Entre ellos destaca el General Thaddeus “Trueno” Ross, asesor para la defensa del “chico nuevo de Washington”, como dice él. Entre diálogos con Ross, escenas íntimas con Sharon y monólogos interiores a modo de textos de apoyo, la trama avanza de forma algo lenta, lo que parece ser marca de la casa del guionista. Quien haya leído su Black Panther ya sabrá a que me refiero.

Sin embargo que vaya lento no quiere decir que no sepa a donde va. Tan sólo que necesitaremos varios números para unir todas las piezas del puzzle que Coates está planteando.

Comprometidos con la causa

Ta-Nehisi Coates es un autor afroamericano, periodista y escritor de un par de libros, fuertemente comprometido con los derechos civiles y con los derechos de las minorías. Sus escritos tienen un marcado carácter político y reivindicativo, así como una gran carga crítica hacia el poder, sus abusos y la corrupción dominante en las altas esferas. Todo eso se traslada de forma directa a sus comics y tened en cuenta que precisamente por eso lo ficho Marvel. Esta ahí con toda la intención. Para una editorial, tener a alguien de su prestigio escribiendo comics es todo un lujo y Coates tiene en USA mucho prestigio. Salvando las distancias, es como si en España pusiéramos a Iñaki Gabilondo a guionizar Superlopez.

Ta-Nehisi Coates, un autor comprometido

Establecido lo anterior, es fácil ver de que nos está hablando el guionista. Tal y como sucedía en Black Panther, en Capitán América no sólo tenemos acción sino también una profunda reflexión sobre el poder, la corrupción imperante y lo que todo eso significa en cuanto a lo que conocemos como “el sueño americano”, a saber que América puede ser un gran país donde impera la paz y la justicia y cualquier hombre puede alcanzar sus sueños si trabaja duro. Ahora ese sueño esta transformándose en pesadilla. En la anterior etapa de la serie, Hydra conquistó el país sirvindiñendose del cuerpo, el rostro y la imagen de Steve Rogers. La cosa acabó como tenía que acabar, con Hydra derrotada pero, como cualquier gobernante en el poder, Hydra tenía sus partidarios. Ahora nadie confía en nadie y en quien menos confían es en el Capitán América. Es el mundo de la posverdad y las fake news, un mundo donde la historia oficial se impone a la historia verdadera y donde muchos se preguntan cuál es el camino a seguir y cuál es su sitio en este nuevo mundo. Es pronto para dilucidar la respuesta a esas preguntas porque, como ya he señalado, Coates se lo toma con calma pero de lo que no tengo duda es de que el intento es loable. Puede que muchos no simpaticen con la tremenda carga política que destila el cómic pero no podemos estar toda la vida reviviendo una y otra vez batallitas sin sentido. Además no es la primera vez que Marvel opta por ese camino. Es más, es precisamente ese posicionamiento político y social lo que la ha llevado a ser lo que es, en clara oposición a su Distinguida Competencia. De esta forma, Coates convierte Capitán América en todo un disparo en la linea de flotación del “chico nuevo en Washington”, a quien no menciona directamente pero que todos sabemos quién es. Trueno Ross le llega a soltar a la cara que todos sus partidarios liberales en Washington se han dado a la fuga y  que a nadie le importa ya. Evidentemente, son malos tiempos para la lírica.

En cuanto al apartado gráfico, queda en manos de Leinil Francis Yu, un autor que ha mejorado mucho con los años. Yu es de los pocos hoy en día que tiene un estilo  propio identificable y es capaz de narrar con solvencia escenas de acción y diálogos. Destaca sobretodo en la representación de los rostros, donde brilla esa Sharon Carter envejecida, con arrugas de experiencia tras años de lucha; también Trueno Ross aparece como alguien que destila autoridad, un viejo militar honorable y justo. Se también que Yu, a quien su llegada a los X-Men hace muchos años le generó muchos detractores, no es del agrado de muchos pero a mi no se me ocurre nadie mejor para esta nueva etapa de la serie. Su dibujo transmite la seriedad y dureza que Coates imprime a sus guiones, donde no hay espacio ni para frivolidades ni para chascarrillos. Mención aparte merecen las portadas de Alex Ross, que hacen que sea una de esas series que merece la pena coleccionar en grapa (otro día hablaremos de este tema).

En resumen, este Capitán América es una serie que no llegará a todo el mundo. Coates y Yu exigen atención, concentración y sobretodo espíritu crítico, ganas de ver más allá y de cuestionarse quienes somos y a dónde vamos. Pero si tengo claro que esta es una serie necesaria y que con el paso del tiempo puede llegar a ser de culto, si mantienen el pulso firme y no se pierden en el camino. Aun es pronto pero necesitamos series como esta y autores como estos para demostrar que descerebrados como los que forman el Comicsgate son minoria y no triunfaran sobre el resto de aficionados. Un saludo y sed felices.

8.7 Awesome

Un cómic necesario y altamente recomendable para todos aquellos que piensan que no todo han de ser batallas molonas y que buscan algo más que simples lecturas para pasar el rato

  • Guión 8,5
  • Dibujo 8,5
  • Interés 10
  • User Ratings (3 Votes) 9.8


el autor

Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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