InicioCómicsReseña de Marvel Gold. Los nuevos mutantes. Tercera génesis

Reseña de Marvel Gold. Los nuevos mutantes. Tercera génesis

No se como me meto en estos embolados porque siempre que leo cualquier colección de los mutantes de los años 80 salgo más contento que nunca. Por eso digo que es un embolado porque realmente no se si soy del todo objetivo, y aunque lo intento, tengo mis dudas. Dudas razonables, por cierto, pero es que cuando los leo me entra la nostalgia de Ready Player One y me emociono ¿o es que realmente son estos cómics así de buenos? Hoy toca reseñar el primer tomo de los Nuevos Mutantes de Claremont y la verdad es que hacia décadas que no lo leía y me ha vuelto a enganchar. Viva los 80.

Desarrollo de los personajes

Cuando me leo un cómic actual, de los de ahora, los arcos argumentales suelen estar desarrollados en varios números. Cinco o seis grapas suelen ser los episodios escogidos para que luego queden bien en el tomo (de tapa dura y sacar más dinero) en la estantería. Un cómic moderno te lo lees ¿en cuanto? ¿En 4 minutos? ¿En menos? Ahora intenta leer un cómic de los 80 y más si lees uno escrito por Claremont. Te guste o no tienes que admitir que tardas unas 3 veces más. No he medido el tiempo con cronómetro, pero aproximadamente un cómic de esta época tenía tres veces más texto que ahora. Y no es que ahora se hagan malos cómics, ni lo digo ni lo insinúo. Pero lo que si es cierto es que ahora se desarrollan menos los personajes y más la situación y la épica y eso es para mí, un mal que es de difícil solución porque el medio ha cambiado. Actualmente no me identifico con los personajes porque no se realmente que les pertuba, que les inquieta, que les quita el sueño. Ya no son tratados como personajes de carne y hueso, sino como un medio para una situación. Hay grandes guiones, grandes diálogos, grandes subargumentos, pero no conocemos las inquietudes del personaje. Y eso, con sus defectos y sus virtudes nos las daba Chris Claremont y en este tomo de los Nuevos Mutantes se ve reflejado.

Quitando el dibujo, que me parece muy flojo y que lo recordaba así de cuando lo leía de adolescente en los 80, el guión es un contínuo vaivén de aventuras cortas y de personajes. No hace falta 6 capítulos para contar una historia. Aquí con uno o dos, todo solucionado. Eso si, los subargumentos podían ser inacabables. Pero no largos, sino que se le olvidaban al autor acabarlos. En fin, era Claremont y ese fue su mayor defecto.

Con personajes nuevos y con libertad creativa podías hacer más cosas. Y creo que se dieron cuenta que de los 5 miembros originales, 2 de ellos poseían poderes difíciles de llevar a una historia regular. Me refiero a Karma y a Psique. Una controlaba mentes y la otra creaba proyecciones holográficas. Si la primera puede poseer la mente del enemigo, se acabó el enemigo y tendríamos una mierda de historia. ¿Como afrontar esto? Nos la quitamos de enmedio cuanto antes. La otra, la de las proyecciones la podemos mantener un tiempo. Y que bien hicieron ya que dio lugar a la saga del Oso místico que veremos en el tomo 2 y posteriormente se convertiría en una Valquiria en las Guerras Asgardianas. Pero lo importante era quitarse a una de las dos chicas de encima y traer a más carne de cañón como Magma o Illyana, que tambien vemos como se desarrollan en el tomo.

Ya lo dije antes pero tengo que dejarlo claro. Lo peor de todo es la parte gráfica. Bob McLeod no me gusta, no me parece un buen dibujante y menos para una colección que se supone que era Top en los 80. Creo que eso mismo debieron entender desde Estados Unidos porque a los pocos números pusieron en nómina al bueno de Sal, de los Buscema de toda la vida. Pero entre que para él era un trabajo alimenticio y que los acabados de McLeod o Mandrake no eran su mejor complemento, fueron dejando a la serie un poco coja en este apartado. Habría que esperar al número 18 de la edición americana para que un tal Bill Sienkiewicz hiciera magia con los personajes y la serie. Pero de eso ya hablaremos cuando sea pertinente porque ahora suena muy bien, pero en su momento los dibujos de este otrora joven autor no llegaron a calar entre los seguidores de los Nuevos Mutantes.

Conclusión

Primer tomo de una serie que hay que tener si o si, a no ser que seas el típico niño rata que sólo te gusta lo moderno y quieras menospreciar lo antiguo. Sin ser una colección imprescindible, como si lo es la Patrulla-X de Claremont, si es un complemento casi perfecto para leer. Un notable.

Os dejo la portada y el enlace al cómic publicado por Panini Cómics

Un saludo

Mario Losada
Mario Losadahttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Licenciado en Publicidad y RR.PP. Creador y administrador del blog entre otras actividades lúdicas como community manager, lector de libros y cómics además de futbolero, cinéfilo y coleccionista de páginas originales. Me gusta hacer un poco de todo.

2 COMENTARIOS

  1. Saludos. No estás solo: estos cómics son realmente muy buenos. Yo también tenía mis dudas pero llevo leído una parte del tomo y la verdad es que es mucho mejor de lo que lo recordaba. Para mi, una de las mejores obras de Claremont, al nivel de la Patrulla X. A modo de curiosidad, he cogido el cronómetro y la media es de unos 18 – 20 minutos por número, pero son minutos en los que pasa de todo: Claremont cuenta una historia, los personajes sufren, aman, se pelean, viven. Los nuevos mutantes respiran a través de las páginas del cómic, ya sea mediante los textos de apoyo de Claremont, los diálogos o sus pensamientos y lo mejor es que cada uno es único (¿qué co.. le pasó a Claremont cuando se fue de Marvel, que todos los personajes hablaban igual y parecían el mismo?).
    En lo que discrepo (lo siento, sabes que tengo que discrepar en algo o si no no estoy contento) es en lo Bob McLeod. No es espectacular ni tuvo mucho renombre, no es Byrne ni Miller ni Buscema pero hizo un gran, gran trabajo de caracterización de los personajes. Se molesto en darles un rostro y unas características físicas únicas para cada uno y eso tiene mucho mérito, más hoy en día cuando muchos dibujantes hot, como Quitely, dibujan a Lobezno y a Jean Grey con la misma cara. Creo que su mayor problema fue la lentitud, y es que el hombre se comía el dibujo y la tinta de todos los números y eso lo pueden hacer muy pocos sin bajar el ritmo. Para muestra, en el mismo tomo hay un número de La Patrulla X dibujado por Paul Smith que si, que muy elegante en el trazo, que muy fino pero los rostros de los Nuevos Mutantes no tienen nada que ver con los de McLeod. Aparte, McLeod sabe dibujar. Para mi, el peor número del tomo lo dibuja San Frank Miller, demostrando que los héroes enmascarados no eran lo suyo.
    Y si, en el segundo (a saber cuando lo sacan ahora que la película se ha retrasado un año) llega Bill Sienkewicz y se venderá como churros pero habrá que recordar que ahora todos lo consideramos la hostia pero entonces exclamamos al mismo tiempo: “¿Pero esto qué coño es? (versión ochentera del WTF!?) y no entendimos nada de nada. Solo el pobre Prof. Loki en el correo de los lectores lo defendía contra viento y marea y las cientos de cartas que le llegaban poniéndolo a parir de un burro. Un abrazo.

    • Gracias por tu comentario.
      Evidentemente me ha pasado igual. De pequeño los Nuevos Mutantes me parecía una serie peor que la Patrulla-X, muy por debajo y no la disfruté hasta la llegada de Sienkiewicz. Pero lo más interesante es que disfruté esta segunda etapa años después ya que en su momento me pareció horrible por el dibujo. Era muy pequeño y no entendía el dibujo.
      Tiene narices que ahora es cuando redescubro esta etapa pre sienkiewicz gracias a este tomo.
      El dibujo es lo más flojo del cómic y McLeod es un gran entintador pero un dibujante mediocre, al menos para mi entender. Y por cierto, que grande Claremont.

      Un saludo

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