Cuarenta años ya desde que los que en aquella época entrábamos en la pubertad, viéramos con los ojos como platos en una sala de cine Los Goonies. Ahora ya con categoría de clásico infantil de la década de los 80 del siglo pasado, no puedo ocultar que una leve sonrisa se me dibuja en la cara cada vez que pienso en ella.
De qué trata este ejemplo del buen cine que se hacía en los 80
La película nos narra las aventuras de un grupo de chicos que, debido a varias situaciones personales propias y de sus familias, emprenderán la búsqueda de un tesoro que alivie sus problemas. Durante su aventura, conocerán personajes interesantes y se descubrirán a sí mismos.
Quién fue Richard Donner
Richard Donner (1930-2021) fue un realizador conocido por dirigir, entre otras producciones, La Profecía (1976) y Superman (1978), antes de esta, Los Goonies, para después realizar la saga de filmes de Arma Letal, completando en definitiva un total de dieciséis películas. Para esta ocasión, logró darle el tono de aventura, caos y humor necesarios para conseguir que se convirtiera en el icono que es hoy en día para más de una generación.
Como es de todos sabido, dirigir a niños no es tarea fácil, por lo que fomentó la naturalidad, con escenas grabando reacciones reales de los chicos y permitiendo la improvisación. Y aunque el elenco de actores le recuerda como una figura paterna, también hubo momentos en que perdió la paciencia (cosa que según dicen pasaba a menudo).

Una de las cosas más importantes en cualquier producción, y en esta no lo es menos, es que Donner supo equilibrar el tono y el ritmo de manera efectiva. Es esta una película que mezcla distintos géneros como el suspense (persecuciones, trampas), la comedia (concentrado en los personajes de Chunk, Sloth o Mouth), o la aventura más clásica (mapas, claves, o misterios con piratas) para entregarnos algo destacable y que perdura incluso en estos tiempos actuales.
Os dejo un enlace al artículo que le dedicamos a Richard Donner.
Los personajes que nos robaron el corazón
En este tipo de producciones del género de aventuras se acostumbra a tener personajes que traspasan la pantalla y Los Goonies no podían ser menos. Cada uno de la banda de chicos que protagonizan la película responde a un estereotipo de la época y serían:
. Mikey (Sean Astin) como el lider del grupo con un carácter de soñador.
. Brand (Josh Brolin) como el hermano mayor de Mickey, escéptico con la aventura que quieren llevar a cabo, pero a la vez protector al ser el mayor en edad del grupo.
. Chunk (Jeff Cohen) siendo claramente el alivio cómico del conjunto de amigos (hoy en día alguna escena suya podría ser considerada bullyng), es el que consigue con sus acciones robarnos el corazón.
. Data (Ke Huy Quan) es un personaje que recuerda a Q (saga 007), usando gadgets como el espía británico más conocido de la historia del cine. Este niño actor sería en esos años reconocido por esta película y por la secuela Indiana Jones y el templo maldito. En más de una escena, su personaje te saca una sonrisa debido a su ingenio.
Mouth (Corey Feldman) es un personaje con labia como para venderle un ventilador para el calor a un esquimal del polo norte, (de ahí su apodo, bocas) y tiene al principio una escena genial con la asistenta/criada de la casa de la familia de Mickey y Brand. Simplemente brillante.

Los Fratelli, aunque no son los protagonistas, sí que resultan importantes y a la vez son los antagonistas. Familia de delincuentes encabezada por mamá Fratelli (Anne Ramsey), un personaje que cuando eres pequeño y ves la película da mucho miedo, y sus hijos Jake (Robert Davi), Francis (Joe Pantoliano) y el tierno Sloth (John Matuszak), a cual más ruin, a excepción, claro, de Sloth, que acaba siendo amigo de nuestros protagonistas. Un ejemplo claro de que nunca debemos tener miedo a lo diferente (por su aspecto exterior) sino ver qué tiene en su interior. Una gran enseñanza para quien ve la película.
Aspectos que la hacen especial para nosotros
Evidentemente que gran parte de la gracia de recomendaros películas de la década de los 80 tiene sin lugar a dudas que ver con el hecho de haberlas conocido en una época en que para generaciones como la mía, el ir al cine estaba cerca de ser una experiencia casi religiosa.
Era especial el ambiente que se creaba en las salas, (mucho mejor que el actual, os lo aseguro) y ese tipo de “hermanamiento” entre los asistentes hacía que esa opción de ocio fuera mayoritaria. Las películas de esa época tenían algo de especial que las hizo perpetuarse en el tiempo y Los Goonies pertenece a esa categoría.
Aparte del gran trabajo de Richard Donner y el cast magnífico que tuvieron el acierto de juntar en esa producción, podemos destacar otros aspectos que merecen ser mencionados. Entre ellos la muy presencial música de Dave Grusin y, evidentemente, el tema musical de Cyndi Lauper que se volvió un hit instantáneo desde que salió la película, “The Goonies ´R ´Good Enough” (cameo incluido de la propia cantante en el filme), pero aparte tenemos la propia partitura de Grusin, conocido entre otros trabajos en cine por películas como El Graduado (1967), Tootsie (1982) o La Firma (1993) entre muchas otras (ochenta y tres exactamente).
Aquí Grusin toca temas que encajan a la perfección con el tema aventuresco del filme, con orquestraciones llenas de energía y usando leitmotives (motivos musicales) diferentes para Los Goonies o para los villanos, así como en momentos de tensión o escenas destacables, (por ejemplo, cuando encuentran el barco pirata). Mezcla el tono épico y fantástico con elementos más infantiles para reflejar justamente la perspectiva infantil. Aunque en el momento de estrenarse pasó más desapercibida, con el tiempo ha tenido el reconocimiento merecido con reediciones para los fans y coleccionistas en general.
Tiene una mezcla, diría que perfecta, entre humor, acción, misterio y emoción, cosa que la hace muy interesante a ojos de quien no la haya visto anteriormente. Representa de manera excepcional temas como la amistad, la aventura y el espíritu de la infancia, y representó ser una de las primeras películas protagonizadas por niños que se enfrentaban a un reto mayor que ellos mismos. Todo en esta producción tiene aura de especial y por eso creemos en nuestra web que deberíais darle una oportunidad.

Anécdotas y detalles interesantes de Los Goonies
Una de las curiosidades más comentadas sobre esta película tiene que ver con el barco pirata. Aparte de que el navío de Willie el Tuerto, de nombre “Inferno”, fuera construido a escala real dentro de un plató, Richard Donner decidió que los niños actores no lo pudieran ver hasta la escena en donde caen al agua. Sus caras de impresión realmente son naturales, dado que no lo habían divisado anteriormente. Así Donner consiguió un efecto muy especial en esa escena.
La escena del baile “Truffle Shuffle” (donde Chunk se levanta la camiseta para enseñar su panza con kilos de más) no era deseada por el niño actor Jeff Cohen porque estaba enfermo y se avergonzaba de su cuerpo. En esa época existía ya lo que hoy se conoce como “bullyng” pero tenía otro nombre; se le llamaba “bromas pesadas”. Lo hizo igualmente y la escena se volvió una de las más icónicas de la película. En la actualidad Cohen es abogado, pero aún le siguen reconociendo por esa escena.
Corey Feldman improvisaba constantemente. Como bien reza el apodo con el que conoce a su personaje “Mouth”(bocas) el actor le rendía un homenaje con sus improvisaciones constantes. Una de esas escenas en que utiliza ese recurso es la que comentamos más arriba, cuando traduce a la asistenta todo lo que le dice la madre de su amigo sobre qué tareas debe hacer en la casa. Otra escena que ha quedado como de las más icónicas de la película.
Hay varias escenas eliminadas del montaje final y que quién sabe qué hubieran aportado con su inclusión. Quizás la más destacable fuera la que nos enseñaba a los niños luchando contra un pulpo gigante en el interior de la cueva. De hecho y aunque no se ve en el filme, el personaje de Data (Ke Huy Quan) lo nombra cerca del final cuando comenta “¡ El pulpo fue lo peor!” confundiendo a la audiencia, dado que no se ve realmente.
A quién podemos recomendar esta película
Es fácil recomendar esta producción ochentera a los que vivieron esa época, a quien disfrute con el cine de aventura y con las películas con protagonistas niños (y niñas), o a quien incluso sin haber vivido esa época esté interesado en el tipo de cine que se hacía en las últimas décadas del siglo XX y, en general a quien le guste pasar un buen rato delante del televisor. No os defraudará.



