Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco de Netflix. Un intento soso de reiniciar la franquicia (2 de 2)

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Introducción

Te saludo de nuevo, fiel de Atenea. Vuelvo a estar contigo en la segunda parte del post Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco de Netflix. Un intento soso de reiniciar la franquicia. De manera que, si todavía no has leído la primera parte, es imprescindible hacerlo para una mejor comprensión de este artículo.

Este post estará centrado en el segundo acto de La Saga del Santuario, la primera aventura del Manga de Saint Seiya, obra de Masami Kurumada, que está adaptando Yoshiharu Ashino en CGI para Netflix con el título de Knights of the Zodiac: Saint Seiya. Por el título ya se puede uno imaginar que está orientado, fundamentalmente, hacia el público estadounidense.

Sin más preámbulos, hago arder mi cosmos y me adentro en este segundo acto, que trata del enfrentamiento con el renegado Caballero del Fénix y sus Santos Negros, con el que se cierra los seis primeros capítulos de la primera temporada de Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco.

Fénix y los Caballeros Negros

En el Manga de Saint Seiya Ikki del Fénix, hermano de Shun de Andromeda, irrumpe en el Torneo Galáctico buscando venganza contra Mitsumasa Kido por considerarlo responsable de todo lo que tuvo que padecer para ganar su armadura. Para ello se sirve de los Santos Negros, caballeros renegados como él, para robar la armadura de Sagitario, retando a los Caballeros de Bronce a que se enfrenten con él. Estos aceptan el desafío. En el trascurso de la batalla Ikki se da cuenta de que es un egoísta, que se ha dejado consumir por el odio, lo que le ha impedido ver que él no ha sido el único que ha sufrido. Los lazos de amistad mostrados por sus adversarios le hará redimirse y revelar al resto de los Caballeros de Bronce que los huérfanos de la La Fundación Graad son, en realidad, hijos de Kido, de manera que todos son hermanastros. Lo polémico de esta revelación probablemente fue la causa de que, tanto en el Anime como en la serie que nos ocupa, se optara por decir que los había adoptado a todos.

Este acto se cierra con una explosión, cerca del lugar donde se estaba produciendo el combate entre Los Caballeros de Bronce y Los Caballeros Negros, producida por Misty del Lagarto, uno de los Santos de Plata enviados por el Santuario para eliminar a los que considera renegados de la orden. Sólo la repentina acción de , al que Shirjū había acudido para que reparara su armadura y la de Pegaso, los salva. Posteriormente se revelará que Mū es el Caballero de Oro de Aries.

Como ya ocurriera en el acto Galaxian Wars los acontecimientos narrados en el Manga para este segundo acto son simplificados y desarrollados apresuradamente en Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco. Bien es cierto que los Santos Negros nunca fueron rivales de altura. Su participación en la trama respondía a profundizar en la caracterización de los protagonistas y estrechar los lazos entre ellos. El que en esta serie sean reducidos a una especie de caballeros mecánicos, fabricados por Vander Graad, como alternativa a Los Caballeros de Atenea, que sólo saben embestir y crear escudos de energía, empobrece la trama.

Como pobre es la forma en que se muestra el duro entrenamiento de Ikki en la Isla de la Reina de la Muerte y su encuentro con el Caballero de Oro Shaka de Virgo. Conmueve tan poco que casi cabrea.

Cierre

Visto lo visto se puede decir que Knights of the Zodiac: Saint Seiya es un producto soso, con una animación en CGI que deja bastante que desear por simple y repetitiva. No se salva ni los nuevos temas musicales para la ocasión. La música, que siempre ha sido uno de los puntos fuertes del Anime de Saint Seiya, sabiendo reforzar tanto los momentos dramáticos como los épicos, aquí no es más que otra ñoñería más, en un conjunto que, pienso yo, sólo va a satisfacer a los que criticaban a Saint Seiya por su crudeza.

Esta serie se está convirtiendo en todo un homenaje a lo políticamente correcto y una oportunidad perdida para los que queríamos ver una buena adaptación del Manga de Kurumada.

Esto ha sido todo fiel de Atenea. Roguemos a la diosa para que lo que quede sea más digerible.

¡Haz arder tu cosmos y comenta! ¡Muchas Gracias!



el autor

Friki del Cómic en particular y de la Cultura Pop en General, Administrador y Bloguero de Las Cosas que nos hacen felices. Licenciado en Filosofía, Máster en Gestión Cultural. Diplomatura en desarrollo WordPress, Social Media Manager, Community Manager, Content Manager y Bloguero de una Institución Cultural Universitaria y miembro fundador del blog de Cultura Pop DYNAMIC CULTURE (www.dynamicculture.es). Cursos de S.E.O., Analítica Web, Community Manager y Marketing de Contenidos. Siempre aprendiendo y tratando de encontrar mi lugar en la vida, intentando disfrutar con lo que hago para que merezca la pena.

2 comentarios

  1. Stringer bell el

    Ya me he tragado Saintia sho y no pienso tragarme esta de netflix,menos aun despues de leer tu buen articulo,saludos.

    • Adrián De La Fuente Lucena el

      ¡Muchas Gracias por tu comentario Stringer Bell! Me alegra que te haya gustado mi artículo.

      Mejor evitas esta serie, si. No merece la pena.

      Un abrazo.

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