Spawn y su vida a través de los distintos medios

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¿Quién es Spawn?

Spawn es un antihéroe del cómic creado en 1992 por Todd McFarlane, y uno de los primeros personajes de la editorial Image, fundada por una serie de guionistas y dibujantes estrella que abandonaron Marvel por tensiones debidas a sus salarios, y que decidieron crear su propia casa editorial en la que mantendrían los derechos de sus personajes. Con una gran publicidad y un éxito inicial tremendo, la superficialidad de algunas de las nuevas series y una decadencia de la que el mismísimo Alan Moore no les pudo salvar, condenó la editorial al ostracismo hasta el resurgimiento actual, con series de éxito como The Walking Dead o Saga, que se ganarían el favor de crítica y público. De aquella primera hornada de series del 92, sin embargo, la única que ha logrado una relativa popularidad mainstream es Spawn.

El cómic trata sobre un marine llamado Al Simmons que es asesinado por haber frustrado una conspiración de su propio superior en el Ejército. Cuando este vaya al infierno, un poderoso demonio llamado Malebolgia le ofrecerá la posibilidad de volver a la Tierra para volver a ver a su familia y vengar su propia muerte… sabiendo que, si asesina a criminales o gente malvada, su ejército infernal aumentará. Cuando vuelva al mundo terrenal, Simmons se convertirá en Spawn, un violento superhéroe que se enfrentará a numerosos enemigos, cada uno más repulsivo que el anterior.

Potencial de ser adaptado

El cómic original de Spawn muestra tendencias de la época que no le favorecen, como una violencia innecesaria en algunos momentos de la trama (aunque muy bienvenida en otros) o la inclusión de elementos supuestamente maduros que logran el efecto contrario al que pretenden. A pesar de esto, y de la sensación de la falta de rumbo de la colección, los mimbres para una buena historia están allí: un diseño atractivo del protagonista, un planteamiento interesante, unos villanos carismáticos… precisamente por ello, el potencial del personaje podría ser desarrollado en adaptaciones más que en sus propios tebeos.

Recientemente hemos sabido que el casting para la nueva película de este antihéroe se ha puesto en marcha, lo que nos proporciona la excusa perfecta para dar un repaso a las distintas adaptaciones del personaje y juzgar si han sabido sacar oro del tebeo de McFarlane.

Spawn: La película

Empecemos por lo peor. En los noventa, época de máxima popularidad de Spawn, su creador logró vender los derechos de este superhéroe a New Line Cinema, que no supo cómo gestionar la franquicia. Para ser justos, esta era relativamente joven y todavía sufría los males de la industria en aquel momento, por no hablar de una mala época para la productora que luego estrenaría la abominable Dragones y Mazmorras. El despropósito que nos ocupa, aunque no llegue a esos niveles pésimos de calidad, no es recomendable ni para fans del cómic ni para nuevos espectadores que quieran conocer al personaje.

La historia que se cuenta es más o menos fiel, pero adaptada para una audiencia global, lo que reduce a mínimos los niveles de violencia. Si en el cómic resultaba innecesario el exceso de la misma, aquí la falta de ella nos resulta ridícula, teniendo en cuenta el tipo de historia que se está contando. Además, se intenta dar cabida a numerosas tramas que en el tebeo tardaron años en solucionarse, como la aparición del villano Violator, los planes de conquista de Malebolgia o el destino del traidor de la CIA Jason Wynn, aquí interpretado por un Martin Sheen en horas bajas. Este exceso de líneas argumentales impide profundizar en ninguna de ellas, al igual que sucedió en otras películas del género como Spider-Man 3.

Todo esto por no hablar de uno del mayor error de todo el filme: el protagonismo de Michael Jai White como un Spawn que no logra intimidarnos ni hacernos sentir lástima por su trágica historia. Un desperdicio de tiempo y dinero que, sin embargo, sirve como antesala a un proyecto de mayor calidad.

Spawn: La serie animada

Esta serie inacabada de HBO (que todos conocemos hoy por Juego de Tronos o Westworld, pero que empezó con frikadas como esta o Historias de la Cripta) resulta una sorpresa interesante, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una animación para adultos de los años noventa, en los que era muy raro ver este género lejos del anime. Esto hace que el estilo, tan similar a otras series más convencionales como X-Men, nos resulte chocante hoy en día, algo que se ve sobre todo en las escenas diurnas, que no logran camuflar las carencias del dibujo tanto como las excelentes escenas nocturnas. Además, la serie abusa de algunos clichés del género superheroico y en concreto de los noventa, que afectan seriamente al visionado. Nos referimos, por ejemplo, a Spawn camuflándose con una gabardina sin quitarse el traje, por no hablar de sus constantes soliloquios que resultarán redundantes a un espectador moderno.

Sin embargo, a pesar de estos errores que, no olvidemos, arrastra de la obra original, la serie logra mejorar el cómic y ofrecer un producto digno y entretenido. La violencia, por ejemplo, no resulta tan caricaturesca en comparación con el tono serio de la trama, sino que se usa de forma más inteligente, sin prescindir de la sangre y las vísceras pero mostrándolas de un modo más estético, acorde a las sombras que tan hábilmente manejaron los animadores.

Por otra parte, los guionistas sabían qué funcionaba en el tebeo y qué no. Supieron cuándo utilizar a los detectives y cuándo sobraban en la serie, tomaron la adecuada decisión de eliminar los monólogos de los periodistas y de ocultar al demonio Malebolgia para añadir misterio a su figura… pero lo mejor que hicieron fue unificar las tramas dispersas de la colección, que rara vez llegaban a cruzarse, y crear una historia coherente y serializada con esas buenas ideas que McFarlane había dejado plantadas en su imperfecta obra. Aquí, todos estos elementos aprovechan su verdadero potencial, y esos diseños se convierten en personajes. Algunos, como el villano Violator, nunca han logrado igualar en las viñetas el impacto que tuvieron en la serie.

Por esto y mucho más, se trata de la mejor adaptación que ha tenido el engendro del infierno. A pesar de sus elementos desfasados, todavía se puede disfrutar de ella.

Videojuegos

Aunque no nos centraremos tanto en ellos, dado que la historia de Spawn no es tan importante para estos títulos como su jugabilidad, cabe destacar que el bueno de Simmons tiene una lista de juegos basada en él. Desde un disfrutable beat ’em up para la SNES hasta un juego de la PlayStation 2, pasando por la Game Boy Color, múltiples plataformas han recibido con resultados dispares a este antihéroe.

A pesar de que lleva ya años sin un título en su haber, el diseño e historias del personaje son bastante adaptables al mundo del videojuego. De hecho, muchos usuarios de Injustice 2 han pedido su inclusión en el mismo como DLC, pero no parece que de momento vayan a tener suerte.

Conclusión

Spawn es un personaje que surgió en una historia no demasiado buena pero, a diferencia de algunas aberraciones surgidas en Image como Youngblood o Cyberforce, su trama y personajes ofrecen unas posibilidades de desarrollo muy evidentes que una adaptación podría explotar. Esperemos que esta nueva película que, anuncian, se centrará más en el terror que en la ficción superheroica, nos haga olvidar la primera versión.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado siete libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

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