«(…) Tamara de Lempicka encarna un modo de vida y una libertad de pensamiento indisociables del movimiento art déco … antes de ser reemplazada por los pintores abstractos de postguerra». (…) icono de un edad dorada perdida, su pintura resueltamente moderna la coloca en el primer plano de los artistas figurativos del siglo XX».
Dimitri Joannidès
Introducción
En Febrero de 2020 Planeta Cómics publicó la novela gráfica Tamara de Lempicka. Proyecto de la guionista Virgine Greiner y de la dibujante Daphné Collignon donde se nos muestran momentos de la vida de la pintora Tamara de Lempicka, considerada por la crítica como una de las artistas más emblemática del art déco en el París de 1920.

Una edición muy bien cuidada, en tanto que publicada en tapa dura y con sobrecubierta, cuyo precio, 20,00 euros, pudiera parecer excesivo si no fuera por los extras que contiene. Extras en forma de un amplio dossier, titulado «Tamara de Lempicka (1898-1980). El icono de los años locos», donde el historiador del arte Dimitri Joannidès hace un extenso recorrido por la vida y obra de la artista. De manera que así podemos poner en contexto el cómic para entenderlo mejor y disfrutarlo más. Lo que es de agradecer en un momento en que apenas se publican artículos de complemento a los tebeos. Por no hacer, ni se traducen los que incluyen las obras que se editan sino que, por regla general, tienden a suprimirlos. En este caso no ha sido así.
Una presentación de Tamara de Lempicka
Forzada a marcharse de su Rusia natal por la Revolución Bolchevique, Tamara de Lempicka se instala en París, junto a su hermana y su marido, el conde Tadeusz Lempicki, con quién había contraído matrimonio en Rusia. Sería en París, con el afrancesado apellido Lempicka, donde retomaría sus estudios de pintura, los cuales había iniciado en la ciudad de los zares tras una visita a Italia, a los 12 años. Visita que había despertado sus inquietudes artísticas tras descubrir a los grandes pintores del Renacimiento.
En París estudiará en la Académie Ranson, siendo uno de sus profesores Maurice Denis, fundador del Cubismo. También pasará por la Grande Chaumière, dirigida por André Lhote, plasmado en las viñetas de este álbum. Este pintor francés fue responsable de intentar adaptar el cubismo al clasicismo. Partiendo de su sólida cultura clásica Tamara inicia una vía neocubista, lo que le llevará a desarrollar un estilo caracterizado por el gusto por los volúmenes simplificados, influenciado tanto por las esculturas helenísticas como por los aclamados desnudos del pintor francés Jean-Auguste-Dominique Ingres. Este estilo hizo a la artista destacar en los Salones Franceses de 1922 y convertirse en la retratista más codiciada de París, hasta el punto de que un retrato de su hija Kizette entraría en el museo de Bellas Artes de Nantes en 1928.
Es este período eufórico, el que se refleja en este álbum. Período de éxitos profesionales pero también de tensiones en su matrimonio por el estilo de vida liberal de Tamara, caracterizado por sus prácticas lésbicas y los gastos inherentes a un vida de eventos sociales y fiestas con el propósito de buscar inspiración, clientes, modelos o amores esporádicos, lo que le llevará a frecuentes discusiones con su marido, Tadeusz, que le acusa de descuidar sus obligaciones como madre. Pero lo cierto es que es Tamara quien mantiene a su familia, a la vez que trata de ser una madre cariñosa, a su peculiar manera. Lo que ya anticipa muchos de los problemas de la mujer contemporánea que trata de compaginar vida familiar con laboral.

También se plasma en viñetas su encuentro con Rafaela, por la que sentirá tal fascinación que la convertirá en una de sus principales musas para un desnudo que lleva su nombre, La bella Rafaela (1927). Podemos decir que este álbum se basa en dicho desnudo, que combina todos los elementos característicos del estilo de Lempicka, evocando a las grandes figuras femeninas de los llamados locos años veinte, cuyo deseo de libertad y de sexualidad transgresora es asumida por la artista en su propia vida. Bella Rafaela es la viva imagen de la personalidad de la artista y personifica el espíritu de modernidad de su obra. De ahí el acierto de Greiner y de Collignon al convertirla en el eje vertebrador de este álbum.

Conclusión y valoración: Mujer–Garçonne
Virgine Greiner y Daphné Collignon plasman a la perfección el momento álgido de una artista que podría ser descrita como Mujer–Garçonne. El estilo Garçonne, que tuvo a Coco Chanel como su principal valedora y paradigma de la elegancia y empoderamiento de las mujeres, fue una corriente de moda expresión de un movimiento social antesala del feminismo. Las mujeres emancipadas, al haber desempeñado las tareas de sus maridos durante la I Guerra Mundial, reivindican la igualdad, así como su autonomía y la posibilidad de hacer lo que quieran sin rendir cuentas a nadie. La ropa de Chanel y el maquillaje inspirado por el usado por las actrices de cine plasman en el aspecto exterior de la mujer esa nueva actitud interior que las engloba en el llamado estilo garçonne. La imagen andrógina de Chanel contribuyó a introducir a las mujeres en una lucha política por ocupar los mismos espacios públicos que los hombres.
Greiner y Collignon, a través de Tamara de Lempicka, nos muestran las luces y las sombras de una artista que no sólo contribuiría a establecer las bases del movimiento de diseño popular conocido como art déco sino que también sería fiel reflejo de la mujer moderna, abanderada de una corriente que trataba de dar a las mujeres el espacio que merecían.
Sin duda Tamara de Lempicka es un álbum con el que se disfruta en tanto que, a la vez que aprendemos de historia, arte y moda, nos da que pensar. Por ello es una lectura más que recomendable.
Espero vuestros comentarios. ¡Muchas Gracias y un saludo!



