«It’s all good man» esta frase, este simple juego de palabras marcará un antes y un después en la magnífica Better Call Saul. Esta oración como respuesta a Kim, se transformará en el mítico y legendario nombre de «Saul Goodman», por analogía fonética. Esta quinta temporada y penúltima, nos mete de lleno en un universo muy cercano al de Breaking Bad, con un Saul en todo su esplendor. Dicho esto, solo me queda darles la bienvenida al primer análisis de esta quinta temporada, espero que disfrutéis tanto como yo de una de las mejores series de la actualidad.

«Magic man» (hombre mágico), comienza con un salto temporal mostrándonos la vida de Saul después de los eventos sucedidos en Breaking Bad. Aquí no hay abogado, hay un empleado que trabaja en Cinnabon. Tampoco está Saul Goodman, existe un paranoico Gene Takovic. Una paranoia que llega a su límite cuando estando en un descanso de su jornada laboral, es reconocido por un taxista y le pide que diga su frase célebre «mejor llama a Saul». Esto desencadena una desesperada llamada al ya fallecido Robert Forster, que tiene la tienda de aspiradoras. Primero le pide que le dé una nueva identidad porque le han descubierto, pero tras unos segundos de lucidez, se da cuenta que está viviendo una vida prestada y que nunca más podrá tener paz, por lo que da marcha atrás y decide afrontar la realidad.
En este futuro no se hace referencia a la tediosa e innecesaria película sobre la triste y derrotada vida de Jesse Pinkman, que no aportó nada a la historia y alargó los tiempos de grabación y estreno de esta gran serie. Better Call Saul no entorpece la historia de su predecesora, por lo contrario, aporta datos sobresalientes y nos transporta a un mundo que a pesar de saber qué va suceder, no nos deja de sorprender y cautivar. Tal vez, ahí radica el verdadero valor de esta serie premium.

Ya en el presente vemos como «Jimmy» McGill, decide cambiar su nombre por el mítico y poco ético abogado Saul Goodman. A Kim, una moralista por excelencia, esta mutación no le gusta nada y para seguir embarrando aún más todo, ahora el señor Goodman le explica que esto se debe a que todos los criminales que él les suministraba móviles y que siempre están al borde del delito, serán sus fieles clientes. Como era de esperarse esto decepciona totalmente a su pareja.
Aquí tal vez se da un quiebre definitivo entre los dos. Kim, a pesar de quererlo y siempre estar dispuesta a ayudar, parece cansada de cómo actúa su pareja, siempre vagando entre lo bueno y lo no tan bueno. En una de las últimas escenas, vemos a Saul brillar y mostrarse en todo su esplendor cuando vende móviles a una banda de criminales, con marcación rápida para poder llamarlo en caso de urgencia. Tal como lo predijo Wexler, Gooodman hace apología del delito. ¡Este es el abogado que queríamos ver!

Yendo a la trama de los mafiosos y perversos traficantes, nos encontramos que las cosas no están para nada bien. Lalo Salamanca conoce parcialmente los planes de Gus, por el poco cuidado que tuvo el ingeniero Werner Ziegler, ya sabemos el trágico desenlace del pobre alemán.
Acompañado de Nacho, Lalo va en busca de su mercancía para saber si sigue siendo de la misma calidad, pero sus sospechas fueron verdaderas y la cocaína que trafica está siendo adulterada. Enterado de esto y de casi todo, Gus y Juan Bolsa organizan una reunión junto a Salamanca, que se lleva a cabo donde se está construyendo el mega laboratorio (otra jugada maestra de Gus). Aquí el presidente de Pollos Hermanos le explica a Lalo que su mercancía sufrió una adulteración porque le agregaron metanfetamina, dado que Werner había robado dos kilos. La tensión aumenta entre los dos y Bolsa sirve de mediador.
Gus sabiendo que Lalo está informado del laboratorio que está construyendo, lo invita a recorrer sus instalaciones y este le recuerda que sabe de su proyecto, aludiendo al «paredón sur». Allí Salamanca conoce a Mike, que no está nada conforme con la trágica decisión que tuvo su jefe con su amigo Werner. Con todos estos problemas Fring se ve obligado a parar las obras por un tiempo indeterminado, dejando ir a todos los empleados alemanes.
Conclusión
El cambio hacia el Saul que conocimos en Breaking Bad es definitivo, hasta su vestimenta es estridente como la que usaba en las andanzas de Walter White y Jesse Pinkman. Esta transformación definitiva, o tal vez evolución, es la constatación de que él siempre quiso ir por el camino alternativo, nunca se sintió cómodo con el conservadurismo y éticas de los abogados ordinarios. Él quiere ser diferente sobresalir a su manera, esto va marcar el final definitivo de su relación con Kim.
Otro dato que me llamó la atención es el poder de Gus, que aún no es total como lo tuvo en Breaking Bad. Su dominio va en aumento, pero todavía tiene muchas piedras en los zapatos, él sabrá cómo sacarlas para seguir adelante. Siguiendo Fring, tal vez es el personaje más previsible de la serie, aun no nos ha mostrado nada distinto a lo que fue en Breaking Bad. Mike y Saul nos están ampliando el universo de lo que conocíamos anteriormente, que no es para nada poca cosa. No me pasa lo mismo con Gus, que hasta ahora no ha mostrado nada distinto.
Saludos y sed felices.



