‘The Last of Us’ es uno de los videojuegos más aclamados y la serie se ha propuesto estar a la altura de eso. El arranque me gustó mucho, pese a que hubo un gran número de espectadores que le calificaron de lento y algo aburrido. Cuando has tenido en tus manos un mando de PS4 y has jugado al título de Naughty Dog sabes que fue un comienzo acertado.
Hoy ha llegado el segundo episodio y el público que nunca había escuchado hablar de ‘The Last of Us’ ha descubierto lo que muchos sufrimos hace 5 años y como un videojuego puede hacer sentir dolor, rabia e impotencia a un jugador.

La perfección no existe, pero si hay algo que se le acerca es lo que ha hecho HBO y Craig Mazin en este segundo capítulo. Coger un producto que se ha ganado el estatus de culto y conseguir, junto a Neil Druckmann, darle un giro de tuerca que lo haga subir un peldaño es digno de admiración.
Es de obligada mención que habrá spoilers, muchos spoilers y recomiendo no seguir leyendo si no se ha visto este episodio, ya que conocer lo que ocurre destroza el disfrute (o sufrimiento) de lo que aquí ocurre.

Todo se viene abajo, la tranquilidad del falso mundo que habían creado en Jackson no podía continuar por mucho tiempo. El primer capítulo fue la calma antes de la tempestad y aquí ha sido todo un huracán que nos ha dejado destrozados.
HBO se ha sacado de la manga un ataque a la ciudad que no existe en el videojuego, pero que ha sido todo un acierto para que aceptemos que nunca volveremos a la normalidad, que hay un mundo ahí fuera que nos quiere muertos y que no habrá salvación para la raza humana.
La forma en la que se ha rodado ha sido magistral, consiguiendo que la tensión sea máxima y que no tengamos ni un solo momento de respiro, ya que esta batalla por la defensa de la ciudad se entremezcla con la llegada de Joel al refugio junto a Abby. Todo rodado y montado de tal manera que todo vaya ‘in crescendo’ y no podamos más que aguantar la respiración y rezar por que todo acabe pronto.

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El asedio ha sido memorable, a la altura de lo que cabe esperar de esta plataforma, no solo por el despliegue técnico, que ha sido impresionante, si no por lo emocional de esta secuencia.
Ese añadido nos ha sorprendido a todos los jugadores que esperábamos que el clímax fuese el encuentro en Abby y Joel, y en el fondo lo ha sido, pero ese aderezo ha hecho que la receta sea magnifica.
En lo que a Joel se refiere, pues ha adaptado de manera soberbia ese momento tan crudo y emotivo. Con licencias que no han hecho más que calar más en la audiencia que habrán conseguido que se les clave en la retina todo lo que ha sucedido. Todos odiamos a Abby en este momento, pero esto ha sido justicia, ya que nuestro querido protagonista no podía escapar de su pasado ni de los actos que había cometido. Ni ella es la villana, ni Joel es el héroe de esta historia y conforme avance la trama nos daremos cuenta que, incluso Ellie, está muy alejada del papel de heroína.

Creo que haber involucrado a Dinah en lugar de a Tommy ha sido un acierto para que emprenda el camino con Ellie quede más orgánico que ambas se lancen en busca de venganza.
Pedro Pascal ha abrazado el rol de Joel y lo ha hecho suyo, pero hay dos personas a las que debo alabar más aun en este segundo episodio de ‘The Last of Us’ y son Bella Ramsey y Kaitlyn Dever.
La primera se ha llevado mucho odio por parte de un sector que no la veía como Ellie y es cierto que físicamente se aleja de lo esperado, pero a nivel interpretativo me tengo que quitar el sombrero con lo que está haciendo con su personaje. El momento de la muerte de Joel y como lo ha mostrado ella no está al alcance de muchas actrices, lo puedo asegurar.
Lo de Kaitlyn Dever también es para enmarcar, la actriz también está alejada del portento físico que es la Abby del videojuego, pero con su actuación y su expresión corporal ha conseguido que me crea todo ese dolor y rabia. Más teniendo en cuenta que su madre falleció poco antes de empezar el rodaje.

Conclusión
‘The Last of Us’ me ha dejado roto, pese a saber lo que iba a ocurrir, ha sido doloroso, emotivo y capaz de hacerme sentir una montaña rusa de emociones que pocas series han conseguido.
El capítulo ha rozado la perfección en todo momento y no le puedo poner ningún defecto a lo que nos ha propuesto HBO y Craig Mazin. Estamos ante algo que será recordado como lo fueron los mejores episodios de ‘Juego de Tronos’ u otras series. Un decálogo de como hay que producir y dirigir una serie para la televisión.
Lo que está por venir va a ser maravilloso y abre la puerta a que otros grandes títulos del mundo de los videojuegos lleguen a la pequeña pantalla.
Aquí os dejo el tráiler de ‘The Last of Us’:
Si estás perdido en la oscuridad, busca la luz.



