El asunto, desde luego, abre un debate ético y artístico. Se trata de la película As Deep as the Grave, que el fallecido Val Kilmer no pudo llegar a rodar debido a su enfermedad, pero que, merced a la IA, terminará protagonizando de todas formas. Estremecedor…
Parece sacado de un capítulo de Black Mirror, pero es real. El futuro ya está aquí y el actor Val Kilmer, fallecido hace ya casi un año (aquí nuestro artículo) volverá a cobrar vida en la pantalla a través de la inteligencia artificial al ser parte de la película As Deep as the Grave (Tan Profundo como la Tumba), en la cual se había comprometido a actuar, pero no llegó a filmar una sola escena por su cáncer de garganta y posterior fallecimiento a causa de una neumonía. De hecho, ya se dio a conocer la primera imagen, que es la que hace de presentación a este artículo.
Tanto el director Coerte Voorhees como su hermano John (un desperdicio que ninguno de los dos se llame Jason) explicaron que intentaron rodar la película omitiendo su personaje en lugar de reemplazarlo, pero no funcionó y, tratándose de una producción independiente, ya no hay presupuesto para volver a rodar con otro actor, así que decidieron recurrir a imágenes de Val Kilmer generadas por inteligencia artificial para reintroducir en la historia su personaje, un sacerdote conectado espiritualmente con las culturas nativas del sudoeste americano.
Desde ya que puede sonar turbio por no decir siniestro, pero los hermanos Voorhees se apresuraron a dejar claro que todo es hecho con el visto bueno del sindicato de actores y el consentimiento de la familia que, de hecho, aportó muchas de las imágenes para reconstruir al actor y recibirá el pago correspondiente como si hubiera actuado realmente en el filme.

Por cierto, su hija Mercedes Kilmer destacó la fuerte identificación que su padre sentía por el personaje que iba a interpretar, razón por la cual considera justo que lo termine haciendo él (qué raro suena decirlo así, pero probablemente haya que acostumbrarse), además de recordar que siempre tuvo actitud positiva hacia las tecnologías emergentes, a las cuales veía “con optimismo, como una herramienta para ampliar las posibilidades de la narración”.
Ni falta hace decir que el asunto está generando para estas horas un debate ético y no es para menos. Pues por mucha que sea la autorización que puedan dar su viuda o su hija, la realidad es que Val ya no puede opinar y su imagen por IA, en todo caso, está cubriendo el lugar que podría ocupar un actor aún con vida, lo que hace desde ya temer por el incierto panorama laboral que se pudiese generar a futuro y en el cual se vuelva quizás cada vez más común el suplantar a personas de carne y hueso.
Lleva incluso a pensar que ningún actor o actriz está realmente muerto, lo cual puede sonar emocionante pero también estremecedor. ¿Se puede entonces rodar en los tiempos actuales una comedia actuada por Charles Chaplin, por ejemplo? ¿Y qué pasa si a alguien se le ocurre rehacer Mujer Bonita con Marilyn Monroe en lugar de Julia Roberts? ¿Val Kilmer volviendo a ser Batman tal vez? Y ya que estamos, ¿qué tal si deciden rehacer The Doors, pero reemplazando justamente a Val Kilmer por el propio y «verdadero» Jim Morrison?

Suena tan disparatado como escabroso y se nos ocurre que muy probablemente habría conflictos de derechos, pero bueno, ya sabemos que negocios son negocios y todo se arregla; sin ir más lejos, aquí estamos dando la noticia de que pronto veremos una película con Val Kilmer.
Es bueno, no obstante, recordar que no es la primera vez que se recurre a la IA en relación con él, pues ya cuando tuvo que interpretar a Tom Kazansky en Top Gun: Maverick (aquí nuestra crítica) se echó mano de la misma para corregir su voz, ya para ese entonces muy afectada por el cáncer de garganta.
Tampoco sería la primera vez que se filma con alguien que ya no vive, pues recordemos la increíble edición de El Cuervo (aquí retro-análisis) que hizo que Brandon Lee pudiese terminar la película aún después de su trágica muerte. La diferencia, claro, es que en este caso Val Kilmer no había iniciado rodaje ni hecho una sola escena…
Y no deja de hacer chirriar el que todo esto termine siendo en definitiva una forma de promocionar y vender la película con un impacto que de otro modo no hubiera tenido. El anuncio de que Kilmer estará en ella aún muerto despierta desde luego el morbo del público y es garantía de una cierta respuesta en audiencia.
En fin, los tiempos están cambiando, diría Bob Dylan, y no sabemos todavía hacia dónde nos lleva todo esto, pero ya ha quedado muchas veces largamente demostrado que si queremos salir a pelearnos con los avances de la tecnología, lo más posible es que terminemos perdiendo. ¿Opiniones? Les leo…
Hasta la próxima y sean felices…





Coincido con varias opiniones que fuiste dejando en el artículo, Rodolfo. Por más que la familia haya dado su consentimiento, me parece de pésimo gusto lo que ha hecho el director. Lamentablemente como comentas no es la primera vez que pasa esto y no creo que sea la última. Te mando un saludo.
Hola Diego: gracias por comentar! Me alegro de que coincidamos y estoy seguro de que somos muchos los que pensamos igual, pero lamentablemente la sensación es que este tipo de cosas irán cada vez ganando más terreno y no necesariamente para bien. Un saludo y gracias por el aporte!