2001: Una Odisea del Espacio. Lo que parte del público considera cine

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2001: Una odisea del espacio es el título de la que para mí es una de las mejores películas de la historia. Esto es algo en lo que muchos estamos de acuerdo, pero ¿Por qué hay gente que dice que es mala y aburrida? ¿Qué es lo que realmente el público considera cine?

Es obvio que no todos tenemos los mismos gustos, una película siempre va a generar polémica, porque habrá gente que la considere buena y habrá otra que todo lo contrario, eso es indudable. Pero 2001 es un caso especial, tiene dos opiniones generales muy diferenciadas: coñazo inaguantable u obra maestra indiscutible. ¿Por qué? Esa es la pregunta que trataré de responder durante este artículo.

Para empezar, hay una característica básica que mucha gente necesita que una película tenga: que se entienda sin necesidad de pensar. Esta exigencia se basa en la intrínseca vagancia que nos corroe a todos las entrañas. Hay quien no come por el exhausto trabajo que cocinar supone, hay quien no juega al ajedrez por la pereza que da pensar y hay quién no ve películas que necesiten un mínimo uso de neuronas por lo fatigoso que le resulta gastarlas… Y esto es porque la ciudadanía popular no ve el cine como arte, ve el cine como entretenimiento. Si su trabajo ya requiere algún tipo de esfuerzo, cuando ve una película lo último que quiere es que le haga pensar. Por eso, para gran parte de la gente una buena película es una película entretenida, con un guión mascado, para que solo tengas que tragarte todo lo que te enseñan tal cual como te lo enseñan (en gran medida, esto es el cine comercial). Con 13 años, empecé a ir al cine de mi pueblo, es un cine independiente al que no va mucha gente. Allí empecé a comprender todo esto. Yo veía muchas películas diferentes, la mayoría bastante buenas y algunas que me sorprendían enormemente, pero a la gente parecían no gustarles demasiado. El día que lo entendí todo fue un par de años después, cuando estrenaron Enemy de Denis Villeneuve. Esta película con Jake Gyllenhaal me pareció increíble: intrincada, extraña, bizarra, una comedura de coco en toda regla (sin olvidarme de su fotografía con tonos amarillentos y su música hipnótica y mística). ¿Qué fue con lo que me topé? De las escasas veinte personas que estábamos en la sala, cuatro o cinco la abandonaron a mitad de camino. Y los que quedaron, al salir del cine mostraron su descontento abiertamente, dejando más que claro que lo acababan de ver era una pérdida de tiempo sin sentido. Este es uno de los puntos que determinan si te va a gustar o no 2001: si no te gusta pensar, no es tu película.

Jake Gyllenhaal en Enemy

En segundo lugar, también tengo que destacar la problemática abundancia de la tecnología, que nos genera malas adicciones y costumbres, tales como la extrema distracción o poca atención y la continua disconformidad respecto a estos artilugios. Me explico, una persona está viendo un programa de televisión que lo mantiene constantemente entretenido, pero le vibra el móvil en el bolsillo y no duda en cogerlo y mirar de qué se trata. Si es un mensaje, lo leerá y responderá, perdiendo la atención en la televisión o hasta manteniéndola en ambos artilugios. Pero entonces, ya que tiene el móvil en la mano, la persona decide abrir una red social. En ese momento su atención se divide entre la televisión, la red social y la persona que le está mensajeando. A pesar de estar ya lo suficientemente entretenido con el programa de televisión, la persona necesita más. Ahora derivemos esta situación. Los que hayáis visto 2001: Una odisea del espacio sabréis que está llena de pasajes eternos, escenas muy largas en las que apenas sucede un acontecimiento. Pues ahora imaginaos a la anteriormente citada persona viendo 2001. Para ese individuo, las eternas secuencias resultarán increíblemente aburridas, pues está acostumbrada a que delante de sus narices estén sucediendo muchas cosas simultáneamente. ¿Qué hará entonces? O bien apagar la televisión e irse o bien coger el teléfono móvil y empezar a abrir todas las aplicaciones que le sea posible. Haciendo esto, 2001 perderá toda su atención y obviamente, el dichoso personaje no dirá otra cosa en un futuro que no sea: “2001 es un aburrimiento”. En el caso de que siga viendo la película completamente atento, sin ninguna distracción y después diga que fue un coñazo, es porque no supo entender la complejidad visual de la obra ni supo apreciar la belleza artística que sus escenas poseen. Es algo bastante normal, no todo el mundo tiene ese don, por llamarlo de alguna manera. A mi me cuesta pasar 10 minutos contemplando una misma obra pictórica en un museo (quizás el Guernica fue la excepción). Sin embargo, no me cuesta lo más mínimo ver una escena de 10 minutos en la que solamente ocurra el acoplamiento de una nave a una estación espacial. De hecho, me parece maravilloso.

Por tanto, si a una persona no le gusta pensar cuando ve una película y no asume que el cine es un arte (lo que hará que no le entre en la cabeza que una escena de 10 minutos en la que no haya diálogos pueda llegar a ser una magnífica escena) no le gustará 2001: Una odisea del espacio. Eso lo tengo claro.

Ahora me gustaría exponer brevemente lo que yo particularmente opino sobre esta película: en primer lugar, creo que nació básicamente como un experimento visual, es decir, es un producto audiovisual que se dedica en gran medida a mostrar algo que nunca antes se había visto (sí se habían visto anteriormente naves espaciales en Star Trek, pero no de esta forma. La imagen no era tan cuidada y los efectos especiales eran peores). El segundo y tercer acto de la cinta son quizá los únicos que se dedican a tratar una narración algo más cercana a lo convencional (en el tercero se presenta a David Bowman, uno de los astronautas más famosos del cine). Es por todo esto que considero que el libro y la película son complementarios. Para quien no lo sepa, Stanley Kubrick, el director de 2001, se puso en contacto con Arthur C. Clarke, un científico y escritor de ciencia-ficción, para escribir juntos el guión de una película que él quería hacer. Una película en la que explorar los temas de la evolución y los viajes espaciales. Juntos trabajaron en el guión, pero tras estrenarse la película, Clarke decidió escribir un libro basado en ella. Yo he leído el libro y he de decir que todo lo que Kubrick muestra en la película, Clarke lo explica en el libro. No lo hace directamente, pero a través de la narración de los hechos se pueden ir comprendiendo detalles que viendo la película son difíciles o imposibles de entender. (Pretendo escribir un artículo explicando la película únicamente con partes del libro).

Con todo esto, pretendo haceros ver por qué hay gente que disfruta más una película que otra y por qué la percepción que tenemos del cine no es la misma para todos, sobre todo con cintas como 2001: Una odisea del espacio. Espero que los que no la hayáis visto os animéis a hacerlo y que los que quieran disfrutar de esta obra maestra en su totalidad sigan mi humilde consejo: Ver la película, leer el libro y volver a ver la película. Es una experiencia harto gratificante.



el autor

Soy, entre otras cosas, estudiante, cinéfilo, músico y lector; escribo sobre lo que me gusta y también tengo twitter @maffdecine

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