El Drama. Pattinson y Zendaya son la pareja perfecta.., o quizás no, encierra dentro uno de los temas por los cuales es tan recomendable ver esta producción de A24. La duda. La productora realmente se ha convertido en una de las más destacadas dentro de la industria del entretenimiento estos últimos años. Empezó su andadura allá por 2015 con producciones como La Bruja (Robert Eggers), Ex Machina (Alex Garland) por nombrar dos de sus primeros éxitos, y se ha afianzado en el camino del éxito con producciones de diferentes géneros como por ejemplo, Vidas Pasadas, The Brutalist, Heretic o Civil War.
Qué nos cuenta esta el drama
La historia sigue a Emma (Zendaya) y Charlie (Robert Pattinson), los cuales están comprometidos y cerca de la fecha de su boda. En una cena informal con los que van a ser sus padrinos y por los efectos del vino que toman, se deciden a contar un secreto que no hayan confesado a nadie, y que los demás no conozcan. Ese será el punto de partida para que la relación que Emma y Charlie tienen se desmorone sin remedio.
Los aspectos que hacen de esta película una de las destacadas de 2026
A24 sabe muy bien lo que hace poniendo esta producción en manos de Kristoffer Borgli. A24 es famosa por descubrir y apoyar a directores jóvenes o en los inicios de sus carreras, léase entre ellos realizadores de la talla de Robert Eggers o Alex Garland, y aquí lo hace con Borgli. Se trata de un director de origen noruego conocido por películas como Sick of Myself (2022) o Dream Scenario (2023) esta última con Nicolas Cage. Podemos destacar su firma en basar sus películas en la provocación, la incomodidad de lo que propone y su estilo satírico. Habitualmente en sus películas aborda personajes ambiguos, obsesivos, inseguros o moralmente criticables.
Utiliza en más de una ocasión el humor negro para retratar situaciones cotidianas y sumarles en más de un momento elementos absurdos o inquietantes. El drama nos puede parecer una comedia romántica en su base, pero sabiendo quien la dirige, se convierte pronto en una reflexión sobre la confianza, los secretos, los límites morales o personales que las personas nos marcamos dentro de una relación. Su estilo de cine intenta incomodar al espectador para que se haga preguntas y reflexione sobre esos límites de los que os acabo de hablar.
Cuestionar la sinceridad en una pareja. La película cuestiona de manera interesante lo que podemos definir como la sinceridad dentro de una relación. Durante la visión de los hechos que acontecen en ella nos podemos llegar a preguntar: ¿es posible conocer completamente a otra persona?. El director no ofrece respuestas fáciles. En lugar de presentar personajes claros, o buenos o malos, los construye de manera ambigua, llenos de contradicciones. A veces Emma y Charlie cometen errores, reaccionan de manera compulsiva, con comportamientos difíciles de entender. Eso nos obliga como espectadores a reflexionar y sacar nuestras propias conclusiones.

La base del éxito. Las brillantes interpretaciones de Pattinson y Zendaya
Debo haceros una confesión al estilo de los personajes de la película. No soy (o quizás debería decir era) fan de Zendaya. Siempre me ha parecido una actriz con pocos registros, hasta hoy. SÍ, ya lo sé, debería ver la serie Euforia donde lo hace muy bien pero, como digo lo visto en largometrajes, anteriormente no me había deslumbrado. En esta ocasión la actriz borda su papel, que es una mezcla de vulnerabilidad y misterio, pero a la vez seguridad en sí misma que te atrapa. El espectador no puede más que empatizar con Emma, incluso cuando toma decisiones cuestionables o descubres de ella algo que no sabías.
Pattinson. Hace años que Robert trata (con bastante éxito) de alejarse de la imagen que le generó su participación en la saga Crepúsculo; sus papeles en películas como El Faro (2019), The Batman (2022) o anteriormente sus trabajos con directores como David Cronenberg (Cosmópolis, 2012) marcaron esa separación personal del fenómeno fan que fue la saga de películas de vampiros. Aquí interpreta a Charlie, un hombre inseguro (lo vemos ya al principio cuando conoce a Emma) que poco a poco se va derrumbando emocionalmente al enfrentarse a una realidad que nunca hubiera podido imaginar.
Personifica magníficamente a un hombre angustiado, confundido y temeroso, al punto que lo creería si alguien me dijera que el guion fue escrito por Woody Allen. La química entre los dos actores es evidente y resulta otro punto a favor de la película. Vemos cómo al principio sus escenas reflejan una espontaneidad muy creíble, pero que poco a poco da paso a la incomodidad y la tensión.
Otro apartado que se puede destacar es el técnico. La puesta en escena podría ser definida como sobria, pero a la vez efectiva. La fotografía es simple, sin artificios, y se centra en mostrar muchas veces planos directos de los personajes, sus rostros y las reacciones que tienen a medida que avanza la historia. El montaje también es para destacar, dado que no estamos ante una película con argumento lineal, sino que alterna la actualidad con el pasado de Emma. La BSO ayuda a potenciar las escenas (románticas y situaciones inquietantes) sin imponerse sobre la parte visual.

No todo es positivo en El drama
El ritmo de la película puede ser un problema para algún espectador. Hay algunas escenas que quizás alargan demasiado los conflictos que en ellas se muestran, como también algunos momentos que se nos pueden hacer repetitivos y diálogos que parecieran no aportar algo nuevo. Algunos de los temas que nos plantea la película, y que pueden llegar a ser interesantes para el espectador, merecerían quizás mayor desarrollo a lo largo de los ciento seis minutos que dura la misma.
Seguramente esa duración de menos de dos horas hace que se deban sintetizar muchos de esos temas y el final pueda resultar insatisfactorio para una parte de los espectadores. Pero eso no es solo un problema de esta película, sino algo generalizado hoy en día.
Así y todo, me atrevo a recomendárosla si os gustan las comedias ácidas con elementos de drama, si sois fans de uno o de los dos protagonistas, o si simplemente queréis ver algo diferente a lo que domina hoy en día las carteleras de los cines.
Os dejamos la crítica de otra de las películas dirigidas por Kristoffer Borgli. Dream Scenario.



