¿Qué es el SOFA?

Salón del Ocio y la Fantasía es un evento anual celebrado por cuatro días a finales de octubre en Bogotá, Colombia, el cual reúne diversas culturas alternativas y formas de entretenimiento. Este es un espacio donde convergen los cómics, el anime, el manga, la literatura, el cosplay y los videojuegos, con la tecnología, los deportes, los conciertos, las presentaciones de diversos artistas, e incluso la adopción de mascotas.
El SOFA es un evento ecléctico, que se ha expandido constantemente desde que vio la luz por primera vez en el 2009 para cubrir la demanda de un público creciente y activo. De hecho, para su segunda edición, el público asistente aumentó en un 250% llegando, actualmente, a los más de 300.000. Este año asistí por cuarta vez consecutiva y ni el clima inclemente de Bogotá, ni las largas filas para entrar, minaron mis energías.
¿Cómo funciona?
El SOFA se desarrolla en el centro de eventos más grande de Bogotá y uno de los más grandes del país, CORFERIAS. Allí se habilitan 9 pabellones, dos tarimas para conciertos, un auditorio y todo el espacio entre los edificios para el despliegue de actividades variadas. Compras, juegos de mesa, deportes, adopciones de mascotas, presentación de invitados y desfiles hallan su espacio.
Cosplay

Sin duda uno de los principales atrayentes del SOFA es el cosplay. Cientos de personas asumen el atuendo y la personalidad de su personaje favorito y, en grupo o en solitario, se pasean por el lugar compartiendo con todo aquel que quiera una foto suya. No importa la calidad, sino la actitud que se le imprima.
Sin embargo, para aquellos que han decidido invertir más tiempo y dinero, el SOFA ha dispuesto varios escenarios para que puedan lucirse. Por ejemplo, en la SOFA Area Cosplay los cosplayers pueden exponer sus atuendos ante todos los asistentes, competir entre ellos y ganar lucrativos premios.
Una de las invitadas este año fue Reika, una reconocida cosplayer japonesa. Durante cuatro días, Reika compartió con sus fanáticos, aficionados del cosplay y uno que otro curioso que sufrió una súbita conversión y ahora la idolatra (como yo, por ejemplo).
Con la participación y la experiencia de Reika se evidencia la diferencia de los cosplayers japoneses y los colombianos (y me atrevería a decir que los latinoamericanos en general): por un lado, los primeros invierten muchísimo tiempo y dinero en sus trajes e incluso en cirugías, mientras esto no es una prioridad para los segundos, para quienes divertirse en más importante. Por otro lado, los japoneses preparan sesiones fotográficas donde se pueden mostrar y detallar los trajes, pero los colombianos asisten a convenciones como el SOFA, allí exhiben sus cosplays y se divierten. Por supuesto, también hay sesiones fotográficas, pero ese no es el centro ni la principal motivación de esta actividad.

Invitados Especiales

Cada sección tiene su propio invitado especial para el deleite del público. Como ya mencioné, Reika fue la gran estrella del SOFA 2016. También asistieron, entre muchos otros, Jours de Papiers, una pareja de ilustradores mexicanos; Marte Gracia, colorista e ilustrador de Marvel; Gonzalo Valderrama y Diego Argüello, comediantes; Romina Marroquín y, mi favorito de todos, Enzo Fortuni, ambos actores de doblaje mexicanos.
Juegos y deportes
En este campo hay una miríada de posibilidades para intentar y ver. Primero, los juegos de mesa, los de rol y los duelos para los aficionados. Segundo, video juegos. Tercero, deportes como el rugby subacuático (bueno, solo lo promocionaron), la escalada y el micro fútbol en burbujas. Cuarto, duelo y entrenamiento de espadas grupales. A falta de un mejor nombre, decidí llamarlo así porque eso era justo lo que hacían: un grupo se entrenada en el uso de varias armas (no eran reales, por supuesto) y luego se enfrentaban contra otro grupo hasta desarmar a todos sus miembros. Quinto, pelea de robots. Sí, una auténtica pelea de robots y otros artefactos tecnológicos.
Compras
Nadie puede ir al SOFA sin comprar algo. Al menos la mitad de los pabellones destinados a este evento, están dedicados a la oferta de diversos productos. Cómics, mangas, peluches, llaveros, afiches, camisetas y bolsos son los más frecuentes. Sin embargo, no hay una paridad en cuanto a la oferta, pues esta varía según la popularidad y la demanda de los consumidores. Por esta razón, es fácil encontrarse con stands dedicados exclusivamente a Harry Potter, Juego de Tronos, Pokémon y Marvel Cómics.

En muchos locales aplica el llamado “precio de feria”, es decir, una tarifa especial, con descuento, sobre el precio que normalmente se maneja. No obstante, el aumento del dólar, la depreciación del peso colombiano y la dificultad de conseguir ciertos artículos impide que sea fácil comprar todo lo que nuestros ojos desean.
Miscelánea

Lo anterior fue solo una pequeña parte del SOFA 2016, pues detallarlo por completo es una tarea difícil, incluso para aquellos que asistimos a los cuatro días del evento.
Por ejemplo, hubo un espacio para el circo y la aldea medieval; pintura en el cuerpo; sección tecnológica con robots y drones; centro de adopción de mascotas; conciertos, unos de electrónica y otros de actrices y actores de doblaje como Marisa de Lille; stand-up comedy; muestra de cortos de cine, producidos en el marco del festival de cine capitalino, BogoShorts; exposición de pinturas y dibujos, trajes y armaduras fantásticas; muestras interactivas de Animales Extraños y Dónde Encontrarlos, así como del Doctor Extraño.
Conclusiones
Sin duda el Salón del Ocio y la Fantansía es una plataforma creciente para las culturas alternativas y modernas en Colombia, la cual ha servido, a su vez, para el surgimiento de eventos regionales de esta misma índole.
El SOFA 2016 sufrió una mejora en su calidad considerable desde la última edición, pero aún tiene el reto por delante de seguir así, sin caer en la monotonía ni la mediocridad. Especialmente, porque los precios y el flujo de personas (y con ello la incomodidad de asistir los fines de semana) solo parecen aumentar. Por ahora solo resta esperar a una próxima edición.



