Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Los proyectos Manhattan integral 1. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Los proyectos Manhattan integral 1, al asalto del poder
Sinceramente, estoy cansado de cientos… de miles de series (me he pasado con lo de miles) que empiezan muy bien y acaban de muy mala manera. Y eso es lo más habitual, buenas ideas y mala ejecución o resolución. Pues bien, me adelanto al futuro SIN SPOILERS para deciros que Los Proyectos Manhattan terminan de una manera excelente. Por tanto, para todos aquellos que no conocéis la obra, os invito a que entréis en este universo creado por Jonathan Hickman y Nick Pitarra.

A Nick Pitarra, el dibujante, no es que le conociera de antes ni le conozco de después, pero hace una labor encomiable, con muchos matices en sus dibujos dando un gran contexto a las viñetas. El dibujo es peculiar y característico.
Otra cosa es el color, ya que lo que predominan son los colores básicos, o con fondo rojo excepto por una nota diferente de color, y exclusivamente para determinados personajes. Realmente una gran novela gráfica muy particular y curiosa que cuida todos y los más mínimos detalles.
Sobre Jonathan Hickman poco tenemos que añadir ya que se trata de uno de los mejores escritores en la actualidad. Hickman es sobre todo un reconocido autor de series independientes americanas, y creo que esta de los proyectos Manhattan es su obra más representativa. Por ejemplo, creo que renovó todo el concepto de los mutantes con sus series limitadas de Dinastía de X y Potencias de X. Y que si le das marguen, y tiene el día inspirado, Hickman te saca de la manga una gran historia. Esta lo es.

El proyecto Manhattan derivó en la creación de la bomba nucleare (recordad que luego se utilizaron para terminar con la II Guerra Mundial) donde Oppenheimer era el científico jefe del mismo. Pues en este cómic, el título deriva en el plural, porque por detrás de la carrera por dominar las armas nucleares, hay otros muchos proyectos científicos a cada cual más loco y escabroso. Y la diversión comienza con los proyectos Manhattan, en plural porque hay mucha más tela que cortar, incluyendo los protagonistas de esta historia, donde cada uno es tan excéntrico como característico. Y aquí entra Hickman, porque con maestría nos muestra quien es quien, y la doble moral, y los giros y vericuetos de cada extraño personaje que pululan por estos lares. Los proyectos Manhattan es una bendita locura, donde puede ocurrir lo más impensable, pero ojo siempre dentro de una estructura lógica, de una historia bien narrada y con grandes diálogos. Me puedo aventurar aquí a decir que esta serie es la obra magna de Hickman, o al menos a mi me lo parece. Ahhh, y antes que se me olvide, tengo que añadir que además es una obra muy divertida, que seguro que os gusta a la gran mayoría.
Por tanto, y resumiendo para todos aquellos que os vais a la valoración final de los artículos. Los proyectos Manhattan es una de las mejores series independientes de los últimos años en el panorama americano, y una de las mayores obras de Jonathan Hickman. Además, este formato integral en tapa dura y de lujo es estupenda para todos los coleccionistas, y hace que en solo dos tomos (este y el siguiente) acabe una obra con un final estupendo y redondo, lejos de otras series con buen comienzo y horrible final.
Larga vida a Jonathan Hickman.

La ciencia al servicio del Mal según Hickman.
¿Y si el departamento de investigación y desarrollo creado para construirla primera bomba atómica hubiera sido la tapadera de otra serie de programas más inusuales? ¿Y si la unión de las mentes más brillantes de su generación no hubiera sido una señal para el optimismo, sino para la aprensión? ¿Y si… salió todo mal?
Este primer integral (de dos) recopila en edición de lujo la serie más personal de Jonathan Hickman y Nick Pitarra.
Recopila los números #1-15 de la serie original.

Un saludo y sed felices.



