Roadie: Del inglés. Persona encargada de transportar y montar el equipo de un grupo musical en gira.
Nuestro Roadie se llama Joe y es el protagonista de este nuevo cómic de Norma editorial guionizado por Tim Seeley y dibujado por Fran Galán. Una historia que va a mezclar Rock con satanismo… básicamente lo que muchos puritanos pensaban cuando comenzó este género musical y que muchos grupos han adoptado en su iconografía.
Más de treinta y cinco años después de su apogeo, un antiguo roadie de bandas de heavy metal debe recorrer de nuevo las carreteras secundarias de Estados Unidos para volver a hacer una faceta menos conocida de su trabajo… los exorcismos. Pero esta vez, no está salvando groupies y bajistas borrachos. Esta vez, su misión es salvar a su hija.

Obviamente, Joe no es un roadie normal y tiene ciertas habilidades que le han sido de ayuda en el pasado, tanto a él como a los grupos con los que ha trabajado: Exorcizar a los demonios que voluntaria o involuntariamente invocaban con sus canciones.
Ahora, treinta y cinco años después, de forma muy personal debe volver a ese camino, ya que debe salvar a su hija de un pérfido destino.
Con esta premisa arranca la historia de Tim Seeley en la que no van a faltar referencias a la música y al mundo de los pactos con el diablo. Una trama que es un caldo de cultivo para el macarrismo y las salidas de tono que tan bien sientan a todo lo que hay alrededor de los tours de los grupos musicales.
La trama tendrá varios giros argumentales que van conseguir que la recta final del tomo sea muy disfrutable y sorprendente para los lectores. Aunque es cierto que ha decidido caminar por la línea de la corrección y pese a que hay un par de ocasiones en las que la rebasa, se ha quedado muy floja para lo que cabía esperar de esta premisa.

Le ha faltado el puntito ‘Garth Ennis’ para que la historia hubiese quedado mucho más redonda y más acorde a lo que se estaba planteando. Ha sido una lectura descafeinada.
Entiendo que proponer un comic para adultos acota el mercado, pero hay historias que lo merecen mucho y ‘El Roadie’ es una de esas.
Aun así nos encontramos con un cómic que me ha divertido y que ha jugado muy bien con la leyenda de Robert Johnson y su supuesto trato con el diablo para convertirse en el mejor guitarrista de blues. Eso le ha dado una mayor profundidad y esa pátina de credibilidad a la historia.
Las referencias musicales van a ser una constante en ‘El Roadie’ y es de agradecer, ya que aportan un plus a este cómic.
El apartado visual encaja como solo de guitarra en una canción heavy metal y Fran Galán entiende de lo que va la historia y lo que necesita para hacerla subir escalones. Muy buen trabajo del dibujante de ‘Goya, lo sublime terrible’.

Conclusión
‘El Roadie’ tiene un tono muy bien conseguido por parte de Tim Seeley aunque es cierto que me ha parecido que no ha querido pisar a fondo para ser más políticamente incorrecto. Aun así es una obra divertida que coge el mito del satanismo y el heavy metal y lo plasma en un cómic que tiene gran parte de lo que se espera.
El guionista ha sabido darle bastantes capas a una historia que podía haber parecido muy simple y poco atractiva más allá de jugar con el mito mencionado en el párrafo anterior.
Todo esto junto al dibujo de Fran Galán hacen a ‘El Roadie’ un cómic interesante, una lectura amena contenida en un único tomo.
Aquí os dejo la web de Norma editorial donde encontrar ‘El Roadie’ y su portada española:
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Un saludo y nos vemos en la autopista al infierno, mis metaleros lectores.



