Bienvenidos un sábado más a la sección de los amantes del cómic. Bienvenidos a “El cómic de la semana”. Hoy destacamos Universo Invencible: Battle Beast 1. Al final del artículo tendréis la portada y el enlace.
Hay personajes que nacen para ser protagonistas. Batman tiene una trauma. Spiderman tiene la culpa dentro de si. Daredevil tiene una depresión católica galopante. Y luego está Battle Beast, que básicamente parece el resultado de meter a Conan, un tigre siberiano y una licuadora industrial en una cápsula espacial llena de esteroides.
Y sí, amigos. Ya está aquí en España, Universo Invencible: Battle Beast nº 1 de Planeta Cómic, recopilando los números 1 al 6 de la edición americana. Una de esas obras maravillosas siempre que busques emociones fuertes, y poco más.
Porque Battle Beast no entra en escena. Battle Beast atropella la escena. La incendia. Le pega una patada al guionista. Luego mira a cámara y pregunta si queda alguien vivo para el segundo asalto. Y lo peor es que funciona.

Robert Kirkman ha creado un monstruo. Otra vez.
A estas alturas, Robert Kirkman ya debería pagar terapia colectiva a los lectores. El hombre convirtió Invincible en una de las mejores salvajadas superheroicas de este siglo y después vio que aquello no era suficientemente bestia. Así que decidió darle una serie propia al personaje que parecía diseñado por un adolescente después de ver Gladiator junto con Dragon Ball Z y un documental de leones (o tigres siberianos) drogado de cafeína.
Y aquí estamos.
Lo fascinante es que Battle Beast jamás fue un personaje especialmente complejo en apariencia. Era “el bruto molón”. El animal intergaláctico que llegaba, arrancaba brazos y se iba a otro planeta a seguir buscando pelea como quien busca bares abiertos un martes.
Pero Kirkman entiende algo muy importante, los personajes más peligrosos suelen esconder las heridas más grandes.
Así que este cómic hace algo inesperado. Convierte a Battle Beast en una especie de samurái suicida del espacio. Un guerrero condenado por su propia necesidad de violencia. Un tipo que no busca ganar. Busca encontrar a alguien capaz de matarlo de una vez.
Y ahí es donde el tebeo deja de ser simplemente divertido para convertirse en algo muchísimo mejor.
Ryan Ottley dibuja como si le debieran dinero
Hay dibujantes buenos. Hay dibujantes espectaculares. Y luego está Ryan Ottley, que dibuja peleas como si el papel estuviera intentando escapar de él.
Cada puñetazo parece un accidente nuclear. Hay vísceras, dientes, sangre alienígena y hostias tan fuertes que probablemente alteran mareas en planetas cercanos.
Pero lo impresionante no es solo la violencia. Es el ritmo. Ottley sabe exactamente cuándo convertir una página en un caos absoluto y cuándo detenerse para mostrar a Battle Beast sentado solo, derrotado emocionalmente, como un veterano de guerra que ya no sabe vivir sin conflicto. Y eso le da alma al personaje.
Porque debajo de esos músculos imposibles y de esa melena de rey león con problemas de ira hay un tipo roto hasta la médula.

Esto no va solo de pegarse
Aunque sí. También va muchísimo de pegarse.
Pero hay una idea bastante potente recorriendo todo el tomo: ¿qué ocurre cuando tu única identidad es la violencia?
Battle Beast no sabe vivir de otra manera. No puede parar. No puede relajarse. No puede tener paz. Es un personaje trágico escondido dentro de un monstruo de gimnasio cósmico.
Y eso hace que recuerde un poco a ciertos personajes clásicos de fantasía oscura. Tiene algo del Elric de Melniboné de Michael Moorcock. Algo del Berserk de Berserk. Incluso un poquito del Logan más salvaje de Lobezno (Wolverine). Tipos condenados por aquello que los hace especiales.
Solo que Battle Beast resolvería sus conflictos arrancándole la mandíbula a un planeta entero.
El mejor cumplido posible.
Aquí puedes oír las explosiones. Puedes imaginar la música épica. Puedes notar el crujido de huesos mientras lees.
Tiene energía de película de ciencia ficción ultraviolenta de los ochenta mezclada con anime moderno pasado de revoluciones. Y sinceramente, no me extrañaría nada que acabáramos viendo adaptación propia en animación.
Porque Battle Beast tiene exactamente lo que buscan ahora los estudios, un personaje visualmente brutal, fácil de vender y emocionalmente más complejo de lo que parece.
Vamos, el sueño húmedo de cualquier ejecutivo de Hollywood.

¡Salido de las páginas de Invencible y de la exitosa serie homónima animada de Prime Video!
Maldecido con una insaciable sed de violencia que amenaza tanto a su familia como a sus seres queridos, Battle Beast recorre el universo en busca de un guerrero más poderoso que él… para que acabe con su vida antes de que le haga daño a nadie más. Ahora bien, aun con la existencia de viltrumitas como Invincible u Omniman, ¿será alguien capaz de detener al guerrero más letal de la galaxia?
Las superestrellas Robert Kirkman y Ryan Ottley presentan la historia de Invincible más pedida de todos los tiempos, la de Battle Beast, lo que hará las delicias tanto de los lectores de siempre como de los nuevos.
Este volumen incluye los números 1 a 6 de la serie Battle Beast.

Un saludo y sed felices.



