InicioSeriesAnálisis de Fundación. Temporada 3. Episodio 8

Análisis de Fundación. Temporada 3. Episodio 8

Ya quedan solo dos capítulos para finalizar la tercera temporada de Fundación y analizamos lo que nos ha dejado el octavo, cuyo título es Piel en Juego. Creada por David S. Goyer y basada en la saga de Isaac Asimov, la serie es emitida por Apple TV+.

Bienvenidos nuevamente, psicohistoriadores, a analizar una nueva entrega de Fundación, que nos está dando una temporada realmente inolvidable y se me ocurre, conociendo los libros y en caso de que la adaptación vaya hacia donde supongo, que nos pueden quedar todavía un par de giros brutales en los dos episodios que quedan para su conclusión.

Analizamos hoy un octavo capítulo plagado de diálogos brillantes, actuaciones rutilantes y un par de guiños muy sutiles que, muy fuertes para todo lector de Asimov, pueden estar anunciando lo que se viene, no para el resto de la temporada, sino también para las que venga. A propósito: la serie sigue primera en Apple TV+. Aleluya…

Pasemos a ver lo que nos ha dejado el episodio no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestros análisis previos.

Cara a Cara

Retomamos, como habíamos quedado, al pie de la Bóveda, con el encuentro cumbre entre el Mulo y Hari Seldon o, por lo menos, su holograma. El primero increpa al segundo por autoexiliarse en su Bóveda y alejarse de todo el dolor que ha causado. Seldon, tras deducir su planeta de origen, le cuenta que su familia también sufrió las cuotas del sistema de monocultivos y su padre descargaba en él las frustraciones.

El Mulo parece acusar algo de recibo, pero replica que su historia es más triste y pregunta por Gaal Dornick, amenazando con destruir la Bóveda si no le dice dónde está y a quiénes lidera, a menos claro, agrega irónicamente, que no tenga idea y su plan ya sea para esta altura de otro. Sonriendo tranquilamente, Seldon le echa en cara andar a tientas en la oscuridad sin poder leer su mente y le informa que las emociones con que busca extorsionarlo no existen para él al ser un holograma.

fundacion las cosas felices 207 e1756665027389

Ofuscado, el Mulo da media vuelta y se marcha, pero Seldon activa el campo de fuerza que protege la Bóveda haciéndolo levitar por los aires y gritar de dolor para, finalmente, dejarlo caer, pero aún con vida. El Mulo se sorprende de que no le haya asesinado pudiendo hacerlo y Seldon manifiesta que es porque aún tiene en su mente un secreto que le será útil llegado el momento. Enorme cruce actoral entre Jared Harris y Pilou Asbæk

Culpable

Tras su captura por los seguidores de la Herencia, Day es llevado en cadenas al centro de un enorme recinto en el que, como le fuera anunciado, será sometido al juicio de la Cabeza de Latón, a la que ahora vemos coronar el cetro del mesiánico líder Sunmaster con un tamaño más intimidante y no ya como simple calaverita.

Para su sorpresa, también Song es puesta de rodillas a su lado bajo acusación de ser quien le ha llevado allí y, por mucho que alegue Day no ser el Cleon que buscan, Sunmaster objeta que todos los Cleon son lo mismo y ha jugado un papel en la historia más allá de haberlo aceptado o no.

Un coro demencial se eleva mientras la Cabeza de Latón se enciende y una Oceanglass desencajada y convertida súbitamente en verdugo llama a Day “hijo indigno de la Tierra” para luego, acompañada por una dramatización al estilo La Fura dels Baus, recorrer en menos de un minuto la historia de cómo los robots ayudaron a la humanidad a ganar las estrellas y construir un Imperio para que el mismo acabara después cazándoles, desmontándoles y apoderándose de su legado.

Su encendida arenga termina proclamando que un único robot llegará para salvarlos y, al escuchar el nombre de Daneel, Day recuerda que ese fue justamente uno de los que Demerzel manifestó haber tenido previamente. De igual modo, reconoce también una serie de notas que comienza a entonar la multitud y se corresponden con una melodía con la que Demerzel le arrullaba de pequeño…

Reclamando derecho a dirigirse a la Cabeza de Latón, pronuncia un emotivo discurso (formidable por enésima vez Lee Pace) anoticiando a los presentes de que tiene como consejera un robot cuyo antiguo nombre, cinco mil años atrás, era Daneel. Admite las culpas de la dinastía por haberla esclavizado y convertido en objeto, pero a la vez dice que ella eligió amarlos y protegerlos, lo mismo que hará con la próxima tríada dinástica a menos que él la libere. Si no es así, la galaxia toda está condenada…

fundacion las cosas felices 211 e1756665098227

Comienza seguidamente a entonar la antes mencionada melodía, entablándose con la cabeza una especie de diálogo en que ambos se responden recíprocamente hasta que una mecánica voz anuncia que la conexión ha sido establecida, lo cual es ilustrado por un recuerdo de Day en el que Demerzel le decía que los robots estaban todos conectados formando un único ensamble.

Se levanta una ola de murmullos, pero Sunmaster acusa a Day de ser un mentiroso y su supuesto robot un fraude, un simple clon como él. La sentencia es la descontaminación, en la cual caerá a un sustrato líquido para ser devorado por microorganismos. Asomándose por entre los guardias que retienen a Day como si de un scrum de rugby se tratase, le confiesa además que le cree lo del robot por haber visto los recuerdos de Song, pero no le interesa. El piso se abre y Day cae hacia el abismo…

La Opción más Drástica

Llegando a Trántor, Demerzel pone al corriente a Dusk de la muerte de Dawn, lo cual genera en este profunda aprensión, sobre todo por la paradoja de que terminara partiendo antes que él en perfecto recordatorio de lo fútiles e intercambiables que son.

En la sala del trono, Quent le consuela con que, si bien fue formada para no creer en la influencia de los individuos sobre la historia, sí cree que estos influyen unos sobre otros y él ha dejado en Dawn una gran huella. Los ojos de Dusk se llenan de lágrimas y ambos se abrazan, pero el emotivo momento es interrumpido por un mensajero con la noticia de que Kinn, presidente del Consejo Galáctico, se halla en la estación del anillo acompañado por la adjunta del Dominio de las Nubes y quiere verle.

Reunido Dusk con ellos, su propuesta no le interesa ni un poco: básicamente cederle Trántor en bandeja al Mulo para que el Imperio, aun cuando más pequeño, sobreviva. Furioso (esta vez es Terrence Mann quien se luce), les increpa que ni el Mulo va a conformarse con ello ni tiene sentido entregar al Imperio para salvar al Imperio. La reunión se da pues por terminada pero Kinn, antes de irse, le informa que fue allí para notificar y no para pedir autorización, dando así a entender que la entrega de Trántor ya está decidida…

Dusk encuentra luego a Demerzel en la sala de la próxima tríada dinástica, que está aún en suspensión y sin estrenar. Su plan es activarles en virtud de que él morirá pronto y habrá tres tronos vacantes, a lo que Dusk objeta que no hay tiempo para ponerles suficientemente al tanto de la situación y, en cambio, la invita aparte para mostrarle que tiene en su poder la Novácula

Demerzel dice que tomaría décadas ponerla a punto, pero él le informa que lo viene haciendo desde el mismo día de su asunción como Dusk, así que la terrible arma de destrucción masiva está ya lista para ser usada y la tenía, de hecho, pensada como regalo para dejarle a Dawn…

Ella lo anoticia de que Dawn no era quien pensaba, que se unió a la tal Gaal Dornick y estuvo detrás de lo de Kalgan. Mientras Dusk abre grandes los ojos por la incredulidad, Demerzel le dice que de todas formas no está segura de que Dawn lo entendiera como traición, además de ponerle al corriente de la Segunda Fundación y su plan alternativo. A pesar de la sorpresa, Dusk mira la Novácula y dice que su plan es mejor…

La Fuerza de la Unidad

Gaal llega a Ignis y, por lenguaje de señas, informa al Primer Orador Preem Palver que no logra encontrar a Han Pritcher, lo cual preocupa porque, en caso de hallarle el Mulo, podría obtener de él la ubicación de la Segunda Fundación. La solución que propone es que, mientras ella sale en busca de él y del Mulo, la misma sea evacuada y llevada adonde nadie jamás la buscaría, un guiño a futuro que nos saca una sonrisa cómplice a los lectores de la saga.  Palver sostiene que ir tras el Mulo es un suicidio, pero ella replica que no es suicidio si lo mata primero…

Antes de marcharse, pasa por la estatua de Seldon para despedirse y confesarle cuánto amó a Salvor y cuánto extraña ahora su fortaleza para acompañarla, como también que lo amó a él aunque nunca se lo haya dicho.

fundacion las cosas felices 210 e1756665173312

Llegada la hora de partir, Palver le dice que ella tiene una fortaleza que el Mulo no, pues en Ignis están tan acostumbrados a moverse en los pensamientos de otro que forman entre todos una unidad y eso es algo en lo cual él estará limitado. Para sorpresa de Gaal, llegan tres voluntarios que le acompañarán en su misión pues de ningún modo, dice Palver, iban a dejarla ir sola…

La Pálida Parca

En los jardines de Trántor, Demerzel se encuentra con Vorellis, a quien no condena a pesar de haberse plegado a los planes de Kinn. Esta busca convencerla de que estará segura en el Palacio de Sal si la acompaña, pero será esclavizada si se queda allí. Los Luministas, afirma, tienen todavía por delante un lugar en la historia que no es pasivo.

Pero Demerzel opta por quedarse. Entiende que ya no tiene lugar en la Doncella y que ella no es más que la “pálida parca del Imperio”. Agradeciéndole el vínculo que han tenido, le entrega el brazalete de Luminista e, instantes después, borra los recuerdos. Vorellis le pregunta si está llorando…

fundacion las cosas felices 208 e1756665266861

La Red del Pescador

Dawn despierta en una camilla y nos enteramos que está vivo. Al intentar incorporarse, ve sus piernas horriblemente consumidas y con los músculos al aire, lo cual le hace entrar en crisis. Alguien asiste a tranquilizarle y no es otra que Bayta, de quien volvemos a tener noticias después de que fuera capturada en estado inconsciente.

Emocionada por estar en presencia de un miembro de la dinastía imperial, le pone al tanto de que se hallan orbitando Nueva Términus y los del Mulo le han encontrado flotando en el espacio, lo que le lleva a él a recordar que, al irse quedando sin calor ni energía mientras flotaba en ingravidez, su traje espacial los tomó de sus propias piernas y de allí el estado en que se hallan. A Dawn le resulta conocido el rostro de ella y, después de oír su nombre y de algunas referencias, logra asociar con el secuestro del músico del Mulo.

Casi como si le hubieran invocado, este se hace presente mientras canta una canción sobre un pescador que levanta la red para ver su pesca, en este caso un empequeñecido miembro de la dinastía imperial que le sirve por haber estado con Gaal Dornick. Pero cuando intenta sacarle información sobre el lugar en que esta y los suyos se ocultan, no la hay porque Dawn no lo sabe…

Haciendo alarde de su crueldad, el Mulo presiona sobre su pierna haciéndole gritar, ante lo cual Bayta, viendo impotente la escena, le dice que debería irse. Hay tensión en el ambiente y las miradas se cruzan, pero el Mulo acaba dándole la razón: tiene que irse porque Gaal ya está allí. Y se aleja nuevamente con la canción del pescador…

Balance del Episodio

No fue esta una entrega repleta de acción o épica, pero sí muy intensa y con momentos memorables que fueron plasmados más en palabras que en hechos: el encaramiento entre Seldon y el Mulo, el soliloquio de Day, la furia de Dusk o los emotivos diálogos Gaal- Palver, Dusk-Quent o Demerzel-Vorellis. Si no me olvido de nada (es decir que podría haber incluso más), estamos hablando de no menos de seis momentos rutilantes en un episodio que duró poco menos de cincuenta minutos: madre mía, y pensar que hay aún quien no se ha enterado que esta serie existe…

Ello ayudó a disfrutar de momentos y cruces actorales increíbles, pareciendo mentira que Lee Pace, Jared Harris, Pilou Asbæk o Laura Birn puedan todavía sorprendernos, pero la realidad es que el capítulo permitió el lucimiento de cada uno de ellos y lo más meritorio es que no lo hizo fragmentando la historia, sino logrando que todo estuviera lo suficientemente integrado.

Tres grandes ausentes ha habido y no es casualidad que sean los tres que andan fugados: Magnífico Giganticus (ya dos episodos completos haciéndose rogar), Han Pritcher (que, aunque ausente, ha tenido peso y sido varias veces mencionado) y Toran (de quien nada hemos sabido luego de eyectarse en la cápsula). La gran sorpresa (o tal vez no) es que Dawn está vivo (sobrecogedor lo ocurrido con sus piernas) y la gran pregunta, ya sobre el cliffhanger, es si Day seguirá estándolo…

De todos los arcos, fue justamente el de este último el que, entre idas y vueltas, tuvo más minutos, así como también el más oscuro y quizás puedan sorprender a los lectores de Asimov tan tempranas menciones a la Tierra o a Daneel, que en los libros ocurren bastante más adelante y no coinciden con los tiempos del Mulo

Ello podría generarnos temor de que se esté pensando en cerrar la historia en la cuarta temporada y hacerla así coincidir más o menos con la trilogía original, antes de que Asimov decidiera extenderla hacia adelante con dos secuelas y hacia atrás con dos precuelas. Esperando no equivocarme, no creo que sea así y me justifico…

Por un lado, es cierto que la humanidad desconoce en los libros de qué planeta procede, pregunta que es respondida en Fundación y Tierra, séptimo y último de la saga, pero tampoco es que hasta aquí haya en la serie signos de que los miembros de la Herencia, por mucho que la mencionen, dónde está ubicada la Tierra, una búsqueda para la cual todavía no ha llegado el momento.

En cuanto a Daneel, hay que aclarar lo siguiente: los libros de Asimov se tocan casi siempre en alguna arista. Las Corrientes del Espacio o En la Arena Estelar, por nombrar solo dos, son novelas que no corresponden a la saga de la Fundación y sin embargo comparten universo y guardan relación. Y otro tanto la saga robótica, carente al principio de vinculación pero luego integrada poco a poco por el autor.

A lo que voy: cuando ya bien avanzada la saga nos topamos con la referencia a Daneel, la idea es que el lector conocedor lo relacione con otras historias de Asimov que no formaban en principio parte de la misma. Haciendo una analogía, es un impacto semejante a cuando Julio Verne introduce al capitán Nemo sobre el final de La Isla Misteriosa, cuya historia hasta allí no venía uno relacionando con Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino.

Pero aquí esa referencia previa no existe. De hecho, esta es la primera serie basada en la obra de Asimov y un guiño de ese tipo no funcionaría pues del mismo modo. Es lógico que vayan introduciendo poco a poco a Daneel, pues si se lo hiciera al final y sin mención previa, quedaría como un deus ex machina, un detalle inconexo surgido de la nada que, sin embargo, ayudaría a explicar todo. Es genial, en ese sentido, que se esté llevando adelante una tercera temporada sin perder de vista las que siguen

Y han habido más guiños en el capítulo, ambos surgidos de la interacción entre Gaal y Palver (gran trabajo también el del oscarizado Troy Kotsur) y con una relación más directa con la saga misma. El primero fue cuando ella le dijo a él que llevara la Segunda Fundación adonde nunca la buscarían, lo cual nos hace dar saltos de entusiasmo en nuestro asiento, pero no puedo decir mucho…

El segundo es cuando Palver dice a Gaal que los mentálicos forman una unidad, un único ser, lo cual no podemos evitar relacionar con un planeta que, al menos hasta aquí, no ha tenido presencia en la serie, pero que en los libros es decisivo hacia el final de la saga y es de hecho, el mundo natal del Mulo, algo que en la serie, tal como nos fuera sugerido en el episodio pasado y confirmado en este por Seldon, ha sido cambiado por Rossen. Habrá que ver si aparece también aquí, pero no creo que el de Palver haya sido un comentario al azar…

Y atención: ojo con el Mulo, yo sé lo que les digo. Si hablamos de comentarios no puestos al azar (la serie prácticamente no los tiene), hay que atender muy especialmente a las palabras de Seldon cuando le dice que guarda un secreto que le será útil llegado el momento.

No puedo tampoco decir mucho al respecto, pero se me ocurre que todos esos cambios que hemos venido mencionando con respecto al personaje (como su presencia tan visible o su origen) pueden también estarnos engañando y quizás, a la larga, todo conduzca al giro del final de Fundación e Imperio y nada haya sido tan cambiado como creíamos… o nos hicieron creer. Recién en este capítulo se me ocurrió eso y, si mi presunción es cierta, se viene un giro brutalmente drástico en los dos que le quedan a la temporada. A prepararse…

En fin, a falta de dos episodios para cerrar la temporada, hemos visto uno soberbio que la sigue confirmando como la mejor de las tres que llevamos vistas y me quedo, para cerrar, con una frase riquísima en connotaciones que, en pleno juicio, Day pronuncia como parte de su soliloquio:

Todos hemos creado historias para darle sentido a los pequeños papeles que tomamos en una galaxia tan vasta y complicada”.

Les espero para analizar el penúltimo episodio de la temporada. Hasta entonces y sean felices…

Rodolfo Del Bene
Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.
ARTICULOS RELACIONADOS

2 COMENTARIOS

  1. No olvidar el comentario de El Mulo varios capítulos atrás a uno de sus guardias «a veces siento que estoy viviendo la vida de otro», más o menos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes