«Juan Buscamares es uno de esos evangelios imprescindibles del cómic chileno que salieron desde los intestinos de lo latinoamericano para conquistar al mundo».
Jorge Baradit
«Juan Buscamares de Félix Vega es un libro capital de la historia chilena […]. En un despliegue de maestría y madurez, su autor se hace cargo de sus raíces narrativas y las convierte en una obra universal».
Gonzalo Martínez
Introducción
El pasado mes de Febrero Planeta Cómic publicó Juan Buscamares. Cuatro volúmenes forman esta obra realizada por el ilustrador chileno Felix Vega Encina. Su última edición en España nos llega recopilada en un solo volumen tamaño álbum, con bocetos e ilustraciones inéditas, además de un prólogo exclusivo para la misma. Lo que convierte esta edición es la más completa que se ha hecho hasta ahora.

Si bien Felix Vega ya era conocido en el medio por sus trabajos en Las dos sonrisas, Asesinos anónimos o María Dolare$, en los que colaboró con el guionista español Enrique Sánchez Abulí, el espaldarazo definitivo de Felix Vega le vino con su obra Juan Buscamares, donde no sólo es el dibujante sino también el guionista.
Una obra con multitud de referencias
A poco que uno se fije se da cuenta de que Juan Buscamares es una obra con multitud de referencias. El punto de partida de la misma se encuentra en una visita que realizó de pequeño Felix Vega al Museo de Historia Natural de Chile. Allí el esqueleto de una ballena y la momia del niño del cerro El Plomo le impactaron tanto que, con los años, se convertirían en la fuente de inspiración de la tetralogía postapocalíptica que nos ocupa.

El cerro El Plomo era considerado una «Montaña viviente» por los pueblos andinos desde épocas preincaicas. Se le atribuía influencia sobre los elementos y los ciclos vitales de la región que dominaba. En 1954 en El Plomo se encontró, enterrado en la nieve, un niño inca en perfecto estado de conservación desde hacía siglos. Estos niños eran los llamados Capac Cochas, infantes escogidos por los incas para ser sepultados en las cumbres de los Andes como ofrenda a sus divinidades. Supuestamente los preparaban para un viaje a otro mundo y a otro tiempo con un propósito desconocido. Juan Buscamares es uno de estos viajeros del futuro, pero él no lo sabe.
Así comienza esta historia. La historia de Juan, con su camión, en un mundo post apocalíptico, un mundo desértico que recuerda a Mad Max o Dune, un campo de batalla de todo tipo de bandidos, soldados, ecologistas marginados y fanaticos religiosos. En este escenario Juan busca tanto la preciada agua, como su pasado. Lo que le valdrá el apodo de «buscamares» por una profecía que lo señala como el elegido para hallar el preciado líquido. Juan Buscamares es retratado como una especie de mesías que traerá de vuelta los mares. Es más, él sueña con eso.

En este viaje, de marcado carácter místico y onírico, además de mitológico, nuestro protagonista buscará entender sus misteriosas habilidades para controlar el clima. Habilidades que le permitirán provocar un diluvio que inundará La Tierra. Unas habilidades que se remontan al período Inca.

El estilo de dibujo de Felix Vega ha sido descrito como una combinación de múltiples influencias. El detallismo de Katsuhiro Otomo, la intencionada deformidad del primer Moebius o unos bellos personajes femeninos, muy en la línea de Milo Manara. Todo esto aparece plasmado en personajes como el telépata Antena, la angelical Aleluya o El Principito, del famoso libro del mismo nombre de Antoine de Saint-Exupéry, que Vega introduce en el relato.



Cierre
«…Felix Vega se las ingenia para mostrarnos un futuro apocalíptico que reflexiona sobre el pasado de nuestro propio continente. Visiones tan violentas como sexies, tan devastadoras como ecológicas, donde viñetas y acuarelas bosquejan una imaginería única …»
Francisco Ortega
Esta palabras de Francisco Ortega sintetizan muy bien lo que es Juan Buscamares. Una obra que, si bien no es excesivamente original en las cuestiones que plantea, sabe exponerlas desde una nueva perspectiva. Termino este post añadiendo dos vídeos. Uno es un tráiler de este cómic, el otro es una entrevista a su autor.
Presentación de Juan Buscamares en Planeta Cómic

Los océanos están secos. En un mundo asolado por tempestades, soldados, bandidos y fanáticos religiosos, Juan recorre el antiguo fondo del mar en su camión, buscando agua e intentando descifrar su propia historia.
Acompañado de Aleluya, una enigmática mujer que comercia con su cuerpo a cambio de agua, el «Buscamares» iniciará este viaje con tintes místicos y oníricos que lo llevará a entender su extraño poder para modificar el clima, produciendo tormentas y diluvios de proporciones bíblicas: un poder oculto que se remonta a los tiempos de los incas.
Publicado por primera vez en cuatro volúmenes entre 1996 y 2003, este clásico del cómic chileno editado en Francia, Italia, Brasil y Estados Unidos, entre otros, llega por primera vez en un tomo único y con material inédito, como reconocimiento al genio de Félix Vega y el alucinante universo que ha creado en estas páginas.
Nos leemos en otros posts de Las cosas que nos hacen felices.



