Análisis de Counterpart. Temporada 2. Capítulo 7

0

Es curiosa la deriva que Counterpart ha experimentado hacia un territorio más personal. Lejos de las conspiraciones paranoicas de la primera temporada, en esta segunda hemos visto como el foco ha sido puesto sobre las consecuencias a un nivel más emocional y centrado en el desarrollo de personajes. Este episodio resulta una constatación de este fenómeno y de cómo la serie ahora utiliza más a sus personajes como catalizadores del conflicto a través de sus particulares, y cada vez mayores, infiernos particulares. Si por lo que sea no estáis al día, dejo por aquí un link a los análisis anteriores.

Crisis en la Oficina de Intercambio

Tras la fantástica digresión que supuso el capítulo anterior, regresamos de nuevo al presente para retomar las gestiones de las múltiples crisis que se habían suscitado previamente. La Oficina de Intercambio se encuentra en pleno caos tras los acontecimientos del episodio 5, en el que Peter fue por poco descubierto antes de ser rescatado en el último momento por Índigo y su infiltrada secretaria Milla. Esto supuso un fuerte golpe emocional tanto para Quayle, que el pobre se descubre a cada instante el títere de alguien nuevo, como para Naya, que ha visto todas sus teorías desmontadas con el nuevo testimonio de Peter. Un testimonio que parece cuadrar en todos los aspectos, incluso llegando a pasar la prueba de Emily Alpha y su todavía nebulosa memoria. Un fuerte golpe para la autoridad de Naya, que a pesar de todo se mantiene firme con su intuición, centrando sus esfuerzos en un Howard al que no termina de creerse, diciendo literalmente: “veo dos verdades en ti”.

Mientras tanto, Peter sigue siendo vapuleado en un nuevo limbo existencial. Su ahora nueva versión le ha visto obligado a someterse a los impasibles y severos reproches de su suegro y superior por los cuernos a su hija. Pero son tantos los golpes que ha aguantado y cuantiosas las veces que se ha visto vilipendiado o ninguneado en pos de un fin del que él nunca será partícipe, que termina dimitiendo, consciente de las posibles consecuencias que esto puede acarrearle, anteponiéndose por una vez él mismo a los deseos del resto, prefiriendo una vida que pueda considerar suya a la que tenía dada por los demás.

Últimas dudas y hartazgo

Como ya vimos en otros capítulos, la fe de Clare se ha visto mermada por los turbios descubrimientos del modus operandi de Mira y compañía. Estas complicaciones existenciales la sumieron en un estado de fragilidad a su vez intensificado por los recuerdos que suscitó el regreso de Spencer a su vida, cayendo rendida a sus brazos. Pero en este episodio es apreciable cierto distanciamiento entre ambos. A la luz del día, Spencer refleja su pasado tal y como era pero ella ha cambiado. Su fe ciega se ha disipado y necesita ver más allá de lo que, aparentemente, son vacuas promesas y palabras bonitas. Y es precisamente por esto por lo que en el momento en el que es puesta contra la espada y la pared por Peter tras su dimisión, termina aceptando fugarse con él, refugiándose en lo único auténtico y realmente suyo que ha vivido en todos estos años: su hija.

Por otro lado, una figura que no ha parado en su particular montaña rusa emocional es Howard Alpha. Tras su última vivencia en Echo, su hartazgo ya es considerable y así se lo hace saber a Emily: no quiere seguir siendo utilizado ni estar bajo custodia de nadie. Durante lo que llevamos de serie, siempre ha sido -aunque quizás no al nivel de Peter- vilipendiado y trasladado de un lugar a otro según el criterio de sus superiores e intereses ajenos a su persona. Es comprensible que después de todo lo que ha vivido quiera recuperar su vida, más aún sabiendo que todo este sufrimiento pueda ser debido a una riña familiar al enterarse Emily de la conexión de Yanek y Mira.

El último paso de Mira

El plan de Mira poco a poco va cobrando forma. En el pasado capítulo entendimos un poco más sus motivaciones y obsesión con el lado opuesto, ya que fue este el que le arrebató a su padre y condujo a la desgracia a su familia. También nos ayudó a esclarecer un poco más cómo ha podido salir indemne durante todos estos años de sus actividades fuera de la legalidad, ya que su padre tenía una gran cercanía con la figura de Dirección, lo que justifica el conocimiento que ella tiene de este ente. A pesar de que lo único que vimos por su parte fue una aparentemente inofensiva tentativa de entrega de su padre y de ella misma con tal de cerrar el pasaje entre ambos lados, es más que evidente que se trae algo más entre manos.

Precisamente obtenemos en este capítulo la constatación de tales intenciones, pues cuando Clare se reúne con Spencer y su célula -compuesta por sus antiguos alumnos- descubre unos misteriosos contenedores que, según el propio Spencer, son “el último paso”. Estos contenedores/cajas, se encontraban en un antiguo trastero a nombre de Milla y que están limpiando antes de que lo registren, para así poder estar listos para cuando Mira los reclame. Lo que nos termina de esclarecer la función de dichos objetos es cuando Spencer hace referencia a que Mira ya debería haber conseguido que se reúnan los de Dirección, hecho para el que tienen que estar preparados. Su verdadero propósito solo el devenir lo puede revelar, pero el hecho de que los contenedores estén marcados con la señal de advertencia de virus, no puede ser muy buen augurio…

Counterpart hasta ahora

Un interesante capítulo que nos sirve como transición para regresar a la temática principal de la temporada tras la digresión del anterior episodio. El plan de Mira parece estar cada vez más cerca de su fin y las tensiones y dudas en ambos lados no hacen más que acentuarse. Por una parte tenemos la crisis en la Oficina de Intercambio en la que están más pendientes de pelearse entre sí que del otro lado, estando cada vez más cuestionada la figura de Howard Prime y Peter Quayle fugado; y por la otra están Howard Alpha herido de bala junto con un Ian que acaba de dinamitar su seguridad por los aires, y a una Emily cada vez más cerca de llegar a la verdad, pero que no para de chocarse contra las circunstancias.

No sé hasta qué punto va a ser relevante el pasado de Ian (o quizás debería decir Wesley Pierce) pero están consiguiendo que su historia empiece a antojarse interesante. Es de agradecer como la serie está haciendo de un personaje que parecía desaprovechado o meramente circunstancial, algo digno de exploración y relevancia. Y esto es de nuevo una prueba del cambio de foco de esta temporada y de la enjundia que están siendo capaces de sonsacarles a sus protagonistas. Llego intrigado a este punto de la temporada, cargado de teorías e interrogantes, ansioso por el devenir. Veremos que nos trae Counterpart la semana que viene.



el autor

Proyecto de todo sin llegar a nada. Intento de guionista y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello.

Deja tu comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad