Análisis de Dragon Ball Super. Capítulos 1-14. La saga de la Batalla de los Dioses

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Sin duda Dragon Ball (Bola de Dragón), con todo lo bueno y lo malo es uno de los manga y anime más famosos en Oriente y Occidente y eso no es por pura casualidad. Después de 4 series, aunque realmente son 3, Dragon Ball GT ha dejado de ser canónica y un mal sueño, parece que la franquicia sigue en plena forma.

Después de Dragon Ball Z, la serie más larga hasta la fecha, los seguidores de la serie nos quedamos huérfanos y más después de la saga de Majin Boo, una saga descomunal. Y tuvieron que pasar casi 20 años para disfrutar de la secuela, de la continuación directa de Dragon Ball Z tras el fiasco de Dragon Ball GT que ha quedado como un spin-off, como algo alternativo.

Para los más noveles os dejo el orden cronológico de Dragon Ball

  • Dragon Ball (153 episodios)
  • Dragon Ball Z (291 episodios)
  • Dragon Ball Super (131 episodios hasta la fecha)
  • Dragon Ball GT (nunca existió)

Pincha aquí para leer todas las sagas de Dragon Ball

Una continuación directa de Dragon Ball Z

La Saga de la Batalla de los Dioses es la primera saga (valga la redundancia) que se trata en Dragon Ball Super. Lo que hace Akira Toriyama es adaptar la película Dragon Ball Z: la batalla de los dioses a la serie. Y atentos a este dato ya que luego ocurre lo mismo con la saga de Freezer que es también una adaptación de otra película. Y es que la inmensa mayoría de las películas, al no estar Toriyama en el proyecto no son canónicas, sin embargo en esta ocasión, el creador de la serie si estaba involucrado y claro, finalmente al considerarse oficial había que meterla en la serie de alguna manera.

Y aunque en principio puede parecer que lastra, todo lo contrario. La aparición del Dios de la destrucción 8 meses después de Dragon Ball Z da lugar a nuevas historias, nuevos escenarios, nuevos contrincantes y una especie de nuevos mundos y universos para explorar. Y todo empieza aquí, en esta saga que simplemente adapta a la serie una película de 2013.

Nos cuentan que el Universo tiene un Dios de la Destrucción llamado Beerus (Bills en español) que duerme mucho, pero mucho (creo que dicen que se despierta después de 39 años de una larga siesta), y que come incluso más que Goku. Además este dios de la destrucción tiene un sirviente, que es también su mentor llamado Whis. Y gracias a un sueño profético en el que tiene que encontrar a un superguerrero, el legendario Bills va a la Tierra en busca del Súper Saiyajin Fase Dios, pero ni Goku ni nadie sabe de que está hablando. Realmente los super guerreros han alcanzado un estado brutal, pero nunca a un nivel tan alto como el que quiere el Dios de la destrucción.

Lo importante de esta saga inicial es que nos damos cuenta que Bills (Beerus) es ultra poderoso, muy por encima de Goku o Vegeta, pero muy por encima. Y nos damos cuenta también que Whis es el que realmente manda en esta extraña relación y quien pone sentido común en la cabeza de chorlito de Bills, que tiene el carácter de un niño malcriado. Y también me gustaría hacer constar que Bills es un comilón de tal calibre que y si va a un planeta y la comida no le agrada, lo destruye. Gracias a todos que la comida en la Tierra le encanta tanto, le entusiasma (también a Whis) que no sólo nos perdona la vida, sino que además se convierte en un asiduo y le veremos aquí todo el rato.

Y como en la mayoría de las ocasiones, los villanos o los antihéroes se convierten en aliados de Goku o al menos empatizan con él. Goku hace que todo ser viviente que tenga algo de bondad en su corazón, en su alma sea haga de su quinta. Siempre tendremos las excepciones y hablo de memoria de tres villanos que son tan tan villanos que era imposible sacar nada positivo de ellos como Freezer, Célula o Boo. Incluso el Boo gordo es amigo suyo. Bravo por Goku.

Realmente la historia es que juntan las Bolas de Dragón para que les diga como conseguir un Súper Saiyajin Fase Dios. Shen Long les dice que juntando a 5 saiyajins sobre un sexto le llevarán a ese estado que tanto ansía Bills enfrentarse. Evidentemente es Goku el receptor de las energías de Vegeta, Trunks, Goten y Gohan y… Videl que está embarazada de Gohan y por tanto lleva en su interior a un saiyajin. Esto último está pillado con pinzas, pero lo dan como válido.

La pelea entre Goku y Bills es épica. Goku se transforma en Fase Dios con el pelo rosa (y me adelanto a futuras sagas) y será la última vez que le veamos así. Luego tendrá un look diferente. Pero como dije anteriormente, Goku está lejos de la fuerza de Bills y pierde el combate. Pero cuando el Dios se dispone a destruir la Tierra se queda dormido, instante en el que Whis aprovecha y se le lleva volando a su planeta de residencia. Es interesante dos cosas que ocurren a continuación y que hacen diferente a esa serie de las demás, la humanidad de los personajes y sus motivaciones. En el viaje de vuelta Whis le pregunta a Bills si está dormido y este le contesta que no, simplemente se hizo el dormido para no destruir la Tierra ni tampoco tener que recular. Al fin y al cabo es un dios. Y otro tema importante es que Bills reconoce no haber sacado toda su fuerza, todo su potencial durante la batalla contra Goku en Fase Dios. Por tanto Bills está mucho más por encima de Goku o Vegeta de lo que aparenta.

Y sin más acaba la saga de la Batalla de los Dioses, que adapta con notable maestría la película de 2013 y que da comienzo a Dragon Ball Super. Un pedazo de serie digna de la saga.

Un saludo y sed felices



el autor

Licenciado en Publicidad y RR.PP. Creador y administrador del blog entre otras actividades lúdicas como community manager, lector de libros y cómics además de futbolero, cinéfilo y coleccionista de páginas originales. Me gusta hacer un poco de todo.

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