I Am Mother: La ciencia ficción postapocalíptica de Netflix

0

Las películas originales de Netflix no suelen contar con un presupuesto holgado: por ello, en muchas ocasiones, deben hacer de la necesidad virtud y emplear sus escasos recursos de un modo inteligente, ya que no pueden competir en espectacularidad con productos cinematográficos que se estrenan en salas. Es el caso de I Am Mother, que toma una premisa sencilla y explota sus posibilidades hasta el final, construyendo una historia creativa y minimalista de ciencia ficción con elementos de terror. El debutante Grant Sputore logra dirigir un largometraje más que recomendable repleto de giros creativos e inesperados.

Una guardería muy peculiar

Nuestra protagonista fue uno de los embriones criados por un robot llamado Madre, el único ser al que conoce desde su nacimiento. Esta inteligencia artificial le explica lo que ha sucedido con el resto del mundo: una enfermedad infecciosa que arrasó con la raza humana les impide salir al exterior, por lo que construirán una nueva humanidad desde el búnker protegido en el que viven. Para ello, adiestra a su hija en distintas disciplinas que le ayudarán en el futuro y le proporciona unos sólidos principios éticos que le sirven como guía, ya que no hay ningún otro ser humano para tomar este papel. Gracias a la maquinaria de este lujoso complejo, podrá aprender cómo era la vida en el planeta antes de este cataclismo.

Sin embargo, las cosas se tuercen cuando llega una nueva superviviente, interpretada por Hilary Swank. Esta no solo le abrirá los ojos a la hija sobre lo que realmente significa ser humano, sino que provocará que dude de los cuidados de Madre y del futuro que tiene preparado para ella. A partir de este momento, asistiremos a una serie de intrigas en las que trataremos de dilucidar si los personajes son quienes dicen ser, y acabaremos descubriendo los secretos que todos ellos ocultan.

Magnífico Triple Threat interpretativo

Los únicos personajes importantes que aparecen son los tres que ya hemos mencionado: Madre, su hija y la intrusa que viene a destrozar su perfecta convivencia. Por lo tanto, esta cinta de ciencia ficción no recurre a grandes batallas de rayos láser ni a explosiones, sino que sigue una estructura que la asemeja más a largometrajes como Misery, en el que varios individuos son encerrados en un mismo lugar donde existe un peligro. En este caso, durante gran parte de la trama, no sabemos muy bien de dónde viene esta amenaza. Lo fácil habría sido escoger una villana desde el comienzo y rodar una persecución que ocupara la mayor parte de la película, pero I Am Mother toma otro camino: nos ofrece indicios tanto a favor como en contra de las dos figuras femeninas por las que nuestra protagonista debe decidirse.

Esto hace que el segundo acto de la película, pasada la fascinación que provoca una magistral secuencia inicial y sin la emoción del clímax, se vuelva no solo soportable sino tremendamente interesante. Aunque tendemos a empatizar más con un actor de carne y hueso que con un robot, Rose Byrne realiza una interpretación de Madre que nos permite apreciar varias de sus facetas, perfilándose como una inteligencia artificial capaz de mostrar compasión e incluso humor, a pesar de que se va tornando más cuestionable conforme avanza el filme. Sus rivales interpretativas también ayudan a sostener este esfuerzo colectivo: Hilary Swank no defrauda como una intrusa asilvestrada y brutal, carente de la impostada educación que muestran sus dos anfitrionas. La mayor sorpresa, sin embargo, viene de la mano de Clara Rugaard, una desconocida que refleja a la perfección la inocencia de la protagonista, y las tensiones que surgen entre los ideales con los que ha sido criada y las circunstancias a las que se debe enfrentar.

Pero donde realmente sobresale la película es en su final: aquí podemos apreciar en qué se ha ido el presupuesto de este filme, y asistir a un clímax que se aleja de lo habitual en este tipo de productos, ofreciendo unos efectos muy bien logrados sin demasiada pirotecnia. Sin entrar en terreno de spoilers, la conclusión de I Am Mother es la más lógica posible, y consigue sobreponerse a todos los excesos que bien podrían haber empeorado el enfrentamiento final. Queda claro que nuestras protagonistas no son heroínas de acción, y la película lo demuestra en una serie de secuencias que dejan grabada a fuego la conclusión en la cabeza del espectador y mantiene el respeto hacia su inteligencia.

Conclusión

El tercer acto de I Am Mother es uno que se ha ido cocinando a fuego lento, en unos dos primeros tercios que consiguen utilizar inteligentemente sus recursos para crear una atmósfera opresiva y, al mismo tiempo, aséptica. Al igual que sucede con el Ex Machina de Garland, que parece haberla influenciado, no queda claro de quién fiarse hasta el final… e, incluso cuando los créditos comienzan, uno no puede evitar preguntarse quién tenía razón. Es lo que pasa cuando se crea un robot tan humano como Madre. Una más que recomendable cinta de ciencia ficción sin demasiadas pretensiones pero que consigue provocar algún escalofrío que otro.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado seis libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Todos hemos escuchado a amigos comentar cuántos seguidores tienen en Instagram, porque depende de cuánto de lejos quieras llegar con lo que quieras transmitir esto…