Análisis de El visitante. Temporada 1. Capítulo 4.

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Queridos y queridas, os doy la bienvenida una vez más a este nuestro blog. En esta ocasión, continuamos analizando la serie El visitante, basada en la novela de Stephen King y que podemos disfrutar gracias a HBO. Ya vamos por el cuarto episodio de esta serie que cada vez amplía más su trama original y se va metiendo en terrenos más oscuros, característicos de la escritura de Stephen King.

Como siempre, aviso que estos artículos contienen una gran cantidad de spoilers por lo que si aún no habéis visto el cuarto capítulo, hacerlo en cuanto tengáis un rato para poder regresar a leer esta entrada sin temor a que os destripe nada.

Podéis leer todos los análisis de esta serie pinchando aquí.

Este episodio deja un poco de lado el caso de Terry para centrarse en Heath, el preso que mostraron en un par de escenas en el capítulo anterior acusado de asesinar a dos niñas y que se suicidó en prisión. Holly descubre que sobre los cadáveres de las pequeñas encontraron ADN de Heath y que varios testigos confirmaron haberle visto en el lugar donde se cometió el crimen ese día a pesar de que Heath no se encontraba en la ciudad aquel día.

¿No os suena esta historia?

Exacto, Holly descubre que el caso de Terry y Heath son idénticos: infanticidios con testigos oculares y pruebas en los cuerpos que inculpan a estos dos hombres que, al mismo tiempo, pueden demostrar que no se encontraban cerca de la escena de los asesinatos aquel día. Pero eso no es todo: nuestra peculiar detective privada, a lo largo de la investigación que hace en este episodio para aclarar si Heath es o no el culpable de los cargos de los que le acusaron, también averigua que hay una tercera persona (María) acusada de un crimen con las mismas características previamente mencionadas y que sigue con vida en la cárcel, reivindicando que ella es inocente y confesándole a Holly que si dijera quién es el verdadero culpable la ingresarían en un psiquiátrico.

Madre mía, me encanta esta serie, cada vez se pone mucho más interesante.

Pero esto no es lo único porque si estos asesinatos siguen el mismo patrón, cualquiera podría pensar que los responsables están relacionados: correcto. ¿Os acordáis cuándo una de las hijas de Terry le dijo a Ralph que a su padre le había hecho un rasguño un enfermero? Pues ese enfermero era nada más y menos que Heath, que se encargaba de cuidar al padre de Terry (Peter) en la residencia en la que se encuentra. Pero además de eso, un mes antes de este suceso Heath viajó a Nueva York y conoció a María, la cual le arañó en mitad de una actividad pasional.

Ya que he mencionado al padre de Terry, Holly consigue entrar en la residencia para verlo tras enterarse de que la policía habló con él para intentar obtener información sobre Heath. No obstante, se volverían con las manos vacías porque el anciano empieza a contar anécdotas del pasado y, justo cuando Holly estaba decidida a irse al ver que solo iba a escuchar desvaríos, viene una oración que seguro no la dice por nada Peter: “no era quien era, nos engañó”.

No sé a quién se refiere porque cuando Holly le pregunta el hombre sube el volumen de la televisión para dar por terminada la conversación.

Así no, señor, así no.

La camarera que atiende a Holly en este episodio da en el clavo: es como un virus. Arañas a alguien y esa persona termina cometiendo un asesinato. Para rizar más el rizo, Ralph descubre que la noche en que supuestamente Terry cometió el asesinato, va a un club nocturno para limpiarse. Vale, eso ya lo sabíamos pero la novedad es que, por medio de las cámaras de vigilancia, Ralph se da cuenta de que Terry pudo arañar al dueño del club.

¿Estamos ante otra posible víctima de este virus? ¿O tal vez son ya dos? Porque Jack, el policía, sigue en este episodio con una irritación muy extraña en el cuello y que parece que nadie más ve.

Bueno, más que virus deberíamos hablar de doppelgänger, no siendo Terry el único que parece tener un doble malvado.

Además, en este episodio seguimos con el tema del folklore de terror, ya que se mencionan las leyendas del Coco y el Devorapenas, una criatura que asesina a personas y se nutre del dolor de los que lloran su muerte. ¿Una simple leyenda? Probablemente no viendo el rumbo de la historia pues descubrimos que no solo han muerto estos cuatro niños sino que también, por diferentes circunstancias, han fallecido familiares tanto de las víctimas como de los acusados.

O ya no morir sino ser señalados por los crímenes que cometieron supuestamente los acusados, tal y como hemos ido viendo que sufren Marcy (la mujer de Terry) y sus hijas, que deben cargar con las acusaciones vertidas contra Terry aunque ellas no tengan ninguna culpa. Marcy ni siquiera puede cenar tranquilamente en un restaurante porque un hombre empieza a amenazarla, teniendo que sacarle Ralph de ahí porque curiosamente se encontraba cenando en el mismo sitio.

Como podéis ver, el caso cada vez se pone más interesante y va introduciendo progresivamente elementos a los que nos tiene más acostumbrados King. Personalmente, me parece muy interesante que se vayan por el terreno del folklore porque es un tema del que se puede sacar mucho jugo. Ya veréis cuando se entere Ralph, él que es tan creyente de estas cosas (ironía activada).

Pero, ¿no echáis de menos a alguien? Sí, en este episodio vuelve a salir nuestro misterioso encapuchado. ¿Os acordáis del chico que robó la furgoneta en la que después supuestamente se vio a Terry? Pues parece que le entran remordimientos y va a hablar con Ralph para contarle que un hombre con capucha fue quien le quitó el vehículo, insistiendo en el terror que le provocó ver esa figura.

¿Os está gustando esta serie? A mí me encanta.

¡Nos leemos!



el autor

Soy una pobre alma en desgracia que espera su carta de Hogwarts todavía en el Castillo Ambulante. Maestra y friki desde que tengo uso de razón. Devoradora de novelas y mangas. Amante del cine y el anime. Mis padres son DC y Marvel.

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