InicioSeriesAnálisis de Separación. Temporada 2. Capítulo 9.

Análisis de Separación. Temporada 2. Capítulo 9.

Bienvenidos de nuevo a las oficinas de Lumon, la empresa con los mejores trabajadores del mundo. Aquellos que no es que vivan para trabajar, sino que, directamente, no tienen vida más allá del trabajo. Bienvenidos a Separación.

Casi tres años después del impactante final de su primera temporada, por fin Apple TV estrena la segunda tanda de capítulos de Separación, distopía en la que una gran empresa inserta un chip en el cerebro de sus trabajadores que les genera una disociación: cuando están fuera de su trabajo (fueri), no recuerdan nada de su vida dentro de la empresa, mientras que dentro de ella (dentri) no recuerdan nada de lo que les espera fuera de Lumon.

Análisis de todos los capítulos de Separación

A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS DEL OCTAVO CAPÍTULO DE LA SEGUNDA TEMPORADA DE LA SEPARACIÓN.

2 3

Queda solo un capítulo para el final de la segunda temporada de Separación y los guionistas han tenido que poner toda la carne en el asador antes del cierre de esta segunda tanda de episodios. Tras dos episodios centrados en escasos personajes y desligados de la trama principal, el ritmo se ha resentido y parece que han tenido que pisar el acelerador, lo que no quiere decir que la trama no tenga interés.

El resumen de “Las horas extras”, título de este noveno capítulo, es que se centra en despedidas. Porque hay, al menos, tres personajes que parecen desaparecer de la serie.

El primero de ellos es la niña Huang, que se revela como una becada más de Kier, al igual que Harmony Cobel. Es expulsada por Milchick, que le tenía ganas a su ayudante desde que leyó el informe sancionador de la junta de Lumon.

Por su parte, Milchick desafía por primera vez a sus superiores tras todas las pequeñas gotas que han ido llenando el vaso: el informe sobre su forma de utilizar las palabras, la enorme presión a la que está sometido, el hecho de regalarle un retrato de Kier Eagan negro… Veremos a ver qué lugar ocupa el director de la planta separada tras su enfrentamiento con Lumon. ¿Tal vez otro aliado de Mark?

El segundo de ellos es Irving. Quién nos iba a decir que en una serie de televisión iban a compartir escena Christopher Walken y John Turturro, dos de los mejores actores de la historia del cine. Resulta que Irving estaba espiando a Lumon (no está muy claro el porqué) y la empresa le ha pillado, por lo que envían a Burt, una especie de sicario de la empresa para llevarle hasta ellos.

3

Craso error, porque, como en aquella joya llamada Olvídate de mí, el verdadero amor no entiende de memoria. Solo así se explica que el romance entre los dentri de Burt e Irving renazca en su versión fueri. Y Burt decide “salvarle” mandándole en un tren con billete de ida hacia no se sabe bien dónde.

El tercero de ellos es Dylan. Al igual que con la señorita Huang, la original aventura entre marido y mujer se ha resuelto de forma precipitada tras dos capítulos que han roto el ritmo original de la temporada. La mujer, tras confesárselo al Dylan exterior, destroza el corazón de la versión interior. Nuevamente, los trabajadores de Lumon no son tratados como personas completas. Dylan decide dimitir de Lumon, marchándose por el ascensor hacia un destino fatal.

En cuanto a Helly, vemos a su propia fueri y antagonista desayunando con su padre, en la que se demuestra que tienen una relación en la que hay de todo menos amor y que, probablemente, Helena esté embarazada (eso del huevo crudo…). ¿Será de Mark? Sería una explicación de que Jame Eagan, padre de Helena, se presente en la planta separada frente a una Helly que intenta averiguar donde está el pasillo negro que dibujó Irving.

1 3

Finalmente, Mark y Devon se reúnen con Harmony Cobel. Juntos van a la cabaña de partos, donde parece que Jame Eagan se dedica a reproducirse con distintas mujeres. En dicha cabaña asistiremos al interrogatorio de Cobel y Devon al dentri de Mark.

El noveno capítulo de Separación se pasa en un suspiro y contrasta, para mal, con los dos capítulos anteriores. Me sabe mal decirlo, pero el octavo capítulo lastró demasiado el ritmo y eso se nota en un episodio que va tan rápido que no da tiempo a asimilar muchos de los acontecimientos que suceden. Esperemos que el final compense esta montaña rusa narrativa.

¡Un saludo y sed felices!

¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!

Fernando Vílchez
Fernando Vílchez
Comecocos. Intento aprender como si viviera para siempre y vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.
ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes