Continuamos analizando Star Trek: Starfleet Academy (Academia de la Flota Estelar), la serie que, creada por Gaia Violo, es la duodécima (novena en live action) de una franquicia que en este 2026 cumple sesenta años. El noveno episodio y penúltimo de la temporada, que hoy nos ocupa, se titula Noche 300 y viene con un reencuentro muy fuerte que reconfigura las piezas de cara a lo que viene. La serie puede ser vista por Skyshowtime para España y Paramount+ para América Latina.
Hola otra vez, trekkies y no tan trekkies. Aquí otra vez para analizar un nuevo capítulo de Star Trek: Starfleet Academy cuando queda ya solo uno para finalizar una primera temporada que pinta para dejarnos más que satisfechos después de no haber empezado tan bien, pero la cruel ironía es que nos hemos encontrado en la semana con el anuncio de que la próxima será la última. Una triste noticia que, además, deja a la franquicia sin serie a la vista de aquí a un tiempo, ya que a Star Trek: Strange New Worlds le quedan por emitir dos temporadas, que serán las últimas y habrá que ver si en algún momento llega al anunciada Star Trek: Año Uno.
Creo que Starfleet Academy paga el precio de sus primeros tres episodios y, de hecho, yo venía, en estos análisis, preguntándome si los mismos no habrían hecho ya alejarse a muchos fans. Habida cuenta de que la serie no ha respondido en audiencia es posible que así sea y sería una lástima, porque mejoró mucho después y está concluyendo su primera temporada con un balance que pinta para positivo. ¿Demasiado tarde quizás? Es posible. Como La Rueda del Tiempo (aquí nuestros análisis), que mejoró ostensiblemente sin que muchos de los fans de la saga literaria se enteraran porque ya la habían abandonado.
En fin, habrá que tratar de no llorar y, por el contrario, celebrar que todavía tenemos una temporada más por delante. Ignoro qué tan avanzada estará la producción de la misma (tengo entendido que bastante), pero espero que aún no lo suficiente como para no poder darle a la historia un cierto final, que es lo que merece. Mientras tanto, seguiremos aquí analizando los capítulos que sigan llegando y, de momento, vamos al que nos ocupa.
El episodio está dirigido por alguien muy querido por los fans de la franquicia como Jonathan Frakes, en lo que constituye su debut en tal rol para esta serie, pero ya ha desfilado por varias del universo trekkie. Hay mucho para contar, así que nada mejor que comenzar a hacerlo, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer en esta web los análisis previos, tanto de esta como de otras series o películas de la franquicia.
Análisis de Star Trek: Starfleet Academy
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Crítica de Star Trek: Sección 31
Mensajes Encriptados
Esta vez la bitácora inicial corre por cuenta de Ake, quien nos pone al tanto de que, como indica el título del capítulo, ha llegado la noche 300, lo cual implica el cierre de año en la Academia, con lo que ello conlleva de fin de un ciclo y prólogo de otro para los cadetes. Nos cuenta además, que están en camino a Betazed para la ceremonia de asunción del nuevo gobierno, tal como justamente había quedado convenido.
Vance se comunica holográficamente para informarle que ya saben qué buscaba Braka en la base atacada, pues ha robado una variante sintética de Omega puro conocida como 47-Omega que muy posiblemente recordemos de Star Trek: Voyager y que tiene, según dice, un poder de destrucción apocalíptico que ya ha puesto a prueba en una zona espacial deshabitada, pero que no hay modo de prever qué trama hacer en el futuro con la misma.
Entretanto y del lado de los cadetes, Jay intenta con distinta suerte involucrar a sus compañeros en un ritual gastronómico klingon para sumarlos a su clan, pero Caleb da impresión de ni siquiera estar allí; su cabeza está en otro lado y, de hecho, se retira. Después de un encuentro algo incómodo en los corredores con Tarima, se encierra en su habitación para escanear frecuencias activas en busca de mensajes de su madre y en ello está cuando es sorprendido por la presencia de Sam.
Esta se encuentra algo depresiva, pues ahora, que tiene incorporados flamantes recuerdos de niñez, es como si toda su vida se redefiniera y no puede evitar sentirse algo tonta o ingenua al recordar su etapa previa en la Academia. Caleb busca darle ánimo con que, ya sea con recuerdos de infancia o sin ellos, siempre fue para el resto alguien genial, querible para el resto y eficiente cada vez que la necesitaron.
En cuanto a su búsqueda, dice que para esta altura su madre ya debería haberlo contactado, por lo que infiere que quizás no pueda hacerlo o bien los mensajes están encriptados de un modo que él no logra descifrar. Sam sugiere que la clave debe ser alguna palabra de su infancia que ella sepa que solo él conoce y así es como a la mente de Caleb acude el recuerdo de Ishaani, luna de su mundo natal cuyo nombre funcionaba para él casi como anagrama del de su madre (Anisha), quien solía referirse a la misma como “nuestra luna”…
En efecto, al introducir la palabra, aparece una larga lista de mensajes que su madre estuvo enviándole durante casi dos años. Se emociona hasta las lágrimas y comprueba que hay desde saludos de cumpleaños hasta indicaciones de propia ubicación para que la encuentre, diciéndole incluso en el último de esos mensajes que la encontrará en Ukeck, mundo que se halla por fuera de los límites de la Federación.
Con la buena nueva, Calem va en busca de Nahla para ponerla al tanto y pedirle autorización para salir en su búsqueda, pero al ingresar al puente de mando advierte que no es el mejor momento: Ake y Kelrec están en pleno análisis de la situación actual y dicen que hay en los límites de la Federación muchas naves Venari creando un cerco de minas 47-Omega, por lo que habría que prohibir cualquier excursión fuera de la misma.
Consciente pues de que no está dado el contexto para obtener autorización alguna, se marcha sin decir palabra y dispuesto a actuar por propia cuenta. Su plan es robar una lanzadera, pero una vez más se encuentra con Sam y esta le dice que no podrá hacerlo sin ella, pues necesita coordinar el campo warp de la misma con el de la Athena si no quiere acabar como “salsa espacial”.
Y pronto están también allí Darem y Genesis: el primero no es problema porque está totalmente alcoholizado, pero de la segunda ya conocemos su devoción por el cumplimiento de las normas, así que está a punto de ir a delatarlos, pero no llega a hacerlo porque Sam cierra la lanzadera a tiempo y la convierte en compañía involuntaria…
Polizones
Una vez que la lanzadera parte de incógnito con sus cuatro tripulantes, Jay encuentra la tableta de Caleb con los mensajes de su madre y se la lleva a Tarima, que de inmediato entiende qué está pasando y van ambos a hablar con Ake y Reno.
Puesta al tanto Nahla, que se siente responsable por el muchacho, pide permiso a Vance para partir con la Athena una vez que haya dejado al resto del personal en Betazed. Más que autorizarla, Vance se compromete a mirar para otro lado y, en todo caso, le advierte que estarán fuera de los límites de la Federación y nada podrá hacer para auxiliarles o rescatarles si se hallaran en problemas.
Aun sabiendo de tal riesgo, y con la compañía de Reno y el Doctor, Nahla parte en la Athena con destino a Ukeck, aunque pronto sabrán que hay a bordo dos polizones mas que son, obviamente, Jay y Tarima que, no pudiendo dejar a la buena de Dios a sus amigos, se han sumado de incógnito…
Rescate Emotivo
Mientras tanto, y entre problemas técnicos, la lanzadera consigue llegar a Ukeck y el grupo infiltrarse en el mercado local disfrazados de lugareños. Alguien le pone a Caleb un arma al cuello y, para su sorpresa y alegría, es Anisha (Tatiana Maslany), lo que da lugar, desde luego, a un reencuentro que es pura emoción de ambas partes.
Ella cuenta que Braka la hizo salir de prisión, pero se hizo pasar por muerta para sacárselo de encima y se dedica desde entonces a reparar naves. Un momento de tensión se produce cuando ve a los amigos de Caleb y sospecha que puedan ser espías Venari. Él busca tranquilizarla con que son confiables, pero evita deliberadamente mencionar cualquier vínculo con la Flota o la Federación que pudiera ponerla en alerta.

Ellos se hacen pasar por compradores de repuestos en busca de un relé para la nave (lo cual no deja de ser cierto) y Anisha les prepara uno que les permite ocultarse de los Venari mientras un asombrado Caleb celebra que su madre haya preservado e incluso perfeccionado sus habilidades de ingeniera.
En ese momento, altavoces informan que Venari Ral tomará posesión efectiva del planeta y se da a aquellos que no sean ciudadanos una hora de plazo para marcharse. Anisha les recomienda largarse cuanto antes, pero Caleb anoticia a sus amigos que ha decidido quedarse, generándose escenas de tristeza. A los fines de alejarlos, intenta mostrase desagradable y echa a cada uno en cara sus defectos, pero no funciona: Sam le estrecha igualmente un abrazo como para no soltarlo…
De todos modos, ya no hay tiempo de nada. Los Venari están allí y los jóvenes son detenidos por las fuerzas de seguridad ocupantes que, habiendo encontrado la lanzadera, quieren saber quiénes son y por qué tienen consigo tecnología de la Federación. Ellos se justifican con que son compradores y la madre de Caleb sale sorpresivamente a avalarlos, pero un llamado de Ake complica las cosas y si bien Caleb intenta disimularlo haciéndose pasar por vendedor de insignias de la Flota, ya es demasiado tarde…
Hay intercambio de disparos y Anisha cae herida. Desde la Athena no pueden transportarlos porque los Venari han colocado en torno al planeta una barrera que lo impide, así que, para hacerlo, no queda más remedio que ingresar en la atmósfera con la propia nave.
Una vez que rescatan al grupo, Anisha incluida, la Athena queda sin embargo atrapada entre tres naves con rayos tractores y, con todo el dolor del alma, Nahla toma la crucial decisión de separar el platillo, con el cual logran escapar a impulso warp. Al borde de las lágrimas, no obstante, dice que no entregará la nave así como así…
Pero cuando quieren ingresar a zona de la Federación nuevamente, se encuentran con lo que es casi un campo minado de 47-Omega en torno a la misma. Habida cuenta, Ake ordena enviar un mensaje a Vance para ponerle al tanto de la situación y da instrucción de meter la Athena en una nebulosa para estar a resguardo de los sensores.
En emocionante escena, el Doctor se reencuentra con Sam y se confunden en un abrazo de felicidad mientras ella lo llama “papá”. Se aboca luego a atender a la madre de Caleb y consigue felizmente recuperarla, pero una sombra de preocupación se apodera del rostro de ella cuando descubre en derredor tanta insignia de la Flota y, ni qué decir, al ver entrar a Nahla en la enfermería…

Balance del Episodio
Starfleet Academy nos ha entregado otra vez un muy buen capítulo (no a mi juicio tan bueno como el anterior, hasta ahora el mejor de la temporada) que vuelve a demostrar que Johathan Frakes sabe lo que hace cuando se pone detrás de cámaras y, por cierto, ya ha pasado por todas las series live action de la franquicia con excepción de Star Trek: Enterprise y, obviamente, la original.
Las entregas que ha dirigido son invariablemente buenas, demostrando no solo su oficio sino también lo bien que conoce la franquicia y me sigo preguntando cómo es posible que nadie le haya asignado aún una película dentro de la misma cuando lleva tan puesta en el corazón la casaca de Star Trek e incluso ha manifestado lo mucho que le gustaría hacerlo.
Un episodio que redefine unas cuantas cosas, pues el reencuentro entre Caleb y su madre plantea un escenario en el cual uno de los dos (o los dos) deberá decidir de qué lado de la historia se pone. La cuestión, claro es que, tras dieciséis años separados, es absolutamente lógico que hayan seguido caminos distintos que los han alejado. Saber que Caleb está ahora en la Flota (y apadrinado por Ake) es para Anisha un golpe duro, pero a la vez la Flota le ha salvado la vida y ello la pone en difícil encrucijada.
Para Caleb el panorama no es distinto, pues en caso de que su madre decida darle la espalda a la Flota, se le planteará el dilema acerca de si seguirla a ella o a sus nuevos amigos, ahora que, mal que mal, ha encontrado junto a ellos un lugar en el universo. Por cierto: estuvo bastante grosero con Jay al levantarse de la mesa durante el ritual…

Decíamos que Frakes conoce bien la franquicia y en este episodio hemos reconocido varios tópicos clásicos de la misma: la desobediencia a la autoridad en pos de seguir la propia conciencia, el robo de nave, el desprendimiento de platillo y el ingreso en la atmósfera con nave completa, cuyo más reciente antecedente podemos encontrar en Star Trek: Discovery.
Se nos cruzan, por supuesto, muchas imágenes de alguna película o serie y el temido alejamiento del espíritu trekkie parece ya definitivamente sepultado, incluso a riesgo de que se pueda objetar y no sin algo de razón, que hay demasiadas referencias nostálgicas donde deberían haber conceptos nuevos. Lo que es seguro es que nadie puede acusar a la serie de no respetar la esencia…
Hay también algunos detalles fortuitos en el episodio que pueden hacer chirriar. Vaya mala suerte, por ejemplo, la de Caleb en contactar a su madre el mismo día en que los Venari cierran la zona en que se halla. Y vaya buena suerte, por el contrario, el encontrarse con ella en medio de la feria; ignoro las dimensiones del planeta o cuánta sea la porción habitada, pero parece demasiada casualidad…
También llama la atención que algunas cosas sigan funcionando tal cual en el siglo XXXII, como el mencionado desprendimiento de platillo o el ocultarse dentro de una nebulosa para burlar sensores. ¿No se han mejorado en casi mil años los sistemas de detección?
Pero dejando afuera esos detalles, el episodio ha ofrecido sendas y buenas actuaciones de Sandro Rosta y Tatiana Maslany, además de una siempre eficaz Holly Hunter, que me hace temblar un poco cada vez que amaga sobreactuación, pero por suerte son solo momentos, y bien fugaces, como lo son también los del histérico coqueteo entre Caleb y Tarima que, allá por los primeros episodios, me hicieron temer que acabarían devorándose la serie, lo cual, por fortuna, no está ocurriendo hasta aquí.
Habrá que ver cómo sigue lo del campo minado y si el plan de Braka pinta para una nueva Quema o algo así. Lo sabremos en el próximo capítulo que, esperemos, sea un buen cierre para una temporada que, tras los temores iniciales, pareciera estar terminando por aprobar largamente y convertir a la serie en un interesante aporte para la franquicia, más allá de que le hayan ya bajado impiadosamente la guillotina de manera anticipada.
Les espero para analizarlo. Hasta entonces y sean felices. Larga vida y prosperidad…




