Tras una larga espera llega a nosotros por intermedio de Disney+ la segunda temporada de The Artful Dodger (El Maestro de la Evasión), la serie que, creada por James McNamara, David Maher y David Taylor para Sony Pictures, hace de spin-off a la vez que de secuela a la inmortal novela Oliver Twist de Charles Dickens. La analizamos…
Hola otra vez, ¿cómo han estado estos poco más de dos años? Para ser honesto pensé en algún momento que no nos volveríamos a encontrar, sobre todo por lo mucho que demoró en ser confirmada la segunda temporada de The Artful Dodger (seis meses). Hubiera sido en verdad una pena si se cancelaba pues la primera, aun con sus puntos flojos, salía más que airosa del difícil desafío de no solo continuar sino además ampliar el universo creado por el enorme Charles Dickens en el siglo XIX.
Y eso es precisamente lo que continúa haciendo esta segunda temporada que, una vez más con ocho episodios, mejora a la primera sin dejar de mantener el equilibrio entre el legado a la inmortal obra en que se basa y la búsqueda de nuevos horizontes. Después de todo, ya no estamos en los húmedos y lóbregos callejones de la fabril y hacinada Inglaterra sino en la soleada Australia, sin que ello signifique que la desigualdad y la corrupción no estén presentes, sino que, en todo caso, asumen nuevas formas y rostros.
Pero pasemos pues a ver qué ha ocurrido en esta segunda temporada de The Artful Dodger, cumpliendo en advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA e invitando, si aún no lo han hecho, a visitar aquí el análisis que en su momento este redactor hiciera de la primera…
El Juego del Ahorcado
Habíamos quedado al final de temporada anterior con Jack (Thomas Brodie-Sangster) salvándole la vida a Belle (Maia Mitchell), pero acabando en prisión acusado de haber asesinado al inspector Gaines. Retomamos seis meses después y ella no le ha visto desde entonces, pero está intentando salvarle de la horca al haber dado con un testigo que podría testimoniar a su favor.
Pero la ejecución se adelanta de manera sorpresiva y llega al momento preciso de verle pender de la soga. En llanto, acude a descubrirle el rostro y resulta que no es Jack, sino otro preso que Fagin (David Thewlis) ha puesto en su reemplazo: un asesino múltiple que prefirió ese destino antes que el tristemente célebre penal de la Tierra de Van Diemen.
Fagin tiene todo listo para sacar a Jack de Australia, pero este no quiere y, de hecho, sigue practicando clandestinamente la medicina a las órdenes del doctor Sneed (Nicholas Burton) y del anciano y alcohólico profesor MacGregor (Kym Gyngell). Allí se lo encuentra Belle y hay recriminaciones mutuas por los seis meses de incomunicación sin que ninguno de ambos sepa que Fagin ha destruido cada carta a fin de que Jack se quitara a la joven de su cabeza para no acabar muerto.
De hecho, los casacas rojas le andan a la caza y lo capturan gracias a una zancadilla de Henry Boxer (Luke Bracey), inspector llegado de Inglaterra en reemplazo del fallecido Gaines. Logra, no obstante, obtener libertad condicional por la inesperada ayuda de Sneed, quien manifiesta necesitar sus servicios médicos por estar sobrepasados los hospitales. Boxer acepta, pues en efecto existe tal beneficio si el reo puede brindar un servicio útil a la sociedad. Y Fagin será su tutor y garante…
De más está decir que nada de ello gusta a Lady Jane (Susie Porter), quien pone como condición que Jack no se acerque a su hija ni esta ejerza la medicina aunque, en privado, le enseña luego una carta de recomendación al Real Colegio de Cirujanos cuyo curso está dispuesta a dejar seguir si se olvida de Hawkins.
Asesinatos en Serie
Un hermano del gobernador al que apodan Dickie (Jeremy Sims) ha llegado a Port Victory y da impresión de libertino e inescrupuloso, además de haber tenido en el pasado algo con su hoy cuñada. Trae consigo un joven ayudante llamado Phineas (Zac Burgess), con el cual la eterna casamentera Fanny (Lucy-Rose Leonard) entra en rápida relación.
Lady Jane, a todo esto, quiere acomodar a su hija con el recién llegado Boxer, pero este se muestra más galante y respetuoso que acosador y se le ve, de hecho, de hecho, más interesado en resolver una serie de crímenes en el suburbio marginal de Devil´s Elbow, con víctimas apuñaladas pero extrañamente luego suturadas. Pide asesoramiento médico a Belle, a la vez que le recomienda no andar por esa zona que visita tan seguido para asistir a los necesitados.
Fiesta de Disfraces
Jack y Belle no deberían verse, pero se las terminan apañando siempre para hacerlo cada vez que necesitan mutua ayuda o consejo médico, ya sea para una transfusión (inédita en la colonia) o para tratar una epilepsia. Es en uno de esos encuentros que él se anoticia de las cartas que ella le enviara día a día, lo cual deviene en fuerte encontronazo con Fagin.

Pero a la vez la pareja sufre cortocircuito propio cuando, mientras operan una mujer a bordo de un carruaje en movimiento, Belle cree percibir que Jack lo disfruta. Le recrimina que tienen diferentes formas de entender la medicina y la vida, a lo que él replica que las diferencias deberían unirles en lugar de separarlos.
Fagin, en tanto, contacta a un juez que, soborno mediante, podría dejar en libertad a Jack, pero implica quince mil libras. Como Fagin siempre tiene una solución a mano, ha robado un maletín oficial que le decepciona al principio por estar lleno de cartas, pero una de ellas incluye una concesión por veinte mil libras para invertir en tierras…
Sale pues a la pesca de ricachones de poca monta a los que venderles acres que quizás ni siquiera existen para así crearse cierto “prestigio” y atraer a la red a peces más gordos. Pero para falsificar un documento oficial y que parezca auténtico, necesitan uno original y solo pueden obtenerlo en la Casa de Gobierno, donde una fiesta de disfraces les sirve de ocasión ideal para infiltrarse.
En la misma, Jack y Belle se encuentran nuevamente e incluso coinciden en ayudar a una niña que dice ver a un niño triste y a la que Jack interpreta como epiléptica. Fanny, en tanto, tiene junto a Phineas un momento cerámico a lo Ghost, pero el romanticismo llega a su fin cuando él engancha su cabello en el torno y acaba desnucado para desesperación de Fanny…
Descubierta por Fagin, este se ofrece a hacer desaparecer el cuerpo si ella le ayuda a falsificar un documento oficial. Al acceder la joven y ver Fagin el resultado, queda impresionado por su caligrafía y le augura un gran futuro criminal, emocionando a Fanny el saberse dueña de una habilidad.
Pan por Metro
Fagin logra estafar a unos cuantos con el asunto de tierras, pero la cantinera Rotty (Brigid Zengeni), en venganza por sus deudas en comida y bebida, le arruina todo al poner en evidencia su prontuario. Por suerte, aparece Fanny, quien siente culpas de que Phineas haya sido dado por desaparecido y se considera su asesina. Teme que el cuerpo acabe siendo hallado, pero Fagin la tranquiliza con que hace bien su trabajo.
En agradecimiento, ella le pasa el dato de que habrá un intercambio cultural con Francia y la delegación de dicho país buscará convencer a los ingleses de las ventajas de adoptar su metro patrón que, hecho en platino, han traído a tal efecto: música para los oídos de Fagin, que comienza a urdir un plan y Jack ofrece su ayuda a cambio de una porción del metal para sus operaciones.
Llegado el evento, Fagin se presenta con un carrito de pan y provoca tal tumulto que, haciendo caer el metro patrón y cubriéndolo Fanny con su vestido, logran robarlo y dejar en su reemplazo una baratija sin peso ni valor. Indignados, los franceses denuncian robo, pero Edmund y Dickie replican que los ladrones son ellos al quererles estafar con un metro falso.
Fagin, Jack y Flashy (Aljin Abella), de todos modos, terminan perdiendo el metro en el alcantarillado con una inundación, pero al menos saben que el gobernador no los busca. Así se los comunica Fanny, quien es admitida como nuevo integrante en la banda.
Operación Fallida
En Devil´s Bow y luchando contra los prejuicios por su origen social, Belle reconoce en una muchacha un aneurisma aórtico, mismo problema sufrido por ella. Necesita a Jack, pero no hay forma de encontrarlo porque está en pleno robo, así que reúne coraje e intenta ella misma hacer la intervención. Pide ayuda a Sneed, pero aun así la paciente acaba falleciendo.
Belle está desconsolada y encima Sneed acude a contarle a su madre que sigue practicando la medicina. Sorpresivamente, sin embargo, la defiende llegado el momento y argumenta que la necesita por estar los hospitales desbordados. En cuanto a la joven fallecida, dice que Belle tomó las decisiones correctas y los pacientes, simplemente, “a veces mueren”.
El Confesor
Boxer se presenta en la residencia de los Fox dando parte de que han encontrado el cuerpo de Phineas, dejado al descubierto por la inundación del sumidero. Insiste a Belle en que no siga visitando Devil´s Elbow y la reacción de Lady Jane es la menos pensada, pues para evitar que su hija ronde lugares peligrosos la asigna con Sneed al hospital.
Ello hace a la joven compartir ámbito de trabajo con Jack y, aun cuando Sneed les dé diferentes turnos, no es tonto y sabe que acabarán encontrándose, por lo que les sugiere “manejar los riesgos” si quieren que haga la vista gorda.
Fanny, temerosa del castigo divino, se dirige a la iglesia en busca de perdón y quien le termina tomando confesión es el corrupto e inescrupuloso Darius Cracksworth (Tim Minchin), que consigue así información valiosa para arreglar cuentas con su odiado Fagin.
Mientras tanto, alcohol y juego de oca de por medio, hay en la residencia del gobernador problemas entre este y su hermano, quien le acusa de no estar cumpliendo debidamente sus funciones y dejar que su esposa tome las decisiones importantes. Furioso, Edmund (Damien Garvey) expulsa a Dickie y este, en venganza, le pone al tanto de que no fue el primer hombre en la vida de Jane…

El Explorador
Fagin, a todo esto, ha vuelto a vender tierras, ahora con el apoyo de Rotty merced a un porcentaje. Pero siempre alguien interfiere y cae en la ciudad un supuesto explorador llamado Ludwig Leichhardt (Toby Schmitz) que, en plan de vender libros, dice haber estado en el centro de Australia y su descripción de hielo y muerte no concuerda con las verdes praderas que promociona Fagin. Retándolo a debate, Leicchardt busca ridiculizar su falta de conocimientos, pero Jack cae a tiempo con el dato de que el tipo es un fraude y no es ningún explorador.
El negocio de las tierras, por tanto, se reactiva y la estrategia funciona, pues Dickie compra acres por veinte mil libras. Pero un aparente funcionario de la Compañía Británica de Indias Orientales arriba a Port Victory y no es otro que Uriah Heep (Benedict Hardie), sucio y artero personaje conocido por los lectores de Dickens. Cuando pregunta por el destino de los fondos de la Corona, Dickie le informa de la reciente compra de tierras, pero no le interesa y recrimina que el principal objetivo siguen siendo los salitrales…
No eres mi Hija…
A todo esto, continúan los asesinatos que Boxer adjudica a alguien con buenos conocimientos de cirugía, lo cual hace sospechoso a Jack. Este sigue teniendo sus encuentros a escondidas con Belle y, en uno de ellos, son vistos por Lady Jane mientras duermen en la despensa del hospital.
Anoticiada Belle por la enfermera Hetty (Vivienne Awosoga) de que su madre estuvo allí, se dirige presurosa a hablar con ella y la encuentra destruyendo las cartas de recomendación mientras le anuncia que hablará con Boxer para que ejecute la sentencia contra Jack.
Después de que Belle le llora e implora, accede a no hacerlo, pero dice ya no reconocerla como hija e incluso, tras marcharse esta, habla de todos modos con Boxer para que arreste a Jack por los asesinatos. Se produce entre ambos una discusión porque el inspector es muy legalista y no comulga con arrestos sin pruebas, pero Jane replica que ella es la ley allí y no hay más que hablar…

La Coartada
Sabiendo Darius que Dickie ha comprado tierras, va a verlo para contarle que Fagin es un hombre inescrupuloso que trabaja para el diablo e incluso lo jura sobre la Biblia. Dickie va entonces en busca de Fagin para exigirle de regreso su dinero, pero resulta que se lo han robado…
Belle, mientras tanto, va a pedir techo a Jack, lo cual disgusta a Fagin pero al joven poco le importa. La situación se tensa cuando aparece Fanny y Fagin menciona que está trabajando con ellos. Belle no puede creer que Jack no abandone jamás su mundo de delito y, encima, arrastre a su hermana. Todo queda mal y ambas se marchan…
Pero los caminos de Jack y Belle siempre vuelven a cruzarse cuando alguno requiere asesoramiento del otro y ello ocurre cuando a él se le presenta como paciente Uriah Heep con el problema de que… orina por el ombligo.
En tanto, sigue habiendo nuevos crímenes y Boxer cae al hospital, pero los testigos coinciden en que Jack estuvo siempre allí, eliminándole ello como sospechoso y entendiendo el inspector que su presunción era equivocada.
Afuera, encuentra a Belle llorando y le ofrece un pañuelo bordado por su difunta esposa, de quien le cuenta que falleció años atrás y pensó que quedaría viudo para toda la vida hasta que la conoció. Algo parece surgir…
Dinamita
Dado que ya nadie tiene las veinte mil libras, Heep termina yendo a ver personalmente a Fagin para decirle que necesita llevar a Inglaterra el dinero o bien una cabeza y lo más probable es que sea la suya. Fagin insiste en que no hay fraude y las tierras existen, pero a Heep poco le importa porque a la Corona solo le interesa el salitre.
Fagin miente diciendo que lo tiene e incluso también cuando Heep le pregunta si tiene una nitrera. Quedan en encontrarse para una demostración, pero Fagin ni siquiera tiene idea de qué es el salitre y hasta lo toma por el nombre de un pirata.
Cuando se entera que es uno de los ingredientes de la pólvora, monta una demostración que es puro engaño, pues mete cartuchos de dinamita dentro de una montaña de mineral y lo hace estallar. Pero Darius descubre el fraude y corre a contarle a Heep, lo que convierte la cabeza de Fagin en objetivo inmediato…
El Asesino
Un brote de cólera ha estallado en Port Victory sin que se sepa cómo se propaga o se cura. Sneed lo adjudica al aire de los barrios pobres y hace poner en cuarentena Devil´s Elbow a pesar de los ruegos de Jack y Belle.
Aun así, estos van allí por su cuenta y se encuentran con Boxer, lo cual genera un cierto triángulo de incomodidad. Jack sospecha que el mal está en el agua y Boxer colabora en la investigación, cayendo así en casa del hermano del profesor MacGregor para enterarse que sufre de cáncer y su hermano ha prometido operarlo, lo cual le hace caer en la cuenta de que está haciendo pruebas y es el asesino.
Al ir en su búsqueda, descubre que ha herido a Sneed y está a punto de abrirlo mientras se queja de cuánto lo han ninguneado por senil. Se produce una pelea y MacGregor golpea deliberadamente a Boxer en su pierna mala haciéndole ver las estrellas, pero este acaba ultimándolo con una jeringa que recoge del piso.
No eres su Hija…
Sabiéndose buscado, Fagin ruega a Jack que le administre algún suero para fingirse muerto en modo Julieta y este termina accediendo a pesar de sus rencores. Cuando llegan Heep y Darius, pues, lo encuentran “muerto” y, por mucho que el segundo insista, el primero no quiere llevarse a Inglaterra una cabeza infectada.
La madre de Belle, en tanto, ha caído también víctima de la epidemia y no tiene más remedio que someterse a Jack. Ella le pregunta por qué lo hace y él responde que simplemente porque son médico y paciente.
A solas con su hija, Lady Jane le confiesa que su padre no es Edmund, sino su tío Dickie, con quien pensaba casarse muchos años atrás pero la plantó yéndose a Ceilán y de allí que le preocupe tanto que ella acabe por correr igual suerte. Su familia arregló casarla con Edmund, a quien ruega que no cuente nada pero no es necesario porque no solo ha escuchado todo, sino que siempre lo supo y nunca dejó de ver a Belle como su hija.
Dickie se aparece exigiendo un título por las veinte mil libras y se lo entregan o al menos es lo que cree, pues en realidad es una confesión de chantaje firmada que le ha preparado Fanny en complicidad con su madre.
Lady Jane se ha curado y todo parece llevar camino de final feliz, pero Jack no está allí, sino que ha marchado a embarcarse nuevamente en la marina por entender que su mundo y el de Belle son diferentes. Enterada esta última parte rauda al muelle antes de que zarpe el buque pero, como con la horca, llega tarde y a la vez no, pues el barco partió, pero Jack no…

Una vez más, todo parece estar bien pero lo último que vemos es a Fagin despertar en un ataúd varios metros bajo tierra y maldecir a Jack…
Balance de Temporada
No solo me alegra que estemos analizando una segunda temporada, sino además haber tenido razón en mi deseo de que la hubiera, pues el universo dickensiano se ha seguido ampliando y para bien.
Es que hay que reconocer que The Artful Dodger es una apuesta de época arriesgada que implica enormes gastos y no todo el mundo ha leído a Dickens como para justificarlos en audiencia. Sin embargo, contra temores de cancelación o recortes presupuestarios, en esta segunda temporada la producción se luce con una paleta de colores deslumbrante expresada en magníficos vestuarios, peinados y escenarios que se ven realzados por la gran fotografía.
Y si la paisajística que podría uno relacionar con Australia sigue sin aparecer, está plenamente justificado en lo desconocido que para la época era aún el interior del territorio, reflejado ello en la proliferación de estafadores y charlatanes que constituyen sin duda una realidad histórica.
Y más allá de habérselo aquí apropiado un farsante (habitual en una época en que no había televisión ni internet), el nombre Ludwig Leichhardt no es inventado, sino que así se llamó justamente un explorador que investigó por esos días las prácticamente desconocidas botánica y zoología australianas.
Pero a lo que voy es a que, ausente por ignoto el interior australiano, tiene sentido que la historia destile Dickens por todos lados al transcurrir mayormente en ciudades costeras en formación que reproducen como espejos las desigualdades sociales, corrupción política, marginalidad y problemas sanitarios de su metrópoli.
Y si hablamos de Dickens, es una pena que haya desaparecido tan pronto Oliver Twist después de su fugaz aparición sobre el final de la temporada anterior y más aún estando interpretado por el bueno de Hal Cumpston, pero de haberse vuelto su personaje más recurrente, se corría el riesgo de que la serie fuese absorbida por la fuerza literaria que este implica cuando el título hace en cambio alusión a Jack Hawkins a través de su famoso apodo.
De todas formas, siguen apareciendo personajes de Dickens y el más impactante ha sido sin duda Uriah Heep por no corresponderse con la novela Oliver Twist sino con David Copperfield, lo cual nos pone ante un interesante crossover que va construyendo un único y gran universo dickensiano. Como datos de color, se ha dicho que Dickens dio a ese personaje sus rasgos de personalidad basándose en el escritor Hans Christian Andersen y si se están preguntando si la reconocida banda británica Uriah Heep tomó su nombre de él, la respuesta es sí…
Paradójicamente, nos vamos separando del célebre autor inglés en otros aspectos, algo lógico al avanzar la serie. En ese sentido, se advierte fundamentalmente el lugar central cada vez mayor que adquiere la historia de amor de Jack y Belle, justamente el personaje femenino menos dickensiano.
Es cierto que a veces cansa un poco tanto encuentro y desencuentro, como también que suena a mucho que, sin ninguna formación universitaria, Jack sea no solo responsable de la primera operación de aorta en Australia, sino también de la primera transfusión de sangre y de descubrir nada menos que el origen y cura del cólera…
Pero las buenas actuaciones de Thomas Brodie-Sangster y Maia Mitchell dan a la pareja una química que la hace creíble y atractiva. En general, todo el elenco está muy bien, aunque los laureles de la temporada se los lleva un increíblemente formidable David Thewlis, lo cual no debería sorprendernos si le hemos visto antes, pero el lugar que ha ido adquiriendo el personaje de Fagin le da posiblidades mayores que las de Remus Lupin en las películas de Harry Potter o Ares en Wonder Woman (2017), por citar ejemplos.

Es que si algo caracteriza a The Artful Dodger es el saber dar suficiente desarrollo a sus personajes, lo cual queda demostrado en el crecimiento que en esta temporada ha tenido Fanny, con mayor protagonismo y gran desempeño de Lucy-Rose Leonard. Y gran incorporación, por cierto, la de Boxer que, sostenido por un solvente Luke Bracey, se erige como un policía respetuoso de las leyes y por entero diferente a Gaines, además de introducir un tercero en discordia en la historia de Jack y Belle. Quizás el único personaje caricaturizado sea Darius, más cerca de Pierre Nodoyuna o el Coyote que de un villano de Dickens.
La banda sonora me sigue a veces chocando al incorporar música de rock (se repiten artistas australianos como AC/DC o Wolfmother) en un contexto decimonónico, pero debo admitir que a veces se ajusta muy bien y crea un efecto divertido, como en la caótica escena de persecución con Blur de fondo (de los pocos no australianos incluidos) o que mientras Fagin prepara los explosivos suene T.N.T., de AC/DC.
En definitiva, The Artful Dodger ha crecido con su segunda temporada y ello no puede sino alegrarnos. Lleva bien el equilibrio entre seguir el universo dickensiano y despegarse lo necesario para construir algo nuevo, proponiendo un atractivo cóctel de época que, amparado en las grandes actuaciones y mezclando romance, thriller, drama médico, comedia negra y denuncia social, se erige como una de las grandes propuestas de hoy.
¿Habrá tercera temporada? Esperemos que sí, pues más allá de que la mayoría de los arcos se hayan cerrado y parezca haber un final feliz para Jack y Belle (quizás demasiado), tenemos rondando aún a Uriah Heep y despertando bajo tierra (en guiño más de Poe que de Dickens) al impagable Fagin, de quien queremos imperiosamente ver más.
Ojalá nos reencontremos aquí para analizarla cuando llegue. Hasta la próxima y sean felices…



