The Mandalorian hace honor a su nombre en esta segunda entrega, con una trama ya completamente centrada en el viaje a Mandalore del protagonista (Pedro Pascal, The Last of Us) para purgar sus pecados. Con la aparición de algunos viejos conocidos de la serie y de Bo-Katan, que seguramente adquirirá una importancia mucho mayor a partir de ahora, este capítulo supera con mucho al anterior y nos recuerda a aquellos momentos en los que la serie fascinó a toda la galaxia.
Las minas de Mandalore
Tras reclutar a un droide para que examine la atmósfera de su planeta natal, Din Djarin se lleva a Grogu con él y comienza a explorar el viejo hogar de su gente, desolado por el Imperio Galáctico. Sin embargo, pese a lo que cree su pueblo, este mundo no está completamente desierto, sino que cuenta con vida. Esto no son buenas noticias para Mando, que acabará en peligro por culpa de los nuevos habitantes de Mandalore.

Por ello, deberá recurrir a su protegido y a Bo-Katan para salvarse. A pesar de las diferencias entre ambos, parecen llegar a un entendimiento y, mientras deciden qué hacer con la información obtenida, luchan codo con codo para sobrevivir al ecosistema hostil donde han entrado.
The Mandalorian: retorno a los orígenes
A lo largo de The Mandalorian, se nos habló de cómo el Imperio arrasó Mandalore sin necesidad de la Estrella de la Muerte. Esta catástrofe, narrada en susurros entre los supervivientes, es determinante para el personaje de Din Djarin y para el devenir del pueblo mandaloriano, y su trauma se ha dejado sentir en cada uno de los diálogos con su gente. La tan esperada visita a este mundo no ha decepcionado, y refleja a la perfección la masacre que hasta ahora solo se nos había sugerido, con una atmósfera muy conseguida y unas escenas de acción rápidas y contundentes.
Este episodio de The Mandalorian, es lo más cercano que ha estado Star Wars al género postapocalíptico, ya que tanto los peligrosos monstruos que intentan acabar con Mando como los robots nos recuerdan a aquellos parajes diezmados por explosiones nucleares o invasiones extraterrestres que tanto hemos disfrutado en el cine, la literatura y el cómic. Este paisaje yermo también sirve para contraponer los puntos de vista de Din Djarin y Bo-Katan: el primero mantiene cierta esperanza, mientras que la veterana de guerra da por perdido su mundo natal.
Cabe preguntarse si Bo-Katan volverá a convertirse en una villana o, al menos, en una aliada difícil para nuestro protagonista. El interés que muestra en los poderes de la Fuerza de Grogu es bastante sospechoso, así como su afirmación de que los mandalorianos lucharon junto a los jedi. Aunque no es del todo falsa, se le ha olvidado mencionar que ella misma se enfrentó a los protectores de la República en numerosas ocasiones durante las guerras clon, como miembro de la Guardia de la Muerte. ¿Está intentando ganarse su confianza para traicionarlo después? Estaremos atentos.

Un viejo conocido de la saga
Los fans más acérrimos de La guerra de las galaxias, que ya reconocieron a la especie de Babu Frik en el capítulo anterior, habrán notado que el robot que acompaña a Mando es R5D4, el droide que el tío de Luke Skywalker iba a comprar en lugar de R2D2 pero al que acabó rechazando por defectuoso. Quizás no se trate del mismo modelo, pero es un guiño muy inteligente: no es necesario saber quién es para disfrutar de la trama, por lo que añade una capa de interés sin alienar a los espectadores casuales. Todo el fanservice de esta saga debería ser así.

Como curiosidad, un cómic no canónico protagonizado por este androide explicó que se trataba de un ser sensible a la Fuerza y que, como tal, decidió sacrificarse para que Luke pudiera tener acceso a los planos de la Estrella de la Muerte. Sin comentarios.
Conclusión
The Mandalorian no ha comenzado con muy buen pie esta temporada, pero este capítulo nos recuerda por qué nos gusta la serie. Mientras que su predecesor sonaba a ya visto, este episodio ofrece algo nuevo a los fans de Grogu y Mando, a la vez que mantiene el tono de aventuras que venía caracterizando a este producto. Su cliffhanger nos invita a seguir el arco de este mandaloriano rechazado por su gente y de los acompañantes que ha ido reclutando a lo largo de los episodios. Esperemos que la entrega de la semana que viene confirme el buen rumbo de la serie.




Lo que más me gustó del episodio es ver que Baby Yoda sí está aprendiendo de todo lo que Mando le ha enseñado y, sobretodo, amé cómo Bo Katan usaba el Darksaber con tanta facilidad a comparación de la dificultad que tiene Din para usarlo… Me pregunto qué pasará con el Mitosaurio 😍😍
Ya veremos. La verdad es que estaría bien que se viera el nuevo aprendizaje de Grogu, aunque sigo pensando que deberíamos haber tenido algo de tiempo para echarlo de menos.
Gracias por el enlace 😉
De nada.