Entramos en la segunda mitad de la tercera temporada de The Walking Dead: Dead City con su quinto episodio titulado Imperialis y lo analizamos. Creada por Eli Jorné y emitida por AMC+, la serie spin-off sigue a Maggie y Negan en la New York postapocalíptica.
Hola otra vez, caminantes y sobrevivientes. De nuevo aquí para analizar otro episodio de The Walking Dead: Dead City, en este caso el quinto de esta temporada final, lo cual significa que solo nos quedan tres por delante y, sin embargo, el rumbo errático continúa, sin casi ninguna subtrama atractiva que logre sobrevivir más de dos entregas a excepción del arco personal de Negan, que es por lejos el más interesante.
Pero pasemos mejor a ver qué ha ocurrido, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer en esta web nuestros análisis previos, tanto de esta como de las demás series de la franquicia.
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Pan y Circo
Después del desastre ocurrido en el episodio anterior con el derrumbe y los socavones, los sobrevivientes del refugio están alterados y más aún cuando Renata les dice que solo tienen comida para un par de meses. Ella intenta convencerlos con que tendrán alimento si siguen cultivando pero no logra convencerlos y más bien recibe insultos cuando les habla de cazar palomas y ratas: no es para menos.
Renata teme que comiencen a robarse las raciones o incluso matarse entre ellos y Maggie urde entonces un plan que saca de la manga: si no se les puede solucionar el tema del hambre, quizás sí al menos lograr que no piensen en ello. Se refiere a mantenerles la energía eléctrica funcionando para que tenga algún incentivo el permanecer allí, pero para eso hace falta metano y hay que salir a buscar caminantes que, por cierto, caen como granizo putrefacto desde la azotea del Empire State.

Básicamente, el plan de Maggie es pan y circo, pero sin pan. Así es como precisamente lo define Negan cuando va a buscarlo al bar para decirle que lo necesita una vez más. A pesar de la ironía, termina colaborando y reúne un grupo variopinto que incluye desde un exbombero hasta un sacerdote delirante pasando por una estrella de cine para adultos. Lo que tienen en común es que son mayormente marginales e inadaptados sociales…
Se trata de una misión peligrosa, pues no están yendo simplemente a liquidar zombies como tantas otras veces puedan haber hecho, sino a atraerlos y capturarlos “vivos”. La lista de elegidos (una especie de Doce del Patíbulo) preocupa a Renata y Maggie admite que son gente de la cual uno se fiaría con luces apagadas, pero sí de la que necesitan para un objetivo tan riesgoso. Y en cuanto a Negan, sobre quien Renata mantiene su desconfianza, Maggie insiste en que no reviste peligro para la comunidad.
Cacería Exitosa
En operativo digno de misión comando, el grupo liderado por Negan se dirige al Empire State, cuyo vestíbulo está repleto de caminantes. Colgada de una tirolesa, una tal Solmari cruza por encima de la marea zombie haciendo sonar su silbato y arrojando bengalas mientras el resto arrojan ratas vivas para atraer a los caminantes y así encerrarlos y llevarlos adonde quieren.
La operación se complica porque la tirolesa está en un momento a punto de ceder y algunos plantean abrir el encierro zombie para ayudar a Solmari. Haciendo sonar su voz de líder, Negan objeta que hacerlo significaría el fin de todos. Por suerte, la muchacha alcanza a salir del peligro por sus propios medios, así que el asunto queda en anécdota y los caminantes arriba del camión.
Ante el éxito de la misión, en el bar hay festejo y bebida. Dillard y Renata, totalmente borrachos, cantan The House of the Rising Sun, tras lo cual él se pone a contar anécdotas de sus días de policía encubierto e incluso, a pedido, les presenta sus mascotas zombies al resto. Pensé sinceramente que ese asunto iba a terminar mal, pero nada pasa…
En la barra, Maggie agradece a Negan por su ayuda y él le convida con un licor casero propio al que llama La Quema y que parece valer su nombre. Ella está al tanto de que Renata le ha ofrecido quedarse, pero también de su renuencia por no querer vivir bajo reglas ajenas.
Negan le dice que, si bien comenzó a entender a New York como posible hogar, también sabe que es ella y no él quien debe dirigir todo eso. Manifiesta nunca haberla visto tan desinhibida, preguntándose si sería así antes de que empezara todo y hasta especula con que podrían haber sido amigos en otra vida…

Dos Pájaros de un Tiro
En el hospital, Luis está atendiendo a todos los que puede, pero Hershel lo nota apesadumbrado y cuando le pregunta el motivo, es porque está en pleno duelo por haberse ya resignado a que su Marisol debe haber muerto. El joven entiende su sensación de pérdida y la compara con la suya propia por un padre al que no conoció, pero en el que piensa todos los días aunque no se lo diga a su madre. Y termina dedicándole a Luis un mural para recordar a Marisol, el cual realiza tomando como base una fotografía.

Renata, mientras tanto, descubre que Fabián ha estado robando raciones de comida y lo encara para reclamárselas. Él dice haberlo hecho por sus hijos y ella le recuerda que los alimentos son de todos. A su pesar, Fabián devuelve las raciones, pero desliza comentarios contra Maggie, a quien ve como responsable de todo, incluso de que él esté allí contra su propia voluntad, pues dice que seguiría en The Bricks de no ser porque Maggie le llenó la cabeza a su esposa.
Un momento después, algo borracho y en la barra del bar, tiene la mala idea de compartir esos mismos pensamientos con Negan que, al verle un arma en la cintura, juega por un momento el papel de que lo entiende y comparte su sentir, pero termina estrellándole una botella en la cabeza y quitándosela.

Los presentes echan a correr y un instante después Renata está allí. Al ver a Negan con el arma en la sien de Fabián, lo llama al orden y le recuerda que no matan en la comunidad. Lejos de hacerle caso, Negan replica que es una comunidad de blandos y “mierdas de gato”. Está furioso de que Fabián pensara matar a Maggie y acaba metiéndole en la cabeza una bala que, al atravesarla, da también en la de una de las mascotas de Dillard: dos pájaros de un tiro, pero el segundo involuntario…
Renata no sale de su estupor y le dice a Negan que entregue su arma y queda arrestado. Ingenua de ella si piensa que le hará caso: solo se le burla, así que Renata parte en busca de ayuda…
Balance del Episodio
Lamentablemente, me sigue quedando cada vez más lejos aquella serie que tanto me gustó y entusiasmó. Las subtramas siguen apareciendo de la nada tan rápidamente como son olvidadas y los personajes experimentan bruscos y repentinos cambios sin que veamos su proceso y evolución.
En el episodio anterior, por ejemplo, nos enteramos de que existía entre Maggie y Luis una atracción mutua de la cual no teníamos idea, pero de repente ninguno de los dos se acuerda de ello.
Y ya que hablamos de Luis, ¿qué lo llevó a convencerse súbitamente de que su esposa está muerta? No lo sé, pero su historia me queda de todas formas repicando y algo me dice que está viva.
Por cierto, ¿a alguien más le llamó la atención que la joven que participó de la misión y casi cae entre los caminantes se llame Solmari? Parece ser el nombre invertido, pero no quiero aventurar nada, solo decir que si los tiros vinieran por ese lado sería demasiada obviedad: espero pues que haya sido una casualidad…
Tampoco sabemos en qué momento pasó Fabián a odiar tanto a Maggie como para pensar en matarla con un sentimiento del cual no había dado indicio hasta ahora. Todo su discurso acerca de haberse ido de The Bricks por culpa suya es para mí totalmente nuevo.
¿Y qué pasó con el temblor? ¿No temen ya réplicas? Sorprende la liviandad con que hablan de los socavones mientras siguen viviendo en el mismo edificio (que tampoco es que se vea tan dañado) y no temen siquiera que el suelo vuelva a moverse. Por el contrario, siguen trabajando debajo del mismo y produciendo metano como si nada en las vías del tren subterráneo.
Se me había ocurrido en el análisis anterior que quizás la necesidad de comida y medicamentos les llevase a tener que hablar una vez más con La Comerciante, pero nada: ese personaje pasó por la serie sin pena ni gloria como varios en esta temporada.
La evolución más interesante sigue siendo la de Negan, con su conflicto entre el que fue y el que no logra aflorar ni quiere ser. Está claro que se ha propuesto dejar atrás su pasado, pero no lo convence el futuro que se le ofrece, por lo menos allí en el refugio.
Lo de Fabián contándole acerca de sus intenciones para con Maggie fue de parte de este realmente estúpido, pues debería haber sabido de la amistad entre ellos, pero el momento del disparo a la cabeza fue realmente impactante y una gran paradoja considerando que Negan le había salvado en las jaulas.
Lo que queda claro es que si lo mató fue por Maggie, que es una de las dos personas en las que reconoce su redención. Negan no puede ya borrar lo que hizo con Glenn, pero su conciencia (o quizás su inconsciente) ha buscado compensarlo salvando en algún momento a Hershel y ahora a Maggie, más allá de que esta no se haya aún enterado.
Y el escenario se presenta ahora para él por demás complicado. ¿Qué pasará? ¿Se irá por cuenta propia o acabará encerrado como ya alguna vez lo estuviera? ¿Cuál será la postura de Maggie? Incluso la amistad de Negan con Dillard puede irse al traste al haberle disparado a una de sus mascotas, aun cuando no haya sido adrede.
En fin, nos quedan solo tres capítulos para concluir la serie y, por lo menos en lo que a mí respecta, el futuro de Negan es lo único que realmente me motiva a esperar el próximo, ya que lo demás aparece y se olvida.
Les espero aquí para analizarlo. Hasta entonces y sean felices…



