Bienvenidos, auténticos creyentes, a La Tapa del Obseso, la sección de Raúl Sánchez.
Bueno, ¿qué te parece From, amado lector?. Sí, la serie de la HBO. La del pueblo al que llegas después de ver un árbol cortando una carretera. La del pueblo del que cuando llegas ya no sales nunca. La del pueblo en que salen monstros por la noche que te van a por ti a comerte las entrañas de forma poco civilizada. La del señor negro diciendo cada 30 minutos a alguien «eh, eh, eh, mírame a los ojos», como si fuese Luis Aragonés con Romario.
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From bebe mucho de Lost. Hay que decir que en la primera temporada la trama estaba bastante contenida y no había muchas ramificaciones, pero conforme han ido sucediéndose las siguientes, los años y las eras la trama no puede estar más desparramada. Queda una temporada y todo huele no ya a humo negro sino a tongo gordo, algo más o menos habitual en las series de este siglo. No es nada personal, solo que conforme tienen una buena idea de inicio, desde ahí siguen tirando del chicle hasta que hay agotamiento, aburrimiento y se acaba como narices sea. Qué más da si da lo mismo. Qué es eso de tener pensado el inicio, el nudo y el desenlace, boooo.
Pensando sobre From y buscando información a ver si nuestro CI cercano al de un ladrillo podría estar interfiriendo con el entendimiento y goce de la serie dimos con un reflexión refrescante. Es decir, que puede que la vida en el pueblo de From no fuera tan mala. Es más: es muy posible que vivir en el pueblo de From pueda rivalizar con según qué circunstancias vitales de a saber cuántas personas. Como somos dados a la Ciencia, el discurrir y el malvivir nos pareció un tema interesante al que sin duda merece robar tiempo de dar pabajo en una red social (jajaja, **dete Elon Musk).
- Alimentación sana
Te alimentas como si tuvieses 12 años, amado lector. Precongelados, hamburguesas que no valen de verdad 15 euros, pizzas. Eres socio de honor de Just Eat, Domino´s Pizza y varios horrores similares. La última vez que comiste algo de vegetales fue cuando comiste césped estando mamao. A nosotros nos daría pena que palmaras relativamente pronto, pero quien mira muchos Excels desde altas instancias sabe que un ciudadano que tiene ese patrón de comida nunca cobrará pensión.

Pero pasemos al pueblo de From. Comen verduras que cultivan ellos. Eso cuando no vas al restaurante y todos a comer cocina hecha de forma no industrial, con amor y equilibrada. De los bosques mágicos donde salen animales no hay chocolatinas, kebaps o etcétera.
Íbamos a decir que es el sitio ideal para comer las calorías necesarias y a poco que uno se mueva pierde ese par de decenas de kilos que le sobran, pero luego vemos a la señora que lleva la mansión (Donna) y nos entran dudas. Esa señora tiene claro sobrepeso, pasa el tiempo y no adelgaza nada.
Esa subtrama no se ha tratado: ¿la señora tiene un depósito de palmeras de chocolate que no comparte con nadie?, ¿se hace filetes por la noche como si no hubiera mañana?, ¿tiene un problema de tiroides no diagnosticado que nos enchufarán como flashback en la última temporada?.
De todos modos, que quede claro: comes más sano, equilibrado, natural en el pueblo de From. Y gratis. GRATIS. ¡¡¡GRATIS!!.
2. Diversión genuinamente analógica
Te gustarán Tik Tok y Twitter, pero eres víctima de cómo este está diseñado. Es decir, lo tienen hecho para que te salgan opiniones muy opuestas a las tuyas, premiando a los más pirados y violentos para así tenerte enfadado y enganchado. Ahí dándole sin parar al dedito, venga otro energúmeno que no representa a nadie soltando barbaridades. Y ojalá, porque bien podría ser un bot supliendo la catarata de odio si es necesario. Y, al final, casi siempre los odios son por chorradas poco importantes, no nos engañemos.

En el pueblo de From no hay nada de eso. No hay red. No hay internet. No hay Instagram ni Antonio Lobato intentando comprarte o venderte un coche. Lo que tienen es un lago pequeño, mucho campo para andar, actividades agrícolas o de bricolaje (las casas necesitan muchas reparaciones) y muchísimo cotilleo.
Cada poco, entran vehículos nuevos con gente nueva, hay gente nueva conociéndose, viejos novios o novias que aparecen por allí, gente que te puede ir contando qué tal están funcionando los fichajes del madrí este año, etc. La gente se da paseos por el bosque, acampa o se mete en árboles que te llevan a sitios divertidísimos. Hay muchísima conversación con los vecinos de manera distendida.
También hay gente que se va muriendo de formas creativas, muñecos que salen de un lago, una señora que se queda embarazada pero luego van diciendo que no lo estaba, otra señora que tortura de maneras muy creativas y mil cosas más. Es más o menos como Españita, que nunca te aburres de ella.
3. Casa garantizada SIN PAGAR NI TRABAJAR NI PROSTITUIRSE
No vamos a comentar absolutamente nada de cómo está la vivienda, de verdad, no queremos contribuir a ningún suicidio. De verdad.
Pero sí vamos a hablar de la vivienda en From: te dan a elegir entre vivir en la comuna jipi de Donna o en una casa para ti y tu familia. Así, sin pagar nada. Que si quieres no vas ni al campo a recolectar nada y te estás en casa mirando el techo o midiendo las esquinas. No pagas NADA, no tienes por qué hacer NADA para tener una casa ni para seguir en ella.

Como todo, la utopía de unos es la distopía de otros y al revés. Aquí, como seres más cercanos a las ratas de alcantarilla que a las águilas, estamos con cualquier cosa que implique gratuidad, vagancia, despreocupación y que genere muchos artículos de la prensa económica diciendo que la cosa «x» (sea lo que sea «x») no es sostenible.
4. Ritmos circadianos en orden
Que te crees que no te afecta, eh. Lo de acostarte a las mil para jugar a ese videojuego o eso que llamas «tener vida después del trabajo». Pues claro que te afecta: dormir menos acorta la vida, te envejece y aumenta las probabilidades de que te gusten películas de Zack Snyder. Es pura 100cia, así, con un 100. Ya, ya, que si no el período lunes-viernes serías un borriquito de feria que trabaja, se ducha, cocina y se va a dormir.
Pero fíjate, amado lector, en los del pueblo de From: como tienen monstruos que salen de noche se tienen que recoger pronto. Hasta sale el sheriff negro con una campana por el pueblo a recordar que hay que meterse en las casas para que no te devoren las entrañas. Todo como un reloj, te metes en casita y como en realidad ya no hay nada más que hacer, pues a dormir. Te duermes con la caída del sol y te levantas con su aparición en el cielo. Te empiezas a levantar mucho más descansado, con mejor ánimo, con mucho menos riesgo de infarto, envejeces menos, le viene mejor a tu vida sexual, etc.

Aquí algún listillo dirá que igual algún humorista te quita el talismán que protege a tu casa, vienen los monstros y te comen las entrañas echando salsa Caesar en ellas. Pues cosa buena para ti no es, no nos engañemos, pero tu muerte contribuirá a la Diversión genuinamente analógica (ver punto 2) con los chistes que harán los demás del pueblo. Que no todo es yo, yo y yo, por Dios.
En fin, desde aquí creemos que está clarísimo dónde uno puede mejorar su calidad de vida y dónde uno va por una pendiente resbaladiza hacia Dios sabe dónde.
Sed felices.



