InicioseriesAnálisis de Twin Peaks. Temporada 3 (2017). Episodios 3 y 4

Análisis de Twin Peaks. Temporada 3 (2017). Episodios 3 y 4

Una semana más, toca hacer acopio de café y tarta de cereza y sentarse frente al televisor a disfrutar del regreso de Twin Peaks. Esta vez, con cuatro episodios a las espaldas, ya podemos hacernos una idea de por dónde va la nueva temporada de la mítica serie… o no. Porque Lynch sigue sin enseñarnos todos los secretos del enigmático revival y, cuando parecía que sabíamos lo que nos esperaba, vuelve a dar un puñetazo en la mesa. Por suerte, lo que si podemos saber es que sigue queriendo cambiar cómo se hacen las cosas en la televisión…otra vez.

Cambio de tono

El tono noir del primer episodio, a medio camino entre el thriller de Carretera perdida y el más puro slasher en cierta escena impactante que seguimos sin saber a donde llevará, había virado al alucinado estilo del segundo, más próximo a lo que esperábamos tras el season finale de la segunda temporada. Pero ahora Lynch propone un tercer episodio más cercano al surrealismo artesanal, inmersivo y plástico de INLAND EMPIRE y un cuarto capítulo que vuelve, una vez más, a dejarnos sentir algo cómodos con el apoyo de la serie original. Pero incluso en esos momentos el tono ha cambiado: Twin Peaks, o al menos la comisaría del pueblo (única zona que hemos tenido la posibilidad de visitar en profundidad… todavía) es ahora más siniestro, más oscuro, más triste y, en apariencia, más agotado. Que es precisamente el tono que parece tener este regreso: ya no hay espacio para la música en al aire, y hasta las composiciones de Badalamenti son ahora más opresivas. Twin Peaks deja claro que ya no es sólo la historia de un pueblo: es la historia de la relación entre dos conceptos, dos mundos que tradicionalmente llamaríamos bien y mal, a los que Lynch da forma y múltiples interpretaciones.

Al evil Coop y el Cooper que conocíamos se suma un nuevo Cooper, al que se revela “haber sido manufacturado para un propósito que ya se ha cumplido“. No es explícito pero parece un propósito bastante obvio: vemos como Cooper toma su forma, mientras él ocupa el lugar del Agente en la Logia/sala de espera y evil Coop se queda fuera, sin tener que regresar (ya había hecho alusión a sus planes un capítulo atrás, cuando decía tener que volver a la logia negra pero contar con un plan alternativo). Ya conocemos este plan y ahora también que uno de los dos, Cooper o su doppelgänger, debe morir. Una vez más, Lynch llevando la lucha entre bien y mal al terreno físico, esta vez personificándolo en un fantástico Maclachan en plena forma interpretativa. Ahora se hace cargo de expandir y continuar esta idea general que ya no parece necesitar tanto del pueblo de Twin Peaks y decide abrirse a otros escenarios, lo cual se agradece siempre y cuando no deje de ser una continuación coherente de la serie original. Tanto es así que parece que Cooper llevará el gran peso de la trama principal, y que los momentos de nostalgia del resto del reparto original serán momentáneos o inexistentes.

Digo trama principal porque tampoco no hemos alcanzado a ver todavía más que algunos de los personajes que integran el nuevo reparto, cada cual con una subtrama más intigrante. La caja de cristal, el asesinato atribuído al director de instituto, la extraña familia a la que acude evil Coop, los mundos por los que viaja el agente Cooper antes de regresar a la realidad física o ese extravagante personaje de Michael Cera que hace acto de presencia con su motocicleta y sus peregrinas historias y referencias de vestimenta y habla a Marlon Brando (Wally Brando, ¿en serio es tan explícito?). También el nuevo Sheriff Truman (no, no es el que esperábamos que fuera, porque Harry está “enfermo” y su intérprete retirado) del que se agradece ser nuevo personaje y no un cambio burdo como ocurrió con Donna en Fuego camina conmigo.

Sheriff que, por cierto, está a cargo de un renovado departamento en el que ya no hay sitio para tecnología anticuada (o sí, ¿quién usa esos teléfonos?) pero sigue habiendo espacio para investigar con Donuts al alcance de la mano. Donuts esta vez provinientes del nuevo Take Away de RR y que parecen saber más amargos: hasta la surrealista y estúpida conversación de Hawk con Andy y Lucy es aho0ra más apagada de lo que habría sido jace 25 años.  Sigue sin haber espacio para la nostalgia cuando reaparecen viejos personajes: los agentes del FBI Gordon y  Albert (volver a ver al recientemente fallecido Ferrer es un placer) o, poco después, nuestro agente transgénero favorito interpretado por Duchovny, en mi opinión bastante desaprovechado en una escena algo vacía. En todo caso, encantado de volver a ir encontrándome con viejos personajes según la situación lo requiere.

Un respiro

El cuarto capítulo de este regreso es quizás más directo, más tradicional en las líneas de la serie antigua. Tenemos a Albert y a Cole, una extraña conversación con evil Coop en la cárcel, prometiendo contar la historia de cómo ha llegado a ese punto, y unas cuantas referencias a Fire walk with me (va a hacer falta quitarle el polvo al DVD de la película). Parece que Lynch no va a dejar pasar la oportunidad de volver a ponerla de moda; al fin y al cabo, era su visión personal de la serie y esta nueva temporada es lo que él habría querido para Twin Peaks de no haber sido cancelada y retocada. 18 horas de Lynch haciendo lo que quiere no van a pasar desapercibidas.

Seguimos al agente Cooper en su confusión, tras la fortuna que había ganado en la extrañísima, hipnótica y divertida secuencia del casino en el episodio anterior (Hello-ooo-oooo!). Poco a poco va situándose, a lo que ayuda un café con tortitas que su nueva familia (Naomi Watts haciendo acto de presencia) le prepara mientras intenta aceptar el hecho de que el tipo parece haber perdido la cabeza además de unos cuantos kilos y parte de su gusto hortera. El uso de la música y el tempo aquí son hilarantes, en una situación que no creeríamos posible encajar en la serie (al igual que la escena de Cera como Wally, o la secuencia de la caja, o tantos otros momentos del regreso). Al final, esta nueva temporada se ha propuesto no dejar de sorprendernos.

No quiero dejar pasar el momento en que Bobby, ahora policía, se echa a llorar mientras viejos recuerdos salen a la luz con la foto y el tema musical de Laura Palmer para recordarnos que su asesinato sigue siendo el eje que articula las ideas de la serie. Y, siguiendo con la música, parece que el final de cada episodio tendrá lugar en el Bang Bang/Roadhouse con una actuación musical filmada con el gusto exquisito de Lynch para crear ambientación. Poco a poco vamos aceptando el nuevo estilo de la serie, rompedor y cinemático. Porque cada vez queda más claro que Lynch no mentía al decir que, más que una nueva temporada de la serie, estábamos ante una película de 18 horas sobre el mundo de Twin Peaks y lo que representa. Ahora los 18 capítulos ya no parecen ser excesivos: me creo perfectamente que se necesite ese tiempo para desarrollar toda la carga creativa y las nuevas tramas que Lynch y Frost nos han traído para cerrar la serie.

Y parece que sigue algunas líneas de la que hubieran querido que fuera la tercera temporada que no pudo ser, parte de la cual estaba contenida en la película por la que Lynch recibió abucheos en Cannes y que ahora resurge convertida en cinta de culto y pieza imprescindible en el rompecabezas del universo de Twin Peaks. Desde la cabeza flotante de Briggs en el tercer episodio hasta la asustada conversación de Cole y Albert en voz baja (genial recurso, por cierto, por lo que significa), el nuevo tono y narrativa de la serie son una caja de sorpresas fantástica. Yo, por lo pronto, estoy aprovechando para volver a ver los antiguos episodios una vez más viendo que las conexiones son al detalle y no de meros cabos sueltos de la trama. Por cierto: si no has visto el episodio piloto alternativo, lanzado en Europa antes que la serie, sería recomedable echarle un vistazo. Se sale del canon de la serie pero puede que te sorprenda encontrarte con algunos detalles que Lynch ha reciclado/actualizado para esta temporada, como el calcado encuentro de Cooper con Laura Palmer en la sala de espera que ya aparecía como “25 años después”.

Cada vez más frentes abiertos, más extrañeza, más misterio y más interés por ver el siguiente episodio. Por mi parte, estoy seguro de que si Frost y Lynch mantienen el nivel, estaremos ante una de las mejores series de los últimos años y una nueva patada a la industria televisiva y su agotada narrativa.

Y para amenizar la espera, os dejo con un maravilloso vídeo en el que Badalamenti comenta cómo Lynch le inspiró para componer la inolvidable música original de la serie. Podéis verlo aquí. También está aquí el análisis de la filmografía de Lynch antes de Twin Peaks.

2 COMENTARIOS

  1. hola, voy por el capitulo 8. Hay cosas muy buenas y cosas malas. Me gusta la construcción de la mitología de la serie, me gustó como Lynch explicó (sólo con imágenes) como el Cooper bueno escapaba de la logia negra, me gusta el evil Cooper una mezcla de Lorenzo Lamas con Bruce Campbell, me gusta como hay episodios que terminan con bandas (nuevas y desconocidas) tocando en vivo. En contrapartida, NO soporto al Cooper autista es insufrible (espero que vuelva en si), no me gusta que haya partes en las que decis “por que estoy viendo a Jerry Horne pintar unas palas durante dos minutos?”, no me gusta el “humor” de la serie (la original tenia momentos cómicos genuinos).
    En fin, comenté en este analisis porque no estoy de acuerdo sobre los “momentos hilarantes” a las que haces mención y que a mi me parecen insoportables.
    Saludos.

    • Hola. Definitivamente, el humor es cuestión de gustos. En el caso de Twin Peaks o te encanta o te pone nervioso. Entiendo que te pase lo segundo porque a mi me ha pasado con más de alguna serie y película. Creo que al ser el humor una constante aunque la serie se vuelva mas oscura, vas a ponerte de los nervios a menudo pero también vas a disfrutar del resto de la serie. Te espero por los comentarios. Saludos!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad