Análisis de Westworld. Temporada 3. Capítulo 2.

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Bienvenidos  a Westworld, la serie que camina junto a mí en mi andadura por esta Sacrosanta Web desde su estreno en 2016.

Se acabó la introspección. Los anfitriones saben lo que son y no están dispuestos a recular frente a una humanidad amparada en la tecnología.

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SPOILERS DE THE WINTER LINE TRAS LA IMAGEN

«No soy un oráculo. Ellos predicen el futuro. Yo vengo a crearlo»

En esencia, este segundo episodio funciona como transición, como una disposición de piezas en el tablero de ajedrez que promete ser Westworld. Para ello, estos 56 minutos se centran en Bernard y en Maeve, que había sido protagonista de la escena poscréditos del primer capítulo.

Sin embargo, algo ha cambiado en Westworld. Ni siquiera la vuelta al parque original y a las instalaciones de Delos oculta el tono vibrante con el que ha empezado esta tercera temporada. Lejos de repetir temas, Jonathan Nolan y Lisa Joy apuestan porque sus personajes tomen partido externamente, lo que se traduce en tramas más concretas.

Aunque las comparaciones son odiosas, lo ocurrido en estos dos episodios bien podría ser equiparado a la sexta temporada de Juego de Tronos con respecto a las anteriores.

Prueba de ello es que la vuelta de Bernard a Westworld se hubiera resuelto a lo largo de varios episodios en temporadas anteriores, mientras que en esta tanda de capítulos se resuelve al finalizar el episodio.

Bernard vuelve a Westworld porque se ve incapaz de parar a Dolores y tiene la esperanza de encontrar a Maeve, la única anfitriona capaz de derrotarla. Por el camino, encuentra a Ashley Stubbs, el antiguo jefe de seguridad de Westworld, que se revela como un anfitrión creado por Ford para proteger a sus creaciones, lo que se había intuido en el final de la segunda temporada.

Dado que Stubbs consiguió sacar a Dolores y a Bernard de Westworld, su misión había acabado. Es curioso que, pese a que Stubbs es consciente de su condición como anfitrión, la abraza y no ve más allá de su misión. Por ello, se intenta suicidar, pero falla al no acertar en la carga que tienen los anfitriones en la vértebra C6.

Bernard repara a Stubbs y ambos se dirigen al centro de Control de Calidad, donde se encuentran los anfitriones averiados. Allí debería estar Maeve, una androide corrupta tras la rebelión contra las humanos en el parque.

Uno de los cameos de 2020

Sin embargo, cuando llegan allí descubren que alguien se ha llevado la unidad de Maeve.

Bernard y Stubbs acuden a las instalaciones de Delos, donde podemos ver a Benioff y Weiss (creadores de Juego de Tronos) con una simulación de Drogon. Más allá de un cameo simpático que dará mucho que hablar, esta visita le sirve a Bernard para averiguar que Dolores no ha manipulado su código y que ella estuvo investigando a Liam, el pelele al que Dolores se intentó acercar en el primer episodio.

Por ello, Bernard se marcha de Westworld, previa manipulación del código de Stubbs para que le acompañe como su protector, y abandona el parque sabiendo que debe buscar al hijo del fundador de Incite para seguir los pasos de Dolores. El encuentro entre ambos personajes es más que previsible…y con Maeve también.

MAEVE, LO MISMO…PERO DIFERENTE

Siguiendo con esto de la rapidez argumental, de la sucesión de escenas para otorgar un ritmo vibrante a la serie, pasamos a hablar de Maeve, personaje desaparecido durante el primer episodio hasta esa enigmática escena poscréditos, rápidamente explicada en este segundo capítulo.

Maeve ahora forma parte de una trama anclada en un pueblo italiano ocupado por los nazis durante la II Guerra Mundial. Pero, en un nuevo acierto de los guionistas de Westworld, Maeve no ha dado ningún paso atrás. La anfitriona es consciente de todo lo ocurrido en temporadas anteriores y en que nada importa, porque nada es real.

A lo largo de este segundo episodio, Maeve intenta volver a salir del parque. Un parque algo diferente…y la anfitriona no tarda en averiguar que los dos cirujanos e incluso Lee Sizemore son impostores creados por alguna figura misteriosa para acercarse a Maeve y averiguar lo que sabe sobre lo ocurrido en la Forja.

El hecho de que Maeve tarde tan poco en resolver estas incógnitas no solo obedece a esa rapidez en el ritmo que ya hemos mencionado, sino a algo mucho más coherente. Como he dicho antes, Maeve ya posee la introspección necesaria para ser consciente de lo que es real y lo que no. Y Maeve se encuentra en una simulación del parque. Solo tiene que sobrecargarla para poder salir de ella.

Por ello, manipula la trama para añadir un rumbo no planeado de la “simulación de la simulación”. En lugar de entregar a Ettore (Héctor Staton) a los nazis, revela que todos son traidores…lo que provoca un tiroteo masivo no previsto en el sistema. Como cuando aparecían una cantidad masiva de figuras en un videojuego y este se sobrecargaba.

De esta forma, Maeve descubre que su unidad se encuentra protegida en una especie de almacén de unidades de anfitriones. Manipula a un robot de mantenimiento para liberarla, pero es capturada por los hombres que mantenían la unidad guardada.

Finalmente, Maeve despierta en una lujosa vivienda con un elegante vestido blanco. Es la huésped de Serac (Vincent Cassel), el creador de Rehoboam y el presunto arquitecto del mundo real.

Serac le pide a Maeve que localice a Dolores y acabe con ella, ya que su aparición en el mundo real ha detenido a Rehoboam. En un principio, Maeve se niega pero, cuando va a atacarle, sus funciones motoras se ven detenidas por Serac. Ningún humano es capaz de pararla…salvo Serac, el gran villano de esta tercera temporada.

CONCLUSIONES

Lo mejor que podemos decir es que Westworld va al grano. Esto no tiene nada que ver con las temporadas anteriores. Es diferente y, de momento, las decisiones que han tomado Jonathan Nolan y Lisa Joy son acertadas, aunque se haya perdido parte de esa esencia, de esas ideas anacrónicas tan características de la serie.

Las tramas parecen encauzadas, caminando juntas hasta el encuentro, y previsible confrontación, entre Dolores y Maeve, con Bernard intentando ayudar a la segunda.

Solo nos queda por averiguar el paradero de El Hombre de negro, del que solo podemos verbalizar elucubraciones.

Por lo demás, siguen apareciendo esas “divergencias”, probablemente, emitidas por Rehoboam, en diferentes puntos del mundo. ¿Qué sentido tendrán?

¡Un saludo y sed felices!



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

5 comentarios

  1. En la segunda temporada se excedieron con la narración tan alambicada.Quizas ahora pecan de lo contrario.Dificil equilibrio pero se agradece una serie que apunte tan alto por su temática.Gracias y a seguir así.

  2. ¿Qué puedo decir? Para no variar respecto del análisis del primer episodio, estoy muy, muy de acuerdo con lo que leo. Es un enfoque interesante el que le están dando a este temporada y, si en el primero no estaba seguro de si me encanta o me inquieta el radical cambio de rumbo, estilo y ritmo que parece estar tomando esta tercera temporada, con este segundo capítulo me he sentido un poco más seguro precisamente por lo que comentas, parece que van con ideas fijas y que tienen bien trazado el guión. Veremos qué pasa, aún nos quedan un puñado de semanas para enterarnos de todo el percal, saber qué narices ha pasado realmente con William, etcétera.

    Es un cambio que no sabemos si a la larga le sentará bien o mal a la serie, pero también supongo que tenemos que entender que, en cierto modo y tal y como apuntaba la trama hacia la salida al mundo exterior, dicho cambio también era, en cierto modo, necesario. Lo único que realmente me preocupa ahora mismo es que se vuelva predecible; las temporadas uno y dos no lo fueron en su resolución, pero todos sabemos, o esperamos, que el clímax de esta presumiblemente estará en el choque entre Maeve y Dolores, aunque haya muchos otros factores alrededor como son Serac, Rehoboam y Bernard. A ver con qué nos sorprenden, porque francamente espero que lo hagan 😉

    En definitiva, ¡gracias por el análisis! En general me he vuelto muy fan de cómo redactáis estas cosas por aquí.

  3. Juan Andrés el

    Un saludo. Siempre atento a tus reseñas, que me aclaran algunas cosas que se me pasan; me gusta el ritmo de esta temporada sigue manteniendo la calidad. Esperemos como sigue evolucionando

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