Batman/Superman: Otros destinos. Una visión diferente de estos héroes

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Los universos paralelos, por alguna razón, siempre han llamado la atención del lector de cómics de superhéroes. Desde los What If? de Marvel hasta los Elsewords de DC, han surgido numerosas historias que exploran qué habría pasado con un personaje si algo hubiera cambiado en su trayectoria vital. Esta fascinación por los mundos alternativos quizás se deba al eterno retorno al statu quo que se da en este género y del que estos relatos permiten escapar. En cualquier caso, durante los años noventa, empezaron a ser muy populares en DC. ECC recoge dos de estos tebeos en su tomo Batman/Superman: Otros destinos, que ha publicado en este mes de noviembre.

Superman: Balas Ardientes

Un cohete cae desde un planeta condenado hasta el nuestro, atravesando la atmósfera y llegando hasta la superficie. El superpoderoso bebé que contiene es adoptado por… los multimillonarios Wayne, que le bautizan como “Bruce” y lo crían como si fuera su propio hijo.

Como el lector avezado habrá podido comprobar, esta no es la historia que conocemos. Por el contrario, este número explora una interesante idea: ¿qué habría pasado si el pequeño Kal-El hubiera sido adoptado por los Wayne? ¿Habría seguido el camino del Bruce Wayne que conocemos o, por el contrario, se habría parecido más al Superman de toda la vida. El excelente guionista J.M. DeMatteis, acompañado del capaz Eduardo Barreto a los dibujos, pone al alienígena en el lugar del pequeño Bruce en la peor noche de su vida: la del asesinato de sus padres.

Aquí vemos la diferencia fundamental entre ambos: ninguno está preparado para enfrentarse a ese trauma, pero el Batman que conocemos tuvo que entrenar durante años para poder canalizar esa ira. Por el contrario, este Kal-El ya tiene el poder de un kryptoniano cuando esto sucede. El cómic no se corta al mostrar lo que sucede cuando un infante confundido se ve a sí mismo con esta capacidad de hacer daño, por lo que el personaje que acaba resultando es muy distinto a Superman y a Batman. Su forma de actuar se asemeja más a la del Castigador, lo que despierta las críticas de la reportera Lois Lane.

Como hemos dicho, DeMatteis logra plasmar a la perfección cómo habrían divergido los acontecimientos, y crea las bases perfectas para un héroe muy distinto a los que conocemos pero con varios elementos comunes. Sin embargo, la historia sufre un bajón de calidad bastante acusado en su segunda mitad, en la que la idea de combinar los mundos de estos dos superhéroes acaba alcanzando cotas ridículas y poco verosímiles. A pesar de ello, sigue siendo un tebeo muy recomendable y, sobre todo, distinto a lo que estamos acostumbrados.

Batman: La noche más oscura

Como ya habrán adivinado por el título los que conozcan el juramento de Linterna Verde, esta segunda historia cuenta lo que habría pasado si Bruce Wayne se hubiera convertido en este superhéroe en lugar de en Batman. El cómic comienza con el momento en que un murciélago se cuela por la ventana de su mansión, proporcionándole el símbolo necesario para asustar a los cobardes y supersticiosos criminales de Gotham City. En esta ocasión, sin embargo, se le aparecerá una proyección del alienígena Abin Sur, que le guiará hacia su nave.

Es curioso que esta divergencia también tenga como objeto un vehículo espacial que se estrella en la tierra: en este caso, se trata de la nave de un policía galáctico, un Linterna Verde, que cae en las inmediaciones de la ciudad. Este cuerpo de defensores del universo, amparados bajo los sabios Guardianes, usa como arma un anillo capaz de crear constructos de energía verde que tomen la forma que el portador desee. En el universo DC que todos conocemos, el moribundo Abin Sur le legó su artefacto al piloto de pruebas Hal Jordan, que se convirtió en el Linterna Verde de la Tierra.

A diferencia de lo que sucede con la primera historia, esta nos muestra a un Bruce ya maduro y entrenado, que sabe cómo usar el instrumento que le ha sido otorgado para combatir el crimen de una manera mucho más efectiva. Así, vemos cómo logra darle la vuelta a algunos de los mayores fracasos del personaje, creando una atmósfera y un estilo en principio más optimistas. Sin embargo, nuestro héroe descubrirá pronto que su identidad como Linterna Verde trae aparejados unos peligros que nada tienen que ver con los maleantes que se preparó para combatir.

De nuevo, a pesar de la buena idea inicial, algunos elementos de la trama chirrían un poco, y los desarrollos de algunos personajes no parecen seguir una evolución lógica. Pero el guionista es Mike W. Barr, uno de los mayores conocedores del Caballero Oscuro, y logra dar forma a un producto interesante, si bien resulta ligeramente inferior al primer tebeo. En cuanto al dibujo, los lápices de Jerry Bingham consiguen reflejar la esencia de ambos mundos.

Conclusión

Leer este tipo de cómics supone, en cierto modo, una actividad de riesgo: en muchas ocasiones, los autores se limitan a crear una historia alternativa, sin preocuparse de que esta sea una buena historia. Sin embargo, gracias al buen hacer de los guionistas, este tomo logra imponerse como una historieta de pleno derecho, aunque su atractivo principal sea ver cómo han cambiado estos personajes. No se trata de un tebeo revolucionario ni de una calidad excepcional, pero se publican cosas mucho peores cada semana.

 



el autor

Periodista en cuarto de carrera. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado cuatro libros en ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan mona, podrás verlo.

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