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Crítica de Bajocero: gracias Netflix por apostar por este peliculón

Este viernes se ha estrenado en Netflix la película Bajocero, dirigida por Lluís Quilez y protagonizada por Javier Gutiérrez, un thriller que nadie debería perderse. ¿Por qué? Porque es, sin duda, la mejor película española en lo que llevamos de año (y muy posiblemente la mejor en general). Vamos al lío.

Un frío que pela

Bajocero cuenta la historia de Martín, un policía que, en su primer destino en una nueva comisaria, debe ocuparse, junto a su compañero, del traslado de unos presos que acabará complicándose. Al atravesar el monte, por carreteras solitarias y heladas, sufrirán un asalto en el que un misterioso personaje quiere capturar a uno de los presos trasladados. A Martín no le va a quedar otra que lidiar con los presos y con el asaltante mientras intenta mantenerse con vida.

El argumento, tal cual lo he descrito, parece remitir a otras cintas ya conocidas en las que un personaje debe sobrevivir en un entorno hostil en su primer día de trabajo. Ahí tenemos Celda 211 para recordarnos que no hay que presentarse en el puesto de trabajo antes de tiempo. En este caso Martín no es ningún novato, por lo que si bien es verdad que Bajocero comparte puntos en común con la película de Daniel Monzón, esa premisa se deja de lado tras su primer tercio.

Bajocero guarda parecido con cintas más claustrofóbicas, como Asalto a la comisaria del distrito 13, o incluso Jungla de Cristal pero para nada debe entenderse esto como una crítica negativa. Al contrario. Bajocero consigue aunar todas sus referencias y convertirse en una película con una entidad propia, en un thriller que destila una tensión que hacía mucho que no habíamos visto, más en concreto desde Quien a hierro mata, con la que también comparte algunos puntos en común.

Una película de personajes

Sin dejar de lado la acción, Bajocero es una película de personajes. Es increible que hayan conseguido mostrarlos tan bien en tan poco tiempo, en 1 hora y 45 minutos que se hacen muy cortos. Eso es mérito de dos factores. El primero es el impecable guión de la película, obra del director Lluís Quílez y del guionista Fernando Navarro. Nada sobra y nada falta. Todo tiene su razón, incluso el impactante prólogo que sienta las bases de lo que vendrá después.

El segundo factor son sus inmensos actores, donde no hay ni uno que no sea excelente. El protagonista principal es Javier Gutiérrez, quien es ahora mismo el mejor actor que tenemos en España, capaz de bordar cualquier personaje que le den. No hay palabras para definirlo con justicia. A la par tenemos a Karra Elejalde, otro actor como la copa de un pino capaz de cualquier cosa. Ambos transmiten dureza, angustia, desesperanza y fragilidad cuando tienen que hacerlo. Repito: un trabajo impresionante de los dos actores.

Encima tienen a todo un elenco de secundarios que están a su altura, si bien alguno tiene más protagonismo que otro por necesidades del guión. A destacar el fantástico trabajo de Patrick Criado como Nano (si, salía en Aguila Roja) y sobre todo el de Luis Callejo como Ramis (al que recordamos como Godoy en El Ministerio del Tiempo).

A destacar la fotografía de Isaac Vila, que no lo debe haber tenido nada fácil. Iluminar esas escenas de noche consiguiendo que se vea lo que se tiene que se ver y no dejándolo todo a oscuras para que el espectador se imagine lo que pasa, no es algo que consiga todo el mundo pero es que encima, cuando la noche deja el paso al día, tenemos un paisaje nevado impresionante, con la nieve llenándolo todo, que tampoco es fácil de retratar. La escena del lago es de lo mejor que se ha rodado en nuestro país en años. Y mención especial también para la música de Zacarías M. de la Riva, que acompaña perfectamente cada escena.

¿Qué más podemos decir? Leo en Filmaffinity que la película tiene un 6,5 de puntuación gracias a las críticas profesionales de la prensa especializada y lo primero que me viene a la cabeza es que hay que ser rácano y amargado. Por suerte nosotros aquí no somos profesionales, así que gracias Netflix por haber confiado en una película como Bajocero, que os redime de todos los truños que nos habéis endosado anteriormente y que seguramente nos endosaréis en el futuro. Gracias a todos los que han hecho Bajocero. Ha sido una gozada. Un saludo y sed felices.

Pedro Pérez S.
Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

2 COMENTARIOS

  1. Hostias! En serio? Pues no sabía nada pero que se aguanten. No les perdono “A descubierto”, que fueron dos horas de mi vida totalmente perdidas.

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