Hace cinco años se estrenó El hoyo, una cinta inclasificable que se convirtió en un éxito mundial cuando Netflix la añadió a su catálogo. La película, ópera prima del español Galder Gaztelu-Urrutia, logró sorprender al público con su acertada mezcla de ciencia ficción distópica, thriller y momentos gores que servían para hacer una mordaz crítica a la sociedad capitalista en la que vivimos. El problema es que al final la historia se volvía demasiado confusa, dejando de lado la narración clásica para ofrecer unos pasajes oníricos que dejaban muchas preguntas en el aire.
Crítica de El Hoyo. Inquietante reflexión sobre nuestra sociedad
Todo parecía indicar que estábamos ante una película en la que sus responsables preferían dejar la interpretación final de la misma en manos de los espectadores, cerrando la historia de una manera lo más alegórica posible.
Por eso fue una gran sorpresa cuando desde Netflix se anunció que se iba a realizar una segunda parte de la cinta. Bueno, una sorpresa a medias, ya que la película funcionó tan bien que era lógico que se buscará seguir exprimiendo la historia con El hoyo 2.

Llegados a este punto vamos a ver que nos encontramos en esta nueva visita al hoyo. La protagonista de esta nueva entrega es Perempuan (Milena Smit), que despierta en el hoyo junto a Zamiatin (Hovik Keuchkerian). Rápidamente son puestos al día de las reglas del lugar por la gente que esta en los niveles superiores. Aquí es donde nos damos cuenta de como han cambiado las cosas. Hay una serie de reglas estrictas que se han autoimpuestos los moradores del hoyo. La más importante es que cada prisionero solo puede comer el plato que eligió como propio cuando entró. De esta manera se garantiza que la comida llegará al fondo.
Pero como suele ocurrir, estas reglas no son del agrado de todo el mundo y sigue habiendo gente, “barbaros”, que comen todo lo que pueden en cuanto les llega rompiendo este tácito acuerdo. Así que existen unos personajes, “los ungidos”, herederos del Mesías que dictó estas nuevas normas, que se dedican de la manera más violenta posible a hacer que estos nuevos preceptos se cumplan.

Muy pronto queda claro que esas reglas tan estrictas y esa manera tan rígida de ver la vida no puede llevar a nada bueno y al final Perempuan encabezará una revuelta para acabar con es régimen de los ungidos. Aunque sus acciones esconden un plan para escapar del hoyo.
Así que la crítica social de esta segunda parte gira del capitalismo a los regímenes totalitarios, exponiendo con claridad que ni la regulación más estricta sin la más mínima empatía detrás, ni el barbarismo más egoísta son soluciones para la organización social humana.
El problema es que como pasaba en la cinta anterior, una vez que se despliega este argumento, la parte final de la cinta vuelve a ser un conjunto de escenas extrañas que no sabemos muy bien lo que nos quieren contar. A eso hay que añadir varios momentos de la cinta en la que vemos a un grupo de niños y niñas jugando que poco a poco se van volviendo más caóticos en sus juegos de tal manera que ese juego acaba pereciendo una metáfora misma del hoyo. Aunque lo que deja desconcertado total al espectador es cuando uno de esos niños, el mejor, es llevado al último nivel del hoyo, justo donde Goreng encontró a la niña en la primera parte, a niña que se suponía era el “mensaje” cuando la dejan ir hacia arriba.

Ya hemos visto a grandes rasgos y con los menos spoiler posibles que nos vamos a encontrar en El hoyo 2. Así que vamos con la crítica. Al hacer una segunda parte de una película de este tipo hay dos opciones. La primera es ofrecer lo que el público busca, que no es otra cosa que respuestas. La segunda es dar más de lo mismo, ofreciendo en principio una historia mas grande que lo único que esconde es una falta de ideas tremenda.
¿Es lo que hemos contado lo que el público quería? Creo que no. Cuando se anunció esta segunda parte, el que más y el que menos pensó que los responsables no iban a dar respuestas a las múltiples preguntas sin respuestas que dejó la primera parte. Pero en vez de eso han preferido hacer una versión “más grande y mejor” y con más sangre y violencia, eso que no falte.

Aunque Milena Smit y Hovik Keuchkerian están muy bien en sus papeles, sobre todo el segundo, la cinta deja con un sabor agridulce ya que lo único que hace cambiar el objeto de la crítica social tal y como hemos comentado sin ofrecer mayores respuestas al enigmático universo del hoyo. Bueno, miento. Al final vamos a descubrir cual fue la razón que llevó a Goreng al hoyo (eso de leer El Quijote y tener un título estaba más que claro que era mentira). Y es una buena idea la manera de descubrirlo, así como los otros puntos de encuentro que hay entre las dos partes. Pero es lo único que vamos a descubrir, quedando en el aire aun más preguntas.
Tampoco ayuda que no quede demasiado claro si estamos ante una secuela o una precuela, habiendo tenido que salir al paso el director para concretar que las dos películas ocurren más o menos en el mismo periodo de tiempo. Algo que tiene sentido viendo el final. Pero entonces no se explica el punto de partida de esta segunda parte, con las reglas estrictas que hemos comentado.

Para colmo su director Gaztelu-Urrutia comenta al respecto: “Explicar quién está detrás del hoyo, cuándo se construyó, dónde y para qué, es algo que ya veremos si lo resolveremos más adelante, pero en principio estamos contestando a muchísimas dudas y muchísimas cuestiones que quedaron abiertas, aunque no puedo desvelarlas porque la película está diseñada para que los espectadores tengan una parte colaborativa en esta experiencia que es el visionado”.
“Nosotros sabemos dónde está el hoyo”, añade el cineasta, “y tenemos planeado responder a todo en eventuales o hipotéticas futuras entregas, que no sabemos si se harán porque todo depende de cómo funcionan las cosas en el presente. Lo que sí creemos es que una vez que expliques quién, dónde, cuándo y para qué se construyó, es una respuesta muy golosa, lo que pasa es que es acabar con todo. Entonces hay que dejarlo ya para la fase en la que se concluye toda la saga. De momento, la película está diseñada y creada para generar debate”.
Así pues, queda la sensación de que esta película se ha hecho solo para poder alargar un poco más el éxito sorpresa que fue la primera parte. Si queremos tener respuestas nos tocará esperar a próximas cintas, aunque ahora ya vamos a ir sobre aviso y si no tenemos esas respuestas pronto, habrá que echar tierra sobre el hoyo para taparlo lo más rápido posible.



