El boom de Re:Zero y el problema de las novelas ligeras en España

0

Re:Zero es sin duda un fenómeno mundial. Desde que su serie de animación se estrenase en 2016, su comunidad de fans no ha hecho más que crecer y crecer. El motivo de su éxito no es del todo seguro, pero quizás puede deberse a la reinvención de la fórmula de Sword Art Online, mantenido sus puntos esenciales, un protagonista perdido con el que es fácil empatizar, un inmenso y variado elenco de waifus a elegir y un mundo fantástico que desconocemos listo para ser explorado.

A nivel personal debo confesar que en su día la serie me pareció entretenida. No es ninguna obra maestra, pero es original dentro del género isekai, y tiene las dosis justas de acción y amor como para captar mi interés. Se ve que no he sido el único, puesto no ha dejado de salir material de la serie desde que terminó su primera temporada. Dejando a un lado los ovas y aquella posible segunda temporada que se avista en el horizonte, Re:Zero está empezando a probar suerte en el ámbito de las letras y el papel. Seguramente los fans más acérrimos ya lo sepan, pero el origen de esta serie se encuentran en las novelas ligeras escritas por Tappei Nagatsuki e ilustradas por Shinichirou Otsuka. La historia comenzó como una novela web, que debido a su éxito fue publicada en físico en el formato de bolsillo japonés. Pero claro, llevo aquí ya un rato hablando de novelas ligeras y todavía no he explicado qué son exactamente. Pues aunque su mismo nombre resulte orientativo, en realidad es algo más complejo. Las novelas ligeras son historias cortas, de unas 50.000 palabras, que se centran en la acción frenética y los diálogos. Se considera pues literatura juvenil y aunque se sobre entiende que no es una lectura excesivamente difícil las hay de todo tipo, más largas, más cortas, más complejas, más sencillas, etc.

Ejemplo de novelas ligeras en un estante de una tienda en Japón.

Suelen estar muy ligadas al manga y al anime, pues las editoriales que las publican acostumbran a trabajar o estar relacionadas con otras empresas especializadas en estas disciplinas.  El éxito de este formato en Japón se debe tanto a su tamaño (recuerdan a las novelas del oeste esas que leían nuestros abuelos), como a su comodidad a la hora de leerlas, puesto que pueden ser leídas en el metro, en el bus, en un descanso entre clase y clase, etc. Por supuesto, cuando un producto funciona se explota, y una de las ventajas es que debido a su corta duración, un solo autor puede escribir una cada mes o cada dos meses, llegando a publicar unos 4 o 5 volúmenes al año, lo que permite que su precio sea más barato que el de una novela tradicional, costando entre 700¥ y 1100¥ (de 7 a 11€).

El problema surge cuando intentamos adaptar este formato al mercado occidental. Para empezar, la idea del tamaño parece no terminar de convencer a los editores europeos, que se empeñan en publicar las historias como si fueran novelas tradicionales. Las novelas japonesas miden (10.5 cm × 14,8 cm) mientras que las españolas se mantienen en un tamaño A5 (14,8 cm × 21 cm). Para que esto no cante demasiado, el tamaño de la fuente se aumenta haciendo que el libro parezca más largo de lo que es en realidad, cuando lo que se busca es todo lo contrario, “que sea ligero”. Si a todo esto se le suma la compra de licencias, derechos de publicación y el sueldo de los traductores, lo que obtenemos como resultado es este intento de adaptación de la historia de Re:Zero por parte de Planeta Cómic a 20€.

Portadas de las novelas ligeras de Re:Zero en Japón.

Casos similares se están dando con las novelas sobre las películas de Makoto Shinkai o la famosa SAO, pero claro, en una serie tan extensa como Re: Zero, que cuenta con 9 volúmenes, 2 libros de cuentos y otros 2 de historias alternativas, es una completa locura mantener estos productos a este precio. Para que os hagáis una idea, el primer volumen en físico, original, en japonés, cuesta 626¥ (4,28 € aprox.) en Amazon, mientras que en la misma web, la versión española en físico sale por 19€.

La llegada del manga y las novelas ligeras ya es oficial, pero quizás esa frase de “los fans de Re:Zero están de enhorabuena” se merece las comillas más que nunca.



el autor

Filólogo y friki. Defensor a ultranza del videojuego como arte. Adoro Japón con todo lo que ello implica y mi nombre es una falta de ortografía con más sentido de lo que parece.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
¡Hola una vez más gente! Hacía un tiempo que no volvía a hablaros de una serie de dibujos, y ya tocaba hacerlo, en especial si…