El encanto de los spokon

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Buenas queridos lectores, y bienvenidos un día más a la web que os hace felices. Hoy hablaremos de un género en concreto del anime, para aquellos que no lo identifican, el spokon es lo que de toda la vida se ha denominado un anime de deportes. Desde el legendario Slam Dunk hasta The prince of tennis, y cómo no pasando por el anime que me ha inspirado esta entrada con su reciente estreno: Haikyu!!.

Y es algo que no podemos negar, estos animes nos pierden, ¿pero por qué? Porque no negaremos que todos se parecen de manera hasta insultante, y que las fórmulas se repiten hasta la saciedad, incluso con los mismos deportes (véase Slam Dunk y Kuroko no Basket), aunque recientemente en este aspecto están intentando innovar, y a veces gracias a esto vemos maravillas atípicas sin parangón como Ping Pong the animation, que ya reseñamos en esta web. Sin embargo, para qué engañarnos, hoy yo vengo a hablar de lo típico más que típico, del principiante con un talento oculto espectacular que debe esforzarse más que nadie por lograr ser el mejor, con un rival que sea un genio y que crezca a su lado empujando sus límites, a ser posible todo en un deporte de equipo para destacar el compañerismo y la deportividad.

Y de nuevo, lanzo la pregunta al aire, ¿qué tienen estas series que tanto nos gusta? ¿Cómo diferenciar un spokon bueno de uno malo si se parecen como dos gotas de agua? Bueno, en primer lugar, creo que no sería en lo absoluto descabellado tildar a estas obras de productos de autoayuda y superación, y es aquí donde está el secreto, que yo desglosaría en dos puntos. Para empezar es que no es autoayuda al uso, y eso convence a mucha gente a subirse al carro, incluida a mí. No es lo mismo que un cantamañanas te venga a vender el oro y el moro con palabras bonitas y promesas plasmadas en metáforas o analogías mal hechas a que un personaje, sea real o ficticio, te enseñe a través de su propia historia y vivencias que el trabajo duro se compensa, el optimismo y la autosuperación existen, y que se pueden lograr. En segundo lugar, los spokon canalizan todo esto a través de algo muy tangible, que todos conocemos y que de hecho es muy accesible para participar de ello: un deporte.

Los spokon consiguen el equilibrio perfecto para un producto destinado a llegarte dentro e inspirarte: algo que no sea fácil de alcanzar pero que sea posible, real, cercano. Y que tenga una serie de indicadores que te indiquen por dónde ir. Ganas o no ganas, das buenos remates o no los das, entran dentro de la línea o no lo hacen. Es sencillo, es fácil de ver. Porque sí, un soldado que es un héroe es muy inspirador, pero ni tienes una guerra al alcance de la mano ni la quieres, o claro, ver a un aspirante a ser un fantástico escritor es inspirador, pero, ¿qué te indica que lo ha logrado, sus ventas? Porque entonces el 100% de los best-seller serían oro. Y ya ni hablemos de ver a Luke Skywalker, que te conmueve y hace volar, pero vives en la realidad compañero. Los deportes como canalizador juegan muy bien, y al ser además tan cercanos es muy fácil identificarte con ellos o qué narices, ¡probarlos!

Y ahí llegamos al tercer punto, y es que para mí es relativamente importante separar a un buen o mal spokon por las ganas que te dan de jugarlo e involucrarte con el deporte en cuestión y todo lo que implica: esfuerzo, cansancio, compromiso, frustración, deportividad, compañerismo, sacrificio, y por supuesto satisfacción. Y hacer que vayas cambiando de pierna con nerviosismo al ver un partido, que quieras participar, ser parte de todo eso, aunque solo sea en papel, no es nada nada fácil, cosa que aun así consiguen. Que te entren las ganas de dejarte la piel para superarte a ti mismo, aprender y llegar más lejos no es tontería, y mucho menos tontería fácil. ¿Cuántos hemos probado un deporte tras ver un anime basado en él? Porque yo sí, y quien esté libre de culpa, que lance la primera piedra.

¿Y a vosotros? ¿Os gustan los spokon? ¡Dejádmelo en comentarios! Sed felices



el autor

Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

2 comentarios

  1. Muy buenas. A medida que me hago mayor, (cuarentón ya), cada vez me cuesta más, encontrar un anime que realmente me entretenga. Lo hizo el ataque de los titanes durante su primera temporada, Berserk también lo logró, me decepcionó Castelvania o Vidland Saga y eso que me las recomendaron mucho. Empecé a perder el entusiasmo, pero hay amigo Haikyyu, comencé a verla por aburrimiento y menudo descubrimiento, fabulosa. Es cierto que siempre he sido ultrafan de estos animes deportivos, y el último anime con el que me había emocionado y descojonado a partes igual fue Hajime no Hippo. Dicho esto tengo pendiente la tercera de Haikyyu y he empezado uno de Béisbol. No obstante se aceptan recomendaciones. Un saludo, mucho ánimo con la cuarentena y nos leemos.

    • ¡Hola Hyuga! Me alegro de que te haya gustado la entrada. Los spokon son muy especiales y te hacen meterte dentro muchísimo, estoy de acuerdo. Debo confesarte sin embargo que tampoco es mi género favorito, y a pesar de haber consumido unos cuantos no me considero en lo absoluto versada en el tema, spokon puro y duro he visto los más clasicones que encuentras en cualquier web, como Slam Dunk, Yowamushi no pedal, Kuroko no basket, Haikyu etc. Más atípicos te recomendaría 3-gatsu no lion, de shogi, o Welcome to the Ballroom de bailes de salón.

      ¡Un saludo!

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