Hubo un tiempo en el que la televisión no estaba relacionada con la épica. Sí, puede que en los 2000 se estrenaran obras maestras como Los Soprano, A dos metros bajo tierra o The wire. Pero las grandes batallas pertenecían a la pantalla grande, con Gladiator o la trilogía de El señor de los anillos. Todo esto cambió con Juego de Tronos, serie de la cual, desde entonces, toda plataforma ha intentado replicar su éxito. Ahora es el turno de Apple TV+, la productora que más dinero invierte en series que nadie ve, y su El gran guerrero, historia que aborda la unificación de Hawaii en el siglo XVII.
Análisis de todos los capítulos de El gran guerrero
A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS DEL SÉPTIMO EPISODIO DE EL GRAN GUERRERO.

A falta de dos episodios para el final de la primera temporada de El gran guerrero, los conflictos se desatan para K’aiana. Y eso que la isla de Hawaii todavía no sabe el terrible ataque que van a sufrir por los soldados del rey Kahikili, el que tiene pinta de ser el antagonista de la serie. Con permiso de los extranjeros fascinados por el archipiélago de Hawaii.
Porque, claro, por muy violento y endiosado que esté el bueno del personaje interpretado por Temuera Morrison (nuestro Boba Fett), probablemente sea mejor un enemigo que lucha según tus costumbres que el que viene a arrasar con ellas.
Algo de esto sabe K’aiana que, tras su viaje por el mundo, no duda de la capacidad que tienen los occidentales para contaminar todo lo que tocan. Como buenos herederos naturales de los romanos. Él mismo es ejemplo de ello, que hace ya unos cuantos capítulos que no le vemos el culo a Jason Momoa.
Tras la marcha de los aliados de K’aiana, ahora es el turno de los marineros que secuestraron a Tony y estuvieron a punto de llevárselo como esclavo.
Lógicamente, nuestro protagonista no desea que pongan un solo pie en la isla, pero Kamehameha tiene otro talante. El gobernante que ha decretado una ley de paz para proteger a su primo y rival Keoua está dispuesto a escuchar lo que dichos extranjeros tienen algo que decir.
Entre esta decisión y la de dejar en paz a su primo, K’aiana se encuentra cada vez más desencantado con su rey. Así se lo dice a la reina, con la que cada vez se siente más cercano. Y su propia mujer se da cuenta.

En contra de la voluntad de Kamehameha, K’aiana, uno de sus hermanos y Tony invaden el barco para ser detenidos contra todo pronóstico por su propio rey. Alguien les ha avisado. Aunque piensa que ha sido Namake, el hermano que ha cambiado sin saber por qué, la traición es más dolorosa cuando se da cuenta de que ha sido su mujer, cada vez más alejada de su esposo, quien le ha vendido. Considera que K’aiana, en aras de proteger a su pueblo de los extranjeros, ha perdido su honor genuinamente hawaiano.
Con la familia rota, Kamehameha no expulsa a K’aiana y decide enviar a John Young a invitarles a que se marchen. Y lo hacen. No sin antes arrasar toda una aldea bombardeándola con clavos. Si ya decía que El gran guerrero es la Shogun hawaiana, ahora tiene hasta su propia escena con cañones, aunque sin el impacto de la original japonesa.
A falta de dos capítulos, K’aiana está en su peor momento, con la isla a punto de ser atacada por su rival interno, su familia destrozada y múltiples extranjeros dispuestos a invadir el archipiélago. Puede que Kamehameha sea un remanso de bondad, pero la paciencia de nuestro protagonista está a prueba. Más cuando una de sus mayores aliadas también ha perdido la vida en el ataque a la aldea.
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